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viernes, 6 de junio de 2014

La leyenda de la Fuente de San Juan. Iglesia de San Juan de Baños

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Hoy os traigo una leyenda muy antigua, su historia es incluso anterior a la época romana.

La leyenda de la Fuente de San Juan. 
La Iglesia de San Juan de Baños.

Esta historia sucedió en Palencia, en Baños de Cerrato en la comarca del Cerrato.
Este pueblo tiene un origen antiquísimo y en su día fué un famoso Balneario
muy considerado por la población romana.
Hoy, en la actualidad, no es más que una modesto pueblo de apenas 400 habitantes que pertenece al popular municipio de Venta de Baños.

Cuando llegaron los romanos a la península se encontraron, con que toda la zona situada entre la confluencia de los ríos Carrión y Pisuerga, era sagrada y venerada por sus aguas, las cuales se creían con propiedades mágicas y curativas.


Hasta tal punto era considerada una zona sagrada, que muy cerca de la iglesia de San Juan, se encontró en nuestros días un ara o altar dedicado a las ninfas, (hoy depositado en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid).

Muy contentos con su descubrimiento, los romanos decidieron construir un precioso templo dedicado al dios Esculapio.

Esculapio para los romanos, era el dios de la Medicina y la curación, venerado desde Grecia con varios santuarios.
Sus atributos se representaban con dos serpientes enrolladas en un bastón.



Tan buena acogida tuvo el templo que en su entorno apareció toda una población romana floreciente, llena de villas agrícolas, palacetes y casas de recreo y de reposo.
La llamaron "Balneos" y seguramente fue uno de los primeros balnearios de la historia.

Según cuenta la leyenda, en el año 661 el monarca visigodo Recesvinto, regresaba de una terrible y exitosa campaña contra los vascones, cuando pasó por estas tierras.

Aunque llegaban victoriosos, todo el ejercito estaba cansado y especialmente el rey volvía enfermo y agotado.
Padecía una terrible dolencia de origen renal, que le tenía muy enfermo.

Pararon a descansar en estas tierras, mientras todo el ejército se iba recuperando. Al rey le dieron de beber en abundancia de estas agua del manantial que tanta fama tenían.
A los pocos días, el rey estaba totalmente recuperado.
Tan agradecido quedó que decidió levantar un templo a San Juan.


Según cuentan algunos historiadores, este santo fue sustituyendo y unificando muchas antiguas deidades relacionadas con el agua.

Es por eso que muchas ermitas de San Juan, se encuentran muy cerca de fuentes que en tiempos anteriores eran consideradas como mágicas y eran veneradas.
Sobre todo cuando sus aguas tenían cualidades terapéuticas.

La iglesia de San Juan de Baños se encuentra al sur de la provincia de Palencia, a una decena de kilómetros de la capital.

Pertenece a la localidad de Baños de Cerrato, una población de orígenes antiquísimos.

Fue declarada Monumento Nacional por ser la iglesia cristiana (al menos conservada íntegra) más antigua de España.

Los orígenes cristianos de la iglesia de San Juan de Baños, hay que remontarlos al año 661, cuando, por orden del rey Recesvinto y según consta en una lápida de consagración aparecida en el propio templo, fue mandada construir.

La inscripción original se encuentra hoy en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, habiendo sido colocada una réplica en el interior del templo, sobre el arco triunfal de ingreso a la cabecera.

Sea verdad o no la leyenda, lo cierto es que nos hallamos ante una fundación de carácter real, en la cual, además, se cumple el axioma, tan común en muchos edificios cristianos medievales, de haberse construido en un lugar de culto o de especial significación para antiguas religiones politeístas con el fin de ser cristianizado.

Pocas décadas después de su consagración y debido a la conquista y posterior dominación musulmana de la Península Ibérica, el templo quedaría en desuso, aunque, afortunadamente, quizás por el respeto a la figura de San Juan Bautista que profesaba el Islam, nunca llegó a ser destruido.

Incrustada en el muro y enmarcada por cuatro ménsulas decorativas podemos ver una réplica de la lápida por la que el rey Recesvinto dedicó la iglesia a San Juan Bautista.
En la inscripción, realizada a base de caracteres incisos de trazo algo irregular, puede leerse, según traducciones de los especialistas, los siguientes versos:

"Precursor del señor, mártir Juan Bautista posee esta casa, construida como don eterno, la cual, yo mismo, Recesvinto rey, devoto y amador de tu nombre, te dediqué, por derecho propio, en el año tercero, después del décimo como compañero ínclito del reino. En la Era seiscientos noventa y nueve"

La fecha de 699 reflejada en la lápida vendría a corresponderse con el 661 de nuestra era. La lápida original se encuentra en la actualidad en el Museo Arqueológico de Madrid, pudiéndose admirar además una segunda réplica en yeso colocada a una altura mucho más accesible al alcance de la vista de cualquier visitante.

A pocos metros de la iglesia y, sin duda, principal artífice de que el lugar sobre el que se asienta el templo fuera un lugar de especial relevancia telúrica y sagrada desde tiempos inmemoriales, se conserva la fuente-manantial de San Juan, conocida también como Fuente de Recesvinto en honor al monarca que, tras beber de ella, vio como sanaba de su afección renal, mandando construir por ello, una iglesia también dedicada a San Juan.