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martes, 4 de febrero de 2014

Castillo de Mondujar y la leyenda del Mulhacen

Leyendas de castillos. 

El Castillo de Mondujar y 

el Mulhacen




El Castillo de Mondújar es una fortaleza de época musulmana tardía, situada sobre un cerro elevado, llamado del Castillejo, junto al actual pueblo de Mondújar, municipio de Lecrín, provincia de Granada, Andalucía, España.

Está situado a 879 m de altitud, con planta poligonal irregular, permaneciendo aún en pie varios lienzos de muros, especialmente en sus lados norte y este, realizados en mampostería, utilizando los cortados existentes entre las rocas para cerrar el espacio interior. 

En la zona noroeste se encuentran restos de una torre trapezoidal, en cuyo interior se conserva el acceso original al castillo, con puerta de doble recodo en rampa, con obra en ladrillo y mampuesto, y con diversas ventanas y cinco saeteras, posiblemente de época cristiana.


Existe en el interior un gran aljibe, con restos de la arcada de la bóveda de ladrillo y del brocal. 

Se perciben, además, un gran número de restos de distintos habitáculos, algunos con bóveda.

Los arqueólogos han datado la obra en época nazarí, y se sabe que permaneció ocupado tras la conquista castellana, aunque para 1555 se encontraba ya abandonado y en ruinas. 

La datación más generalizada es de mediados del siglo XV y se atribuye al rey Muley Hacen que, lo construyó para retirarse a él junto con su mujer, Zoraya, tras su abdicación en Boabdil.

 En un cerrillo cercano, se enterraron los restos de todos los reyes de la dinastía nazarí.


La leyenda del Mulhacen


Abū al-Ḥasan fue un rey de Granada, conocido por los cristianos, Muley Hacén.
Accedió al trono en agosto de 1464, cuando ya el Reino de Granada vivía fuertes conflictos internos que le impidieron sacar provecho militar de la guerra en Castilla. 
Muley Hacen heredó el reino de Granada en el año 1464.
Era un rey justo al que todos querían.
Se casó con una sultana de noble sangre nazarí llamada Aixa y tuvieron un hijo, Boabdil, que sería el último rey de Granada.

Cuenta la leyenda, que un grupo de soldados de Muley Hacen, haciendo una incursión en tierras castellanas, se toparon con un grupo de cristianos entre los cuales iba una hermosa cristiana llamada Isabel de Solís.

Isabel pertenecía a la nobleza castellana pero aún así, fue prendida y llevada cautiva a La Alhambra.
Allí, el rey la vió, y se enamoró de ella, llegando incluso a descuidar sus asuntos de estado.



Isabel también sintió lo mismo, pues se convirtió al Islam con el nombre de Soraya (El Lucero del Alba) y se casó con el rey, convirtiéndose en la esposa favorita del sultán, provocando la enemistad de la sultana Aixa, primera esposa y madre de Boabdil.

 Muley Hacen mandó construir el Castillo de Mondújar como regalo de bodas para Zoraya (Isabel de Solís).

Con Zoraida tuvo dos hijos: Don Fernándo y Don Juan de Granada.
Las intrigas palaciegas entre las dos esposas estallaron,
causando la declive del rey.

En 1482, Boabdil azuzado por su madre, se levantó contra su padre y le quitó el trono.
En ese momento Muley Hacén huyó de Granada con su hermano el Zagal para combatir a su hijo.


En 1485 ya cansado y desilusionado de su trato con los hombres, y sobre todo de la traición de su hijo Boabdil, sintió la muerte cercana.

Se retiró del mundo Soraya y sus dos pequeños hijos al castillo de Mondújar.

Allí terminó sus días, el viejo rey amargado, siempre encerrado en la torre más alta de la fortaleza, mirando sin descanso las altas y lejanas cumbres de Xolair, que mas tarde se llamaría Sierra Nevada , junto a Soraya y sus dos hijos.

De este modo, concibió el deseo de ser enterrado en ese lugar, lejos de los hombres, con la única compañía del cielo infinito.
Y así, sintiendo que su fin se aproximaba, pidió que lo sepultaran allí, donde nadie pudiera jamás turbar la paz de su espíritu.

Y se dice que Soraya cumplió su deseo, enterrándolo en lo más alto de la Sierra, entre las nieves eternas, donde sólo reina el silencio.
En el pico que hoy lleve su nombre , el Mulhacen.