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martes, 11 de noviembre de 2014

El castillo de Calatañazor y Almanzor

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas Medievales

El castillo de Calatañazor y Almanzor


La leyenda del castillo de Calatañazor
Castillo de Calatañazor

Calatañazor es un pueblo que se encuentra entre Soria y Burgo de Osma, muy cerca de la Reserva Natural de "Sabinar de Calatañazor".

Está declarado monumento histórico artístico y no es extraño, ya que dar un paseo por sus calles es como viajar en el tiempo, las calles empedradas, las casas de piedra y madera, los restos del castillo y el pueblo amurallado, te trasladan rápidamente al siglo XII.




El Castillo de Calatañazor, también conocido como Castillo de los Padilla es un fortaleza medieval ubicada en la localidad española de igual nombre, en la provincia de Soria.

Aunque hoy está en ruinas consolidadas, aún se conservan algunos lienzos y parte de la torre del homenaje de mampostería y sillería de refuerzo en las esquinas con  indicios de aparejo árabe y un ventanal gótico.



El antiguo patio de armas se abre a una plaza porticada, presidida por los restos de la torre del homenaje.

Por el lado noroeste, el más sensible de la fortaleza, cuenta con un foso, mientras que por el valle de la Sangre la propia altura de los riscos ofrece una protección suficiente.



La población está fortificada, de la muralla se conservan lienzos en el noroeste y sur, tambores y una pequeña puerta.


La construcción originaria data del siglo XII y alcanzaba en algunos tramos los 18 metros de grosor. Fue reformado durante el siglo XIV.

Bajo el castillo existe una sepultura triple excavada en roca, fechada en
el siglo X.


Su nombre viene de "Qalat al Nusur" o "Castillo de los buitres".


 

Almanzor y el Castillo de los buitres


En el año 939  en Algeciras, nace Almanzor, un niño musulmán en el seno de una familia árabe muy humilde.

Cuando era muy joven, fue enviado a Córdoba a estudiar leyes ayudado por su familia, y una vez que hubo terminado sus estudios, consiguió colocarse en la Administración del Califato.

Edwin Lord Weeks

Pero Almanzor no se conformaba con eso.
Ambicioso y de mente aguda y despierta, pronto comienza a  rodearse de la gente mas importante e influyente del reino.

Conoció a la favorita del califa Al-Hakam II, llamada Subh, madre de los herederos al trono, con la que trabó una gran amistad, hasta se rumoreaba que eran amantes, y gracias a ella comenzó una carrera meteórica hacia el poder.

Fue acumulando cargos de gran importancia.
 Por suerte para Almanzor, murió el califa Al-Hakam II de muerte prematura, quedando todo el peso del Califato de Córdoba en su pequeño hijo Hisham II con solo once años de edad.

Juan Giménez Martín

Almanzor no perdió esta oportunidad, y con la ayuda e influencia de Subh, consiguió que le nombraran tutor del pequeño califa, así se hizo con las riendas del poder, ejerciendo una autoridad absoluta sobre todo el territorio hispanomusulmán de la península.

Dotado de un gran talento militar, llevó a cabo mas de 50 campañas en tierras cristianas, tan devastadoras y rápidas que pronto sembró el terror entre los habitantes de los reinos cristianos del norte de la península.

Durante casi 20 años, todos los veranos organizaba un par de campañas militares por tierras cristianas.

Edwin Lord Weeks

Asoló y arrasó Salamanca, Coimbra, Astorga, León, Barcelona, Zamora y alguna plaza mas, venciendo todos los ejércitos que se cruzaban en su camino.

Así, los reyes de Navarra, de León y Castilla desesperaban, por mas que organizaban sus ejércitos e intentaban contraatacar núnca conseguían derrotar a Almanzor, al que ya todos conocían como "el victorioso".

Llegó incluso hasta Santiago de Compostela donde solo respetó la tumba del Apostol, el resto lo destrozó, llevándose hasta las campanas de la catedral, obligando a los esclavos cristianos que había hecho prisioneros a llevarlas a hombros hasta Córdoba.

La zona cristiana había caído en el cáos y la desesperación.

Se cuenta que en Calatañazor, sucedió una terrible batalla.
Era el año 1002, las huestes de los reyes de Navarra, Castilla y León bajo las ordenes de los mejores caballeros, estaban preparadas y esperaban.

Almanzor y su ejercito no sospechaba nada cuando llegaron hasta el valle cercano al castillo de Calatañazor, cayeron en una trampa aplastante.

La victoria fue absoluta, miles de heridos y muertos cubrieron el valle que se tiño de sangre y al que desde entonces se le conoce como "El Valle de la Sangre".

"El Valle de la Sangre"

El cielo se cubrió de buitres que sobrevolaban el valle cubierto de cadaveres.

Así fue como Calatañazor obtuvo su nombre, "El Castillo de los Buitres".

Cuenta las crónicas que se vió a un viejo que lloraba sentado sobre una piedra, mientras miraba el valle cubierto de heridos y muertos , balbuceaba y mezclaba el árabe y el romance y decía.

"En Calatañazor, Almanzor perdió el tambor".  

Por supuesto le identificaron en seguida, era un diablo que lloraba la caída del moro vencido.


Lo cierto es , que aunque consiguió escapar de la terrible batalla y de manos cristianas, Almanzor no se recuperó.

Se negó a comer ni a beber y murió poco después en Medinaceli.

Los cristianos por fin pudieron levantar la cabeza , su peor enemigo había caído.

Aunque los historiadores niegan que esta batalla sucediera realmente y que todo se inventó para subir la moral a los desmoralizados cristianos, la verdad , es que
en Calatañazor , sucedió algo terrible, que desde entonces tomo su nombre y que allí, Almanzor, quedó totalmente vencido y acabado.

Según la tradición, murió en Bordecorex y fue enterrado en Medinaceli.