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lunes, 28 de octubre de 2013

La leyenda de "Las brujas de la laguna". La Gomera.

Leyendas Españolas. Viajes por España.

La leyenda de "Las brujas de la laguna". La Gomera.


Una historia de La Gomera.

Esta leyenda es muy antigua.
Se ha ido pasando de generación en generación de abuelos a nietos hasta nuestros días.
Sucedió en La Gomera, una pequeña isla de Canarias.
Esta isla, aunque pequeña, es muy abrupta y montañosa, de vegetación exuberante y misteriosos bosques.
Hasta hace relativamente poco tiempo, no tenía ni carreteras.
Los pueblos apenas podían comunicarse entre ellos, tenían que hacer el camino a pie o a caballo y se intercambiaban los productos del mar con los del campo.
Así fue como un pescador llevaba sus mejores pescados al campo para cambiarlos por carne. 
El camino era difícil y largo. El pueblo al que quería llegar estaba al otro lado del bosque y se estaba haciendo de noche.
Aún así, el pescador decidió continuar a paso rápido y atravesar el bosque.
Se subió a su burro, que ya iba bien cargado y le arreo para que andara mas deprisa.
Ya apenas había luz, cuando se adentró en el bosque.
La niebla descendía por la ladera e inundaba el bosque lentamente.
El pescador comenzó a tener miedo, el bosque se habría ante él tenebroso y misterioso, hacía frío y la vegetación era cada vez mas densa, las ramas le golpeaban constantemente.
De pronto su burro se puso nervioso, comenzó a correr y a rebuznar, tanto que el pescador perdió el equilibrio y cayó al suelo.
Cuando se recuperó del susto, estaba solo y desorientado, comenzó a llamar a su burro mientras caminaba indeciso.
A lo lejos vió un pequeño resplandor, y se dirigió hacia él.
Conforme se iba acercando comenzó a oír gritos y cantos. 
Risas. Extrañas palabras.
Alertado por el miedo, permaneció escondido entre las ramas.  
Desde allí pudo contemplar como en un gran claro del bosque numerosas mujeres mayores, vestidas con túnicas negras y pintadas de manera extraña, corrían alrededor de una gran fogata, levantando y bajando las manos, gritando, cantando extraños ritos satánicos. 
¡Eran brujas en un aquelarre!! 
De pronto oyó un rebuznar y vio como una de ellas decapitaba a su burro... 
La mujer clavó la cabeza del animal en un palo y danzó alrededor del fuego con ella, pasando el palo a las demás, mientras la sangre se deslizaba por el palo, y era absorbida por las hambrientas bocas de las brujas. 
Finalmente la lanzaron a las llamas y al instante el fuego desapareció absorbido por la tierra. 
Las brujas se sentaron en doce piedras, dispuestas en círculo alrededor de una piedra central, la de la bruja mayor. 
El campesino estaba hipnotizado observando el ritual cuando una mano se posó en su espalda. 
Se giró y vio como una de las bruja le echaba el aliento a la cara. 
El lo inspiró y sintió como una extraña niebla se metía en su interior, mientras la bruja le decía: 
“Todo aquel que conoce nuestro secreto, ha de morir”. 
Asustado echó a correr frenético por el bosque abajo.
No paró hasta llegar al pueblo.
Una vez allí, cayó al suelo desplomado por el esfuerzo. 
Los vecinos acudieron a socorrerle, y lo metieron en la cama, mientras el hombre sin dejar de temblar hablaba de lo que había visto. 
Pasadas unas horas el campesino murió.
A partir de entonces las gentes intentaban evitar pasar por el bosque, y cuando tenían que hacerlo siempre llevaban una hoja de laurel para evitar que se aparecieran las brujas. 
Hay muchas más historias sobre personas que han visto cosas extrañas en el bosque, y muchísimas son reales.
El bosque de la leyenda aún existe, y el claro donde antiguamente (y quien sabe si aún hoy en día) danzaban las brujas, llamado la “Laguna Grande”. 
En el se pueden ver las 13 piedras y una curiosa coincidencia: todo el suelo del bosque está lleno de hierba, excepto el círculo de piedras donde se dice que bailaban las brujas.