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miércoles, 22 de mayo de 2013

Leyendas de la Alhambra. El Patio de los Leones

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Leyendas de la Alhambra de Granada





La Alhambra es una ciudad palatina andalusí situada en Granada, España.

El nombre Alhambra tiene su origen en una palabra árabe “Al-Hamrá” ,
"El castillo rojo”, debido al tono rojizo de las torres y murallas que rodean la colina de La Sabica , construidos con la arcilla ferruginosa del terreno.

             La Alhambra fue mandada a construir a mediados del siglo XIII por el Rey Ben-Al-Hamar (Mohamed I, 1238-1273).
Este construyó la Alcazaba que es la zona más antigua. En el año 1238 tras entrar este Rey triunfador en Granada , es recibido con el Grito de Bienvenido el vencedor por la gracia de Alá. Este es el lema escrito por toda la Alhambra.
Sus descendientes posteriormente ampliaron la ciudad y fortalecieron el recinto defensivo.

            Los palacios de La Alhambra fueron construidos por los dos reyes más famosos de la dinastía nazarí.
Yusuf I (1333-1354) reformó el Palacio de Comares , enriqueciendolo y llevó a cabo las obras del Patio de los Arrayanes y el Salón del Trono.
Muhammad V (1362-1391), hijo de Yusuf I, mandó construir los baños árabes , parte de las torres y el Patio de los Leones.

El conjunto de palacios, jardines y la fortaleza, albergaba una verdadera ciudadela dentro de la propia ciudad de Granada, que servía como alojamiento al monarca y a la corte del Reino nazarí de Granada.

Sobre la Alhambra hay mucho que contar, cada rincón tiene una historia , por eso hoy solo vamos a hablar de la leyenda del Patio de los Leones.

El Patio de los Leones




Se comenzó su construcción en 1377, por deseo de Mohamed V, hijo de Yusuf I, siendo su alarife mayor Abén Cecid, concluyéndose trece años después. 

Los árabes de Granada, antes de llamar al Patio de los Leones Sahan al-Osud, lo llamaban Al-Haram. 

De planta ligeramente trapezoidal, se encuentra rodeado por una esbelta galería con 124 columnas de mármol blanco de Macael (Almería), que se presentan aisladas y agrupadas en conjunto de dos, tres, y hasta cuatro en las esquinas, sustentando, o bien sólo apuntalando, las arcadas de filigrana, siendo simétricos los lados mayores y asimétricos los menores, de los que avanzan sendo pabellones hacia el patio, en cuya intersección de ejes transversales y longitudinal se ubica la fuente con los doce leones que le da nombre.




Las columnas se unen con paños calados que dejan pasar la luz. 
Fustes cilíndricos muy delgados, anillos en la parte superior, capiteles cúbicos sobre los que corren inscripciones. 
Las planchas grises de plomo convierten los empujes horizontales en verticales. Los dos templetes que avanzan a los dos lados opuestos del patio son como un recuerdo de la tienda de campaña de los beduinos. 
Son de planta cuadrada, decorados con cúpulas de madera que se apoyan en pechinas de mocárabes. 
El alero es obra del siglo XIX. 
Toda la galería está techada con artesonado de lacería.

La Fuente de los Leones

Posee una de las escasas esculturas de animales del arte islámico.

Los últimos datos conseguidos gracias a la restauración de los leones y la taza de la fuente han podido indicar que, tanto los leones como la taza, datan del siglo XIV y de la misma procedencia y material (mármol de Macael, Almería) siendo fabricada la fuente en su conjunto, tanto leones como taza, al mismo tiempo. 

Este descubrimiento viene a rectificar las informaciones que indicaban la procedencia de los leones de un palacio, anterior a la Alhambra, perteneciente al primer visir de la dinastía zirí Samuel Ibn Nagrella. 

