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martes, 26 de agosto de 2014

La leyenda del castillo de Clavijo y el apostol Santiago

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

La leyenda del castillo de Clavijo 

y el Apóstol Santiago


Clavijo es un pueblo situado en La Rioja (España).

Está situado sobre los montes de Cameros, en medio de valles entre los ríos
Leza e Iregua.

Debido a la situación estratégica de estos montes, desde donde se divisan los pasos del desfiladero del río Leza y se puede ver el valle del río Iregua, los árabes construyeron allí su castillo en el siglo X.


Hoy, el castillo está en ruinas.
De los seis torreones que tenía solo quedan cuatro.
Pero, este castillo fue una fabulosa fortaleza, inexpugnable, por la que lucharon y murieron muchos moros y cristianos.




La leyenda del Castillo de Clavijo

El rey Mauregato hizo un pacto con el califa Abderramán I.

Si le ayudaba a tomar el trono de Asturias, él le pagaría un tributo, cien doncellas
cristianas, 50 damas y 50 plebeyas.

Castillo de Clavijo
https://flic.kr/p/dqvfZD
Abderramán accedió de buen grado a ayudarle y así, en el año 783, Mauregato se convirtió en el rey de Asturias.

El tributo se realizó durante algunos años, pero no sin quejas, llantos y lamentos por parte de las familias de las doncellas, y poco a poco se creó una gran descontento y odios en la corte del Mauregato.

Por fin estalló la tormenta, los condes Don Arias y Don Oveco se rebelaron contra el rey Mauregato.
Lo mataron sin piedad como venganza de haber otorgado a los moros tal tributo.

Su sucesor, el rey Bermudo I , después de mucha lucha y discusión, llegó a un nuevo acuerdo con los moros y se cambió este tributo por dinero.



Pero los moros querían volver al tributo, y sus cien cristianas esclavas, así que años mas tarde, cuando reinaba el rey Ramiro de Oviedo,  recibió una embajada del califa Abderramán II.

Se le exigía el tributo nuevamente y se le reclamaba sus cien doncellas.

El rey cristiano enfurecido encendió la antorcha de guerra.

Reunió a las tropas cristianas, y salió a enfrentarse con los musulmanes.

Abderramán II preparo sus tropas y se dispuso a esperarlo.

Al llegar a Nájera y Albelda, los cristianos fueron rodeados por un enorme ejército árabe formado por tropas de la península y otras mas que habían llamado de Marruecos.


Al ver un ejercito tan enorme, Ramiro I decidió refugiarse en el castillo de Clavijo, aquello no era lo que esperaba. 
Les triplicaban en número con muchísima diferencia.

No solo veía el gran ejercito que se le venía encima, sino la perdida de su propio reino.

Cuentan que aquella noche, el rey Ramiro  no podía dormir, y cuando al fin lo logro, se le apareció el Apóstol Santiago.


Montaba un enorme caballo blanco, y en su capa llevaba dibujada la señal de la cruz con un tinte rojo.

Empuñando en alto una flamante espada, le dijo:

 "El Señor no abandona a su pueblo, y está contigo; 
ataca al moro en cuanto amanezca, y tuya será la victoria; 
yo, por orden de Dios, combatiré contigo en tus filas".

Y así nació la leyenda del Castillo de  Clavijo y de Santiago , al que luego llamarían "Matamoros".

Cuando comenzaba a amanecer, se levantó Ramiro, estaba radiante, con fuerzas renovadas. 
Contó a todos su sueño, que consideraron como un buen presagio.

Y al amanecer, salieron a la batalla.


La batalla fue tremenda, pues cada cristiano tocaba a siete moros, pero se cuenta que entre ellos apareció un misterioso caballero montando un corcel blanco, cuya capa hondeaba al viento como una gran bandera con el símbolo de la cruz teñido en rojo.

El manejo de su espada era tan rápido y mortal que igualaba al de cien hombres.



Desde ese día, la figura del apóstol Santiago acompañó a todas las tropas españolas por todo el mundo.


La leyenda pasó de boca en boca, la cruz roja se convirtió en su símbolo.
Fue el germen de lo que después se convertiría en la Orden de Santiago.

En el Castillo de Clavijo se encuentra desde entonces la cruz de Santiago, que forma parte del Escudo de La Rioja.