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viernes, 11 de abril de 2014

Historias del Castillo de Belmonte

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El castillo de Belmonte 




una fortaleza que se eleva en el cerro de San Cristóbal, a las afueras de la villa de Belmonte, al suroeste de la provincia de Cuenca.
 El castillo fue concebido como fortaleza-palacio, para satisfacer por una parte las necesidades defensivas del marqués de Villena, que quiso prepararlo ya para el ataque y defensa de la artillería.



La planta del castillo está construida sobre un triángulo equilátero con dos cuerpos en dos de sus lados, y en el otro, la torre del homenaje, triángulo que, mediante la barrera exterior, se convierte en polígono de nueve lados con torreones en los vértices.



Los torreones cumplen una doble función, como contrafuertes y como defensa de las partes más vulnerables.

El recinto principal se rodea de una barrera que defiende las partes más bajas. Esta barrera tiene tres puertas.



La planta de este castillo en forma de estrella es única, y su interior palaciego decorado con lujosas techumbres mudéjares en sus salones y galerías, así como su “bestiario medieval” esculpido en piedra, no tienen parangón en España y, sin duda, hacen de este castillo uno de los más emblemáticos de España.

Fue declarado Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional en 1931 y actualmente, está considerado como Bien de Interés Cultural

D. Juan Pacheco, Marques de Villena




Lo construyó D. Juan Pacheco a mediados del siglo XV.

D. Juan era un noble y ricohombre de Castilla.

Dominó la política del reino desde los últimos años del reinado de Juan II hasta casi el reinado de Isabel la Católica.

Era el hombre de confianza de Enrique IV de Castilla, ya que se criaron juntos y eran compañeros de juegos durante su infancia.


Don Juan Pacheco, fue nombrado primer Marques de Villena tras la victoria que obtuvo en la batalla de Olmedo, en la que luchó valerosamente junto a las tropas del infante Enrique.

Era el año 1445, las luchas internas y las conspiraciones en el reino de Castilla eran constantes.

El marques se preparó a conciencia ante la inseguridad del reino, así que comenzó acumular territorios y construir fortalezas para hacerse fuerte ante los problemas sucesorios que se avecinaban.

En 1456, comenzó a construir el castillo de Belmonte en el cerro de San Cristóbal, aun cuando murió no lo había terminado.


Se cuenta que Dña. Juana, conocida como la Beltraneja, hija de Enrique IV estuvo viviendo algún tiempo en el castillo de Belmonte.


Protegida por el marques, gozaba de su hospitalidad y las comodidades del castillo.

Pero el marques astuto y calculador como era, vió el fuerte potencial de Isabel La Católica, y se inclinó totalmente a su favor, retirando su protección a Juana la Beltraneja.


Dña. Juana vió como su causa se perdía y sospechando que la prenderían y la matarían en cualquier momento, reaccionó rápidamente.

Se retiró a la capilla del castillo, supuestamente a rezar, y aprovechando un descuido, se descolgó por una de las ventanas y se escabulló rapidamente por una de las puertas que hasta hoy lleva su nombre, salvando así su vida.


A la muerte de D. Juan Pacheco, marques de Villena, su hijo Diego Lopez Pacheco continuó la construcción del castillo, aunque sin demasiado entusiasmo ya que dejó sin terminar muchos detalles como las almenas.

Varios siglos después, la descendiente de la casa de Villena, la Emperatriz Eugenia de Montijo, en 1857 restauró el castillo.


Hoy en día el Castillo de Belmonte, es escenario del Campeonato Mundial de Combate Medieval.