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sábado, 1 de noviembre de 2014

La leyenda del Castillo de Trasmoz

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas Medievales. ¿Que pasó aquí?

La leyenda del Castillo de Trasmoz


El castillo de Trasmoz está situado en la montaña mas alta de la sierra de Moncayo, en Aragón.

Desde él se controlaba la frontera entre Castilla y Navarra  vigilando todos los caminos que atravesaban estas tierras.

Es uno de los castillos con mas leyendas e historias de Aragón, de hecho, este castillo inspiró a Gustavo Adolfo Becquer, que permaneció una temporada por esta zona escribiendo varias de sus leyendas.


En su honor le pusieron esta estatua al lado del castillo.

Hace muchos siglos, se consideraba esta zona como muy peligrosa, se decía que estaba llena de brujas, diablos, trasgos y duendes, que andaban por estas tierras con total libertad y si cualquier caminante, por casualidad pasaba por allí y tenía la mala  suerte de toparse con uno de estos personajes quedaría marcado de por vida trayéndole consecuencias nefastas.


Se contaba que el propio castillo de Trasmoz apareció en una noche, de la nada.
 Una fría mañana de invierno, cuando la bruma comenzaba a levantarse, 
apareció el castillo, tenebroso y desafiante sobre la montaña.

Los habitantes del pueblo contaban como aquella noche habían oído mucho ajetreo y tanto ruido que no habían podido pegar ojo en toda la noche.

Cuando miraron hacia la montaña, allí estaba el castillo, 
perfectamente terminado, 
hasta el último detalle.

El pueblo entero pensó que semejante proeza solo podía haberla hecho un viejo brujo que vivía en un bosque cercano, con ayuda de los demonios, trasgos y duendes que por allí habitaban.

Con tan fabulosa aparición, no es de extrañar que el castillo de Trasmoz, 
se convirtiera en el centro de reunión de toda la brujería del momento.
Brujas, magos y demonios tomaron la zona como suya.

 Así fue como se corrió el terrible rumor de que los sábados por la noche, el cielo  se cubría de sombras tenebrosas que pasaban volando en dirección al castillo de Trasmoz.

Ejércitos enteros de brujas pasaban rápidamente sobre sus escobas sobrevolando el pueblo en dirección al castillo.

Lanzaban gritos agudos y llenaban el aire de un intenso olor a extrañas hierbas.

El pueblo entero permanecía encerrado en sus casas paralizado, con las luces apagadas y sumido en el mas absoluto de los horrores mientras oían pasar los gritos al lado de sus casas.

Con el paso del tiempo, el pueblo se cansó, y decidió acabar con la brujería y las malas artes reinantes en la zona, así que hicieron una gran batida por campos y bosque buscando demonios, brujas, magos y demás seres que pudieran por allí habitar.

Fue así como encontraron a la Tía Casca.
Era la bruja mas temida y poderosa de la comarca.
Sabía elaborar venenos para matar personas o esclavizarlas.
Utilizaba infinidad de disfraces para embaucar a la gente.
Echaba males de ojo a niños y ancianos que morían enseguida.
Secuestraba niños y núnca nadie les volvía a ver.
Utilizaba tantas malas artes que cuando la descubrieron, el pueblo enloqueció.

Entre todos la cogieron y la tiraron por un barranco despeñándola.
Desde entonces este barranco quedó con el nombre del Barranco de la Bruja.

El camino que lleva al barranco, "La senda de la Tía Casca", quedó maldito.

Contaban que ni Dios ni el demonio habían querido llevarse a la Tia Casca, 
y su alma había quedadó en pena para siempre en aquel barranco.

Nadie se atrevía a pasar por allí, pues se contaba que se oían aullidos de lobos, gritos de la vieja Casca, llantos de bebe,  y todo tipo de sonidos extraños para atraer a la gente, engancharles los pies y arrastrarlos al barranco.

Ya ha pasado el tiempo y en la actualidad, 
el pueblo se siente muy orgulloso de sus viejas historias de brujas y de su tradición.

En el torreón del castillo han hecho el "Museo de la brujería",
y en la noche de todos los Santos, hoy, 
han recuperado una antigua tradición celta, 
se visten y el pueblo entero lo celebra,
vacían calabazas y sandías y las llenan de velas
y hacen un recorrido simbólico para enseñarles a las almas, 
que en esa noche aparecen, el camino hacia la luz.

Incluso eligen a la Bruja del pueblo cada año.
Aquí os dejo un enlace al pueblo de Trasmoz.