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domingo, 15 de diciembre de 2013

La leyenda del Castillo de Cornatel y el Caballero

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La leyenda del Castillo de Cornatel y el Caballero 


El castillo de Cornatel está situado en la comarca de El Bierzo, en la provincia de León, España. 

Declarado Bien de Interés Cultural (B.I.C.) el 22 de abril de 1949.


La leyenda del Castillo de Cornatel y el caballero templario
La leyenda del Castillo de Cornatel y el caballero templario

Este castillo parece nacido de la misma roca que lo soporta cortada hacia el este y el norte por un barranco, de más de 180 m de desnivel, por el que transcurre el arroyo de Rioferreiros. 

Está protegido por una muralla almenada desde donde se domina el paisaje verde de Galicia con la llanura de Castilla.


Se cree que en su origen era un antiguo castrum militar romano, debido a su gran cercanía a las explotaciones de las minas de oro romanas de Las Médulas.

Se relaciona con el Castelo de Ulver, muy mencionado por fuentes del  alto y pleno medieval, ya que era muy importante, en aquellos primeros tiempos de la Reconquista.

La leyenda del castillo de Cornatel


Cuentan que allí vivió un caballero sanguinario y violento.
 En una de sus salidas de caza por sus tierras, se encontró con una bella pastora. Al verla , le gustó y sin pensárselo dos veces, la violó y la forzó.

La joven pastora aterrada, huyo espantada en cuanto pudo zafarse de las violentas garras del caballero, llegando al pueblo desecha en lágrimas.

Cuando se enteró el mozo con el que, la joven pastora se iba a casar, se puso furioso, la rabia le dominó de tal modo que sin decir nada a nadie, se dirigió al castillo en busca de venganza.

Cuando encontró al noble, rápido como una flecha, le clavó un cuchillo en el vientre, y acabó con su vida.

Después tuvo que huir a "tierra moras", ante las terribles represalias que se le venían encima.

Pasó mucho tiempo antes de que pudiera volver.


Se había hecho monje y le habían enviado al monasterio cercano a Carucedo, del que llegó a ser abad.

Un buen día, las gentes de los alrededores comenzaron a implorarle para que les ayudara, pues había una bruja que los tenía atemorizados con sus extraordinarios poderes para el "mal de ojo" y las desgracias.

Acudió el abad en busca de la mujer para conjurarla y exortizarla.

Pero cual sería su sorpresa cuando descubrió que la mujer era su antigua amada.

Se abrazaron y el encuentro fue tan apasionado que se produjeron fenómenos extraordinarios: del cielo salieron rayos, truenos y centellas, la vieja ermita que los protegía tembló y se estremeció.

Comenzó una enorme tormenta y el valle entero quedó cubierto por las aguas. 
Así apareció el lago de Carucedo.

En la ermita que desapareció bajo las Aguas aún quedarían señales del increíble fenómeno.

Existen otras leyendas sobre este castillo
El Castillo de Cornatel y La Ondina