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viernes, 5 de julio de 2013

La leyenda del Castillo del Buen Amor

Leyendas españolas. Leyendas en el tiempo. Leyendas medievales.

La leyenda del Castillo del Buen Amor

La leyenda del Castillo del Buen Amor

Este Castillo, situado al norte de la provincia de Salamanca, se le conoce con este nombre desde el siglo XV.
Cuando el obispo de Avila, Cuenca y Osma, D. Alonso de Ulloa de Fonseca Quijada, lo convirtió en su residencia habitual, dándole cierto grado de comodidad y elegancia a sus estancias, y convirtiéndolo en un castillo-palacio
Allí decidió vivir con su amante, Doña Teresa de las Cuevas, apartado de críticas y miradas inoportunas, ya que, al fin, era un obispo.
Salvo por este pequeño detalle, el amor que le profesó a su compañera Doña. Teresa siempre fue muy fuerte. Con ella tuvo cuatro hijos, Gutierre, Fernándo, Ana , e Isabel, y su relación duró toda la vida, aún cuando tenía que ausentarse por tiempo prolongado, siempre volvía a su castillo al lado de su amante. 
De ahí que el Castillo se llegó a conocer como "El Castillo del Buen Amor".
Don Alonso fue un ferviente servidor de los reyes católicos y luchó a su lado en innumerables ocasiones, por eso, al final de su vida, les pidió que se lejitimara a su hijo mayor para que sus pertenencias pudieran quedar en su familia, ya que si no, pasarían a la iglesia.
De esta manera su hijo mayor Gutierre quedó como heredero de su mayorazgo.
Hoy en día, este majestuoso castillo, ha sido convertido en un precioso hotel.
Se cuentan anécdotas de apariciones de imagenes fantasmales al amanecer entre sus almenas. Algunos hablan de una Dama Blanca, que deambula entre almenas, torreones y salones buscando anelante y sin descanso.
Nadie sabe quien es y que busca, ¿acaso su alma quedó en pena por su amor prohibido, vaga sin descanso por las estancias del castillo buscando a su amante..?
Nunca lo sabremos.