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martes, 18 de noviembre de 2014

La Atalaya de Luarca y el pirata "Cambaral"

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas Medievales. ¿Que pasó aquí?

La Atalaya de Luarca y el pirata "Cambaral"





Donde se asienta hoy el faro, denominado la Atalaya, existió un antiguo fuerte defensivo entre los siglos XVI y XVIII que tenía a su cargo la defensa de la villa, muy codiciada por franceses e ingleses.

Es precisamente al pié de la Atalaya donde surgen los primeros núcleos de pescadores de Luarca en el barrio del Cambaral y en las estribaciones de La Carril.

Hacia el siglo XIV ya hay noticias de la ermita de Atalaya en la que los marineros pagaban una luz que se encendía en el campanario y hacía las veces de faro hasta 1850 en que el Estado levantó uno de aceite en una torre circular.

Esta leyenda sucedió en la antigua fortaleza que había en la Atalaya de Luarca, una de las zonas mas antiguas de toda la región.

Habitada como estuvo desde el paleolítico, fue en el siglo X cuando empezó a despuntar como pueblo pesquero.

Se creó en esta época el gremio de los mareantes.
Donde hoy se haya el monumento de la Mesa de los Mareantes, una mesa de piedra situada en una zona alta cerca del actual faro, se reunían los marinos para analizar el estado del mar, y tomar decisiones sobre las travesías marítimas.

La Leyenda de la Atalaya de Luarca y el pirata "Cambaral"
Mesa de los Mareantes

Se construyó una atalaya donde hoy se encuentra el faro, y se encendían fuegos para orientar las embarcaciones.

Con el paso del tiempo, el pueblo fue creciendo y tomando importancia gracias a la destreza del gremio de mareantes para cazar ballenas.
Su puerto se hizo famoso y comenzó a ser importante.



La Leyenda de la Atalaya de Luarca y el pirata "Cambaral"

Pero era una zona muy aislada y sin protección alguna, por lo que se convirtió en presa fácil de maleantes y piratas que continuamente atacaban y robaban la zona.

Así se tomó la decisión de construir un fuerte defensivo, donde está La Atalaya de Luarca y el faro, y poder avistar a los piratas para defenderse de ellos.


La Leyenda de la Atalaya de Luarca y el pirata "Cambaral"


Según cuentan existió un legendario pirata llamado Cambaral que sembró el terror por estas costas.

Este pirata fué el mas famoso y conocido de la zona, de hecho uno de los barrios mas antiguos de Luarca lleva su nombre, y sobre él se contaron muchas historias.

Unos decían que era un moro berberisco procedente de Argel.

Otros que venía del norte, aunque sus verdaderas raíces eran de allí.
De esta versión se hablaba que era hijo de la jovencísima doncella que, años atrás, había sido engañada y deshonrada por el gran señor dueño de aquellas tierras, que con engaños y traiciones la había apartado del poblado y la había forzado brutalmente.

Avergonzada por su desgracia , nunca se atrevió a volver al pueblo.
Se refugió en una cueva y varios meses después nació un niño, muriendo ella en el parto.

Contaban que un viejo mago la había ayudado en tan difícil trance y que al nacer el niño, se lo había llevado a tierras del norte.

Y así fue como el viejo mago se llevó al pequeño Cambaral a su tierra, en las costas de Inglaterra, donde tenía una pequeña casa en los acantilados de Dover.

Años mas tarde, cuando Cambaral contaba con 17 años, el mago notó que la muerte le rondaba, así que le contó a Cambaral toda la historia de su nacimiento.

Poco después murió, dejándolo solo en el mundo.

El joven Cambaral, tras pasar una profunda tristeza, al fin se sobrepuso, y llegándose al puerto de Dover se enroló de marinero en el primer barco que encontró, un barco pirata.

Tras muchas aventuras y descalabros aprendió el oficio como el mejor, desarrollando una destreza y agilidad con las armas que nadie era capaz de superar.

Con el tiempo, se hizo con su propio barco.
Un pequeño bajel robado a unos moros en Galicia, pero rápido y veloz como ninguno, volaba sobre las olas dejando siempre atrás a todos los que le perseguían.

Además se hizo con la tripulación mas temeraria de Bretaña, Escocia y Normandía.

