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viernes, 29 de agosto de 2014

La leyenda del Castillo de Rianxo. “El castillo de la luna”. Galicia.

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas Medievales. ¿Que pasó aquí?

La leyenda del Castillo de Rianxo. 

“El castillo de la luna”. 

La leyenda del Castillo de Rianxo.   “El castillo de la luna”.

Rianxo es una población situada sobre las playas de una ensenada que forma la ría Rianxeira, en la provincia de A Coruña.

Está en la parte más oriental. 

Muy cerca de esta población existen unas ruinas. 
Lo que queda de lo que fuera un impresionante castillo templario.

Todavía queda en pie una gran puerta de entrada y parte de las murallas.
Aún se distingue lo que fuera el patio de armas y algunas divisiones que dan pie a imaginar grandes salas y distintas habitaciones.

Cuando sube la marea, el agua rodea casi todo el castillo, menos por una lengüeta de tierra que sirve de puente levadizo.

La posición de este castillo templario, contaba con innumerables ventajas, tanto para su defensa como para su resistencia. 

Por mar podía proteger toda la ensenada, dominaba desde Rianxo hasta Taragoña, y por tierra dominaba gran extensión de la campiña.

Según me contaron, el castillo esconde un secreto pasadizo que llegaba hasta las colinas cercanas a la playa.

Y claro, ¿como no  preguntar por su leyenda?. 

Al Castillo de Rianxo también se le conoce como “El castillo de la luna” o como allí le llaman "Castelo da Lúa".

La leyenda del Castillo de la Luna de Rianxo 

En aquel entonces gobernaba el castillo un alcalde templario.
Según cuentan era un temible señor feudal, con grandes ansias de dominar las tierras colindantes y aumentar su poder.

Presentaba batallas a todos los señores feudales que habitaban en las tierras vecinas para dominarlas y apoderarse de ellas.

En cierta ocasión atacó el territorio de un señor feudal, que era uno de sus grandes enemigos.


Sorprendió a su hija junto a su enamorado caballero, que paseaban a caballo haciéndolos prisioneros de inmediato y llevándolos al Castillo de Rianxo para pedir un gran rescate.

Entre los caballeros a las ordenes del cruel alcalde, uno sintió lastima de la joven pareja y decidió ayudarles a escapar.

Aprovechando la oscuridad de la noche, les ayudó a escapar de la mazmorra donde estaban encerrados y atravesando el castillo se escabulleron por un pasadizo secreto que les llevaba hasta la playa.

Allí, un bote les esperaba.
Subieron rápidamente y remaron con fuerza hacia el mar adentro.
En ese momento, salió la luna y un vigía les vio, dando la voz de alarma.

Rápidamente las almenas del castillo se llenaron de ballestas que comenzaron a disparar mortíferas flechas hasta que acabaron con la inocente pareja.

Dicen que el mar devolvió al día siguiente los cuerpos de la pareja fundidos en un abrazo eterno.

El alcalde del castillo mandó enterrar a la pareja al pie de la torre del castillo y al caballero templario que les había ayudado y que había presenciado horrorizado la escena desde la playa, mandó enterrarlo vivo junto a ellos.

Desde entonces, en las noches de luna llena, un rayo de luna cae sobre la tumba de los dos amantes, velando su sepultura.

Y que al amanecer, esa misma luna, iluminaba y enrojecía los blasones que exhibía el castillo del caballero de la Orden del Temple.


Mediante “coplas” transmitidas de boca en boca por los habitantes de la villa fueron contando esta narración, también cantada por los viejos juglares de la Edad Media. 

Desde entonces, los rayos de luna iluminan, la losa marina que guarda aquel triste episodio de amor de los jóvenes enamorados. 

Y dice la leyenda que fue la doncella con una última maldición que causó la destrucción de aquel castillo, cuyas ruinas aún hoy se conocen por el nombre de “O Castelo da Lúa”.