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viernes, 30 de agosto de 2013

La Leyenda del Castillo de Peñafiel. Racha Raquel.

Leyendas de castillos españoles. Leyendas medievales. ¿Que sucedió aquí?

La Leyenda del Castillo de Peñafiel.

Racha Raquel




Este castillo está situado muy cerca de Valladolid.

Conocido originalmente con el nombre de Racha-Rachel, la fortaleza fue construida en el siglo IX por los bereberes.

Se piensa que en un primer momento sólo fue una torre de vigilancia que se utilizaba para proteger el territorio de los reinos cristianos del norte.

Según algunas leyendas, el nombre tendría su origen en la historia de Rachel, la amante del señor del castillo, que acaba enamorándose de un caballero cristiano.

Racha significa "piedra" o "roca", y hace referencia a la situación de la fortaleza, en lo alto de un promontorio granítico. Racha-Rachel se traduciría como "La roca de Rachel".

Desde un principio no fue muy importante, albergaba una guarnición de soldados y junto a ellos unas pocas personas campesinas que trabajaban los campos más cercanos a la torre.

A partir del siglo XI, Racha-Rachel empezó a tomar fuerza e importancia, a causa de dedicarse mucha gente al mundo de la milicia.

A partir del año 1166 en el cual pertenecía a los árabes tomó mucha más importancia porque se organizó una cadena de castillos que controlaban la frontera entre el reino árabe y el cristiano, fue considerado puesto de vanguardia.

 En 1212 lo conquistó Alfonso IX quien le otorgó el nombre de Peñafiel.

En el siglo XIII lo nombraron cabeza de la Encomienda.



Existen muchas leyendas sobre este castillo y aquí os dejo la primera.

Hace mucho, mucho tiempo, existía en estas tierras una poderosa hechicera que poseía un palacio subterráneo al que solía llevar a las personas que podían rendirle algún servicio, los embrujaba y así podía disponer de ellos.

Esta bruja era conocida con el nombre de Miriam “la egipcia”.

Un joven caballero despistado, llamado Leafar, pasó por sus dominios y fue visto por la bruja.
Cuando lo vió decidió encarcelarlo en su mansión subterranea y convertirlo en su esclavo.

Un día paseando la hechicera por el bosque descubrió a una princesa mora guapísima, llamada Rachel, y al momento decidió raptarla.

Valiéndose de los mismos sortilegios que utilizó con Leafar la condujo hasta su morada.


Al encontrarse los dos jóvenes quedaron prendados el uno del otro y a pesar de ser conscientes de su situación no encontraban la llave que abrieran las invisibles cadenas que les mantenían presos.

Durante los largos años de cautiverio, Leafar había ido substrayendo de las riquezas que atesoraba Miriam pequeñas cantidades de oro hasta llegar a poseer un importante legado.


 Con parte de dicho oro construyó un anillo al cual formuló un conjuro de unas fórmulas kabalísticas que había oído pronunciar a la bruja.

 Al poner este anillo en el dedo de Rachel, los efectos del hechizo que obraban sobre ella quedaron anulados, pudiendo huir con la riqueza que había conseguido Leafar.

Pero Leafar no pudo huir con ella, ya que el anillo no surtía efecto sobre él.

Sobre la peña más alta que dominaba el río, Rachel construyo un castillo, dedicándose en el al estudio de todas las ciencias mágicas, con el objeto de liberar a su amado.

Cuando por fin encontró la formula para deshacer el hechizo se la envió a Leafar por medio de un gato sabio, consiguiendo destruir a la hechicera y a todos sus dominios.

Una vez libre, el joven caballero cayó en la cuenta de que no sabía el lugar donde se ubicaba el castillo de su amada, y empezó a buscarlo preguntando a todos los que se encontraba:

.- ¿Dónde está Racha Rachel?
Y la respuesta siempre era la misma:
.- Racha Rachel, no sabemos que es.

Hasta que por fin encontró a Rachel sentada en una roca donde iba a esperarlo cada día, por este hecho el castillo de Racha Rachel se le conoce también como Peñafiel.

Cuenta la leyenda que aún hoy pueden verse vagar los espíritus de los amantes por aquellos parajes.

La leyenda no dejaría de ser una anécdota a no ser por el hecho de existir una copia manuscrita en la Catedral de Coria.

La palabra árabe Racha significa roca o piedra, así lo que Leafar buscaba,
 era La piedra de Rachel.

Históricamente el origen del Castillo de Peñafiel se remonta al siglo X.
En 983 se apoderó de ella Almanzor, hasta que en 1013, fue reconquistada por el conde castellano Sancho García.

 Él le cambio el primitivo nombre de Peña Falcón por  Peñafiel.

 Cuando el conde Sancho García lo toma a los árabes y pronuncia la célebre frase "desde hoy en adelante esta será la peña más fiel de Castilla".

Las desavenencias matrimoniales entre Urraca de Castilla y Alfonso I el Batallador dieron lugar a que éste se viera sitiado en el castillo de Peñafiel en 1112 por las tropas de su esposa.

Y en otra ocasión, por las de su suegro Alfonso VI.
Por entonces había sido alcaide de la fortaleza el burgalés Álvar Fáñez, primo hermano de Rodrigo Díaz de Vivar y personaje celebrado también en el Cantar de mio Cid.