La Leyenda de la Atalaya de Luarca y el pirata "Cambaral"


Así fue como el pirata Cambaral se hizo el dueño de estas aguas convirtiendo el puerto de Luarca, en su principal objetivo.

Era fácil de atacar y siempre daba buenos beneficios.

Avasallaba las costas asturianas, incendiaba, robaba, y mataba a todo el aquel que se le ponía por delante.

En Asturias se hallaba entonces la corte hispánica, o lo que quedaba de ella, después de que toda la península hubiera caído en manos musulmanas y que, a duras penas, sobrevivía a los continuos ataques de los sarracenos.

Un día sí y otro también, los barcos que salían a pescar eran atacados por los piratas, robados, quemados y hundidos.

Incluso los temerarios vascones que por allí se acercaban en busca de ballenas acababan degollados y muertos por el temerario pirata y sus hombres.

La población de Luarca se encontraba en una situación desesperada.

El pueblo había sido incendiado en varias ocasiones, las mujeres maltratadas, marinos asesinados,  y los barcos perdidos, obligaron a los lugareños a tomar medidas desesperadas.

Luarca tenía entonces un gran señor feudal que vivía en la fortaleza de la Atalaya de Luarca.
Su trabajo consistía en defender al pueblo de ataques de maleantes, forajidos y sarracenos, así que llamó a sus hombres y les avisó para que se prepararan para entrar en batalla.

Sus hombres estaban entrenados para luchar en tierra firme y contra árabes, pero esta vez sería distinto, tendrían que luchar en el mar y contra piratas.

Así pues, se disfrazaron de inocentes pescadores y se embarcaron en barcos de pesca armados hasta los dientes.

Pronto apareció Cambaral en su nave dispuesto a atacar al grupo de inocentes pesqueros que allí faenaban.

La sorpresa fue enorme cuando al ir a atacar el primer barco, se vieron rodeados por un grupo de pesqueros  llenos de guerreros armados hasta los dientes.

La Leyenda de la Atalaya de Luarca y el pirata "Cambaral"

Tras una tremenda trifulca en la que los sablazos, golpes y puñaladas volaban descontroladas, al fin, se consiguió reducir a Cambaral, aunque gravemente herido.

El señor de Luarca mandó llevar a todos los piratas  a la fortaleza de la Atalaya y encerrarlos en las mazmorras.

Al día siguiente, comenzaron los ahorcamientos en la plaza del pueblo.
Todos los días, se ahorcaban a dos o tres piratas para que sirviera de precedente.

A Cambaral le dejaron para el final.
Sería el trueno gordo y el final de aquel asunto.

Lo que nadie sabía es que la jovencísima hija del señor feudal, se había enamorado de Cambaral.

Todos los días, bajaba  a escondidas a las mazmorras para llevar comida y curas al maltrecho pirata.

Entre ellos nació un amor prohibido y condenado, tan fuerte, que ni todas las amenazas de muerte, ni el miedo a las represalias del reino pudieron frenar.

La noche antes de la ejecución de Cambaral, la joven doncella se presentó ante él con un plan descabellado de huida.

No era un buen plan, ni tenía muchas posibilidades de éxito, pero se aferraron a él desesperadamente , y aprovechando la oscuridad de la noche, huyeron por tuneles y pasadizos hasta que salieron al exterior de la Atalaya de Luarca.

 En una carrera contra la muerte corrieron en dirección al puerto, sus vidas dependían de ello, y allí esperaba una barca que sería su salvación.

Pero el señor de la Atalaya , el terrible padre de la joven , ya estaba enterado de la alocada huida.
Escondido entre las sombras les esperaba lleno de ira.
La traición y la deshonra de su hija le corrompía el alma.

En ese momento los dos amantes se dieron un apasionado beso viendo la libertad al alcance de su mano.

El padre , lleno de rabia contenida, saliendo de las sombras con la espada en alto, les corto la cabeza a los dos de un solo tajo.

Las cabezas rodaron hasta el mar, quedando los dos cuerpos tendidos sobre la tierra en un abrazo eterno.


La Leyenda de la Atalaya de Luarca y el pirata "Cambaral"

Después, los habitantes de Luarca construyeron en ese mismo lugar, un puente, al que llaman "El puente del Beso", en memoria de los dos amantes que acabaron sus vidas de forma tan trágica.

Y el barrio de los pescadores, uno de los mas antiguos de Luarca, lleva el nombre del pirata, "Cambaral".