A su vez, se ha podido descubrir tres tipologías de leones sobre la base de sus elementos formales diferenciadores. 
Cada una la conforma un grupo de cuatro leones con similitud dos a dos en sus rasgos: nariz, pelaje de la melena, fauces y posición y relieve de la cola.


La fuente de los leones tiene diversas significaciones o simbologías, ninguna de ellas corroboradas. 

Por una parte los doce leones tienen una simbolización astrológica, cada león alude a un signo zodiacal. 
Por otra, tiene una significación política o mayestática que está relacionada con el templo del rey Salomón (puesto que hay una inscripción en la fuente referida a este) y el mar de bronce del mismo templo. 

Por última y la más importante, alude a un símbolo paradisíaco refiriéndose así a la fuente, originaria de la vida y los 4 ríos del Paraíso coránico. 

Pero lo que sí se puede decir, es que la fuente como tal es una alegoría del poder que reside en el sultán.



La leyenda del Patio de los Leones


Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo, llego desde África una princesa muy bella, inteligente y sensible, se llamaba Zaira, y venía acompañada por su padre que era todo lo contrario frío, cruel, tacaño y muy malvado.

La princesa venía muy ilusionada  a Al-Andalus, pero cuando llegó a la Alhambra y se alojó allí, quedó totalmente encantada con el lugar.

Andaba feliz, por sus jardines y paseos, le gustaba sentarse largas horas junto a sus fuentes y bañarse en sus albercas.

Pero su padre aborrecía todo aquello, sentía nauseas a cada paso y odiaba cada rincón, andaba farfullando palabras desagradables sobre todo y sobre todos.

Zaira estaba recluida en la Alhambra, su padre el rey no la dejaba salir a la calle ni hablar con nadie.

Además le había dado un extraño talismán que la obligaba a llevar colgado de su cuello.




Un día Zaira, se hallaba sentada en su rincón favorito de uno de los jardines, rodeado de fuentes, cuando saltó un muchacho la valla.

Zaira se sobresalto pero el chico la tranquilizó diciendo que siempre la veía pasear por los jardines y que estaba perdidamente enamorado de ella.

Ella le dijo que se fuera inmediatamente, si su padre le sorprendía le cortaría la cabeza sin pensarlo, él o cualquiera de sus 11 hombres de confianza.

El chico, que se llamaba Arturo, se fue pero le prometió que volvería.

Y volvió... pero el rey le vio y le apresó encerrándolo en una mazmorra.

Zaira andaba desconsolada pensando que matarían a su único amigo, bagaba de habitación en habitación sin saber que hacer, hasta que llegó a la de su padre.

Sobre la mesa, había un libro abierto.


Era un diario.

Sin apenas darse cuenta comenzó a leer en una pagina cualquiera.

Tenía fecha de cuando ella tenía un año y leyó sin pestañear:

  "Ya he matado al rey y a la reina.
De la princesa Zaira me he apiadado.
Gracias a mis 11 hombres, he conseguido ocupar el trono.
Ahora creerá que yo soy su padre.
Espero que la princesa no se entere nunca del maleficio de su talismán."

Zaira, confusa, llamó al rey y a sus 11 hombres y los reunió en el patio donde ella solía estar.

Llorando, le preguntó al rey si aquello era verdad.

El rey, convencido de que con sus 11 hombres al lado, Zaira no podía ni tan siquiera tocarlo, le dijo que era verdad.

En ese mismo instante, Zaira recordó que su madre, le había echado un maleficio a su talismán: el día que Zaira supiera la verdad, al rey y a sus 11 hombres, les pasaría algo terrible.

En ese momento el amuleto se activó.

Zaira, sentía la rabia de un león, y eso dio lugar a que el talismán convirtiera al rey y a sus 11 hombres, en leones de piedra.
Desde entonces, a ese patio se le llama el "Patio de los Leones" y su fuente tiene 12 leones que son el malvado rey y sus secuaces.

Zaira rescató a Arturo y vivieron felices para siempre.