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sábado, 3 de agosto de 2013

La Alhambra y La leyenda del tesoro de Boabdil y el Soldado Encantado

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas medievales.

La Alhambra y 

La leyenda del tesoro de Boabdil 

y el Soldado Encantado.


La Alhambra


La Alhambra, la ciudad palatina andalusí situada en Granada, España. 
Formada por un conjunto de palacios, jardines y fortaleza , (alcazar), que albergaba una verdadera ciudadela dentro de la propia ciudad de Granada.

Encontrado en orientartoccident.com

Era el alojamiento de los monarcas y la corte del Reino nazarí de Granada. 
Se levanta sobre la colina de la Sabika, uno de los puntos más elevados de la ciudad de Granada,buscando una situación estratégica defensiva y a la vez transmitir un claro símbolo, donde la cima del poder era muy perceptible para el resto de la ciudad.


Encontrado en flickr.com

La ocupación de esta colina se remonta a tiempos romanos. 
Del año 899 datan las primeras referencias escritas de un emplazamiento militar en la zona. 

A mediados del siglo XI, al convertirse Granada en capital del reino de Taifa, bajo la dinastía ziríes, se ampliaron las construcciones.

La Alhambra pasó a ser residencia real, a partir de 1238, con la llegada al poder de Muhammad ibn Nasr, primer monarca del Reino nazarí de Granada.

Leyenda del tesoro de Boabdil y el Soldado Encantado


Cuenta una leyenda, que cuando Boabdil tuvo que abandonar la Granada, rumbo al exilio, guardó todos sus tesoros en una torre de la Alhambra.

Allí se depositaron con cuidado joyas, oro, plata, piedras preciosas y todo tipo objetos de gran valor.

Después eligió a su mejor soldado y lo empujo dentro de la torre, con la orden de que protegiese con su vida su tesoro hasta que pudiera volver a recuperarlo.

https://flic.kr/p/63gf7N
Después de sellar la puerta a la torre con el soldado dentro, hizo llamar a un gran mago para que encantara la torre.

El mago hizo un poderoso encantamiento, el tesoro y la torre quedaría invisible a los ojos de los cristianos, pero el soldado también.

Así permanecería cuidando el tesoro hasta que él volviera o por toda la eternidad.

A Boabdil le pareció un poco injusto para el soldado, ya que siempre le había sido leal, así que le dió una oportunidad de salvarse, en caso de que él no pudiera volver.

Transcurrido el tiempo de tres años, el soldado podría salir por un breve instante, y entonces conseguir que alguien pagase su rescate.

Su rescate consistía en tres monedas, que debían de ser prestadas, pensadas y dobladas.
Esto es, el rescatador debe pedírselas a un amigo, hacer pensar que son para él y cada una debe de valer el doble de la anterior.

Como premio se podría quedar con la mitad del tesoro y quedaría libre.

Sobre esta leyenda hay diferentes versiones y diferentes condiciones para rescatar al soldado y conseguir el tesoro de Boabdil.

La mas conocida es la de Don Vicente que era un estudiante de Salamanca, a quien le gustaba viajar durante el verano por los pueblos, tocando su guitarra y ganando dinero con sus canciones.

Una vez llegó a Granada la víspera de San Juan.



Se encontró con un soldado perfectamente armado que montaba guardia, y que pasaba desapercibido para todo el mundo.

Don Vicente le preguntó quién era.

El soldado le contestó que le habían cogido prisionero en un ataque contra los moros 300 años antes.

Le habían lanzado un hechizo que le obligaba a vigilar el tesoro de los moros y evitar que cayese en manos cristianas.

Sólo era liberado temporalmente una vez cada 100 años, en la víspera de San Juan, cuando el hechizo permitía que cualquier persona lo viera y pudiera liberarlo.

El desesperado soldado prometió a don Vicente la mitad del tesoro a cambio de su ayuda.

Su misión consistía en encontrar un sacerdote en ayunas para librarlo del hechizo y una doncella pura para abrir el cofre del tesoro.

Don Vicente salió a buscar ayuda y encontró una chica casta y un cura de apetito insaciable.

El cura haría lo posible para ignorar su apetito.

Una vez que don Vicente, el cura y la chica llegaron al pie de la torre, la cripta apareció.

Una vez dentro, la chica abrió sin problemas el cofre y el hechizo parecía que se había roto.

Entonces Don Vicente comenzó a llenar sus bolsillos con oro con una radiante sonrisa.

Encontrado en pbs.org
El cura glotón comió algo de fruta de una bandeja mientras miraba al estudiante.

En un visto y no visto, Don Vicente, la doncella y el cura se encontraron fuera de la torre, en la calle.
La cripta y el soldado habían desaparecido y la gente paseaba tranquila a su alrededor.

La Noche de San Juan había terminado y el hechizo no se había deshecho… El sacerdote había comido demasiado pronto y Don Vicente había llenado sus bolsillos antes de prestarle las monedas al soldado.

Según cuenta la leyenda, todavía el soldado permanece prisionero en la torre, vigilando el Tesoro de la Alhambra…y apareciendo cada 100 años, en las vísperas de la noche de San Juan.