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sábado, 5 de julio de 2014

La leyenda de la Fortaleza de Mayrit y los orígenes de Madrid.

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La Fortaleza de Mayrit 

y los orígenes de Madrid.




A mediados del siglo IX, un emir cordobés que se llamaba Muhammad, decidió construir una importante fortaleza destinada a vigilar y contener los avances cristianos y sus ataques.

Estaba muy bien situada, a su alrededor había abundantes fuentes y ríos, por la que le pusieron el nombre de Mayrit o Magerit, que en el antiguo dialecto musulmán significaba cauce o fuente.


Según cuentan, la fortaleza se construyó al lado de un río, el Manzanares, y con el paso de los años sobre la propia fortaleza se construyó el Palacio Real.

Alrededor de la fortaleza comenzó a formarse un pequeño pueblo, que según los historiadores fueron los primeros madrileños.

Y aquí llega nuestra leyenda..

 La leyenda del "Cid Campeador y la Virgen de la Almudena"

Cuenta la leyenda que una mañana, Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, había salido de Toledo en dirección a la fortaleza de Mayrit, en compañía de algunos caballeros.


De pronto, por el camino,  se encontró con un leproso que se había caído en una zanja y pedía ayuda.

Sin pensarlo dos veces, bajo de su caballo y tendió la mano al leproso, el cual una vez fuera de la zanja, se convirtió en una hermosisima mujer, dulce y eterea, que resultó ser la Virgen de la Almudena.

La jovencísima Virgen le comunicó a Rodrigo Díaz de Vivar que tomaría Mayrit y que incluso ganaría batallas después de muerto. 

Le indicó también por dónde debía atacar para entrar en la fortaleza sin problemas, después desapareció milagrosamente.

El Cid, aturdido regresó junto a los caballeros pero entonces comprobó que estos se desperezaban de un profundo sueño en el que misteriosamente habían caído ajenos a la aparición de Nuestra Señora de la Almudena.

Esa misma noche, Rodrigo Díaz de Vivar coloco a sus caballeros en el lugar indicado por la milagrosa aparición de la mañana, frente a la muralla de Mayrit.

De pronto, observaron con asombro como uno de los tramos de la muralla se derrumbaba inexplicablemente. 

El Cid Campeador y sus mesnadas castellanas entraron en la ciudad tomándola por sorpresa.

En ese tramo roto de la muralla apareció igual de milagrosamente la imagen de la Virgen de la Almudena, que había sido escondida a principios del siglo VIII por miedo a la llegada de las tropas árabes.

En seguida construyeron allí una preciosa iglesia en honor y agradecimiento a Santa María de la Almudena, aunque con el paso del tiempo se trasladó y según fue creciendo la ciudad, la pequeña iglesia pasó a ser La Catedral de la Almudena


Como anécdota queda por contar que en los antiguos arrabales de la primitiva ciudad islámica, se conocería este templo como Santa María de la Almudena, porque en árabe Al-mudayna quiere decir "la ciudadela", ya que estuvo encerrada en una muralla.

Así distinguieron esta iglesia de las demás iglesias madrileñas dedicadas a la Virgen María.