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miércoles, 8 de octubre de 2014

La leyenda del castillo de Butrón

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas Medievales. ¿Que pasó aquí?

La leyenda del castillo de Butrón




Este castillo está situado sobre un monte de poca altura, sobre los montes de Gatica, en la provincia de Vizcaya, en el País Vasco.

Se encuentra rodeado de un denso bosque de robles y fue construido en el siglo XI, por una importante familia conocida como los Butrones.
Muy famosos por estas tierras por ser muy temidos, pendencieros y fuertes guerreros.

Encabezaban el bando de los llamados Oñacinos, y luchaban contra sus eternos enemigos, los Gamboinos.



Las luchas y enfrentamientos entre las dos familias duraron mucho tiempo y fueron conocidas como "Las guerras de Bandos", siendo motivo de muchas batallas y muertes entre los dos bandos y que no cesarían hasta que Los Reyes Católicos pusieron orden en la zona.

En el siglo XIV se transformó la torre primitiva en un castillo inexpugnable, pero fue en el siglo XIX cuando adquiere la imagen que conocemos.
El Marqués de Torrecilla lo reconstruyó.

Añadió torres, torreones, capiteles, garitas, ventanas y formas góticas y fantásticas de influencia nórdica que le dan una imagen de castillo de leyenda.

La leyenda que he encontrado de este castillo, sucedió en 1412.






Don Gonzalo Gómez de Butrón era el señor mas poderoso e importante de aquellas tierras.


Su fama era terrible, vengativo y agresivo como ninguno, siempre andaba buscando enfrentamientos con las familias vecinas.

Cuenta una de las leyendas del castillo de Butrón, que un día, Don Gonzalo salió de caza.

Encontró el rastro de un jabalí y siguió sus huellas internándose en un bosque cercano.

Sin darse cuenta, se interno en un territorio desconocido que además no era parte de sus tierras.


Por fin localizó al jabalí y ajustando su ballesta le asestó un flechazo mortífero en medio del corazón, dejando al animal muerto inmediatamente.

De pronto, apareció entre la espesura del bosque, un caballero que se presento como Don Juan Alfonso de Mújica, dueño de aquellas tierras.

Al ver al animal muerto, se enfadó  y pidió explicaciones a aquel intruso que había entrado y cazado en su propiedad.

Don Gonzalo, que era muy altivo,  y no estaba acostumbrado a dar explicaciones a nadie y menos a aquel indeseable que le reprendía de aquella manera.
Así que sacó su espada y le amenazó para que se fuera por donde había venido.

A lo que Don Juan Alfonso, sin miramientos sacó su espada a su vez y se dispuso a enfrentar al intruso.

Castillo de Butron. Encontrado en mostbeautifulpictures.net

Pero Don Gonzalo era mas diestro en enfrentamientos y batallas, así que ni dudó en agarrar su lanza y arrojarla con fuerza y destreza contra el pecho de Don Alfonso, que cayó del caballo , herido de muerte.

Allí quedó Don Gonzalo mirando fijamente el cuerpo inerte de su agresor.
Se dio cuenta de su insensatez, había entrado en una propiedad ajena y había matado a su dueño.

Rápidamente recogió sus armas, ató el jabalí a su caballo y salió corriendo del bosque en dirección al castillo de Buitrón, donde se encerró.

Pasaron unos días, y hasta el castillo llegaron seis familiares del difunto Don Alfonso.

Sabían que Don Gonzalo había matado a su pariente y querían justicia.

Querían un combate a muerte contra otros seis caballeros de D. Gonzalo para vengar el agravio.

Seis caballeros de Don Gonzalo aceptaron el reto y comenzó la lucha en el patio de armas, bajo la atenta mirada de Don Gonzalo, que vigilaba cada movimiento desde la torre del Homenaje.

Los caballeros del difunto Don Alfonso luchan con furia.
En un momento de la lucha , uno de ellos con un certero mandoble atraviesa de lado a lado el cuerpo de uno de los caballeros de Don Gonzalo y otro descargando toda su fuerza, le corta a otro el cuello.

Don Gonzalo desde su torre , ve con horror como sus caballeros van perdiendo la fuerza y la vida.

Furioso toma su espada y corre escaleras abajo para ayudar a los suyos.
Al llegar al rellano de la escalera una mano helada le detiene agarrándolo por la espalda.


Cuando se da la vuelta lleno de ira, descubre con horror al difunto fantasma de Don Alfonso, mirándolo con mirada translúcida.

Don Gonzalo aterrado comienza a dar mandobles y espadazos a aquel ser infernal que le impide avanzar mientras ríe con siniestras carcajadas.
Mientras él desencajado intenta dar muerte a la muerte.

Cuando por fin consigue abrirse camino de aquella imposible lucha fantasmal y llega al patio de armas, ve con horror que es demasiado tarde y que todos sus caballeros yacen muertos.

Esta es una leyenda de tantas leyendas que se cuentan del castillo Butrón.