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lunes, 15 de diciembre de 2014

La leyenda del Castillo de Bulbuente. La mora encantada.

Leyendas Españolas. Leyendas de castillos Medievales. ¿Que pasó aquí?

La leyenda del Castillo de Bulbuente. 

"La mora encantada".


Bulbuente se encuentra al oeste de la provincia de Zaragoza, muy cerca de la comarca del Moncayo, en Aragón.

Era el año 997.
El rey García Sanchez II , volvía contento de su expedición por tierras de Calatayud.
Sus caballeros, habían hecho una buena escaramuza en la ciudad , causando grandes bajas en el ejército sarraceno.

Estaban contentos pero muy cansados.
A lo lejos divisaron un castillo sobre una colina.
Alguien comentó que se trataba del castillo de Bolbuén, hoy conocido como el castillo de Bulbuente, y que estaba dominado por musulmanes.


A Don García le comenzaban a temblar las manos. 
Tenía una rara enfermedad, que continuamente le hacía temblar, por eso todos le llamaban el rey Temblón.

Decidió acampar allí; pronto se haría de noche y quería saber más de aquel castillo.

Ordenó a un grupo de caballeros que espiaran el castillo durante la noche.
No parecía muy difícil hacerse con él y ese castillo podría serle de gran ayuda para futuras incursiones por aquellas tierras.

Un pequeño grupo de caballeros , aprovechando la oscuridad de la noche, se acercaron al castillo.

Entre ellos iba el joven y valiente D. Alonso.
Llegados al castillo, decidieron dividirse.

El joven D. Alonso, al llegar a la parte opuesta de la muralla, se encontró con una jovencísima doncella mora.
Al verse, los dos se quedaron en silencio, mirándose sin mover ni un solo músculo.

La mora era la criatura mas hermosa que Alonso hubiera visto jamás.
Muy despacio, comenzaron a retroceder.
Si aquella mora hubiera dado la voz de alarma, sin duda hubiera sido su fin.
Pero no dijo nada, ni un solo grito, solo le miraba asustada mientras retrocedía lentamente.

D. Alonso tampoco dijo nada. Se reunió con el resto del grupo y regresaron para informar al rey de Pamplona.

Al día siguiente, el castillo se encontraba rodeado y sitiado por todo el ejército del rey.

Alonso no podía sacarse de la cabeza aquella sarracena que vio a la luz de la luna.
No dejaba de observar cada almena y ventanuco intentando ver algo del interior del castillo.
Por fin la vio, le estaba mirando fijamente desde una pequeña ventana.
Era aún mas hermosa de lo que recordaba y volvió a quedar paralizado, sin poder apartar la vista de ella hasta que desapareció de su vista.

Después de muchas averiguaciones se enteró que se llamaba Aysha y era la hija del señor del castillo, según todos muy temido y conocido por sus grandes conocimientos de hechicería. 

Pero a Alonso aquello no le importaba.
Aquella noche, volvió al lugar donde había visto por primera vez a la sarracena. 
Y allí estaba. 
Desde ese momento comprendieron que ya nada ni nadie podría separarles. 
Todas las noches se encontraban a escondidas.

Pero los dos sabían que su amor estaba prohibido. 
Era un amor maldito, condenado por todos sin remedio.

Un día, alguien vio escabullirse a la mora y la siguió.
Al día siguiente su padre estaba ya informado.

El viejo árabe estaba enfurecido, pero antes de tomar medidas tajantes , intentó, mediante hechizos y bebedizos curar a su hija de aquel mal de amores que la tenía dominada.

Todos sus remedios resultaron inútiles.

No conseguía sacar de la cabeza hueca de su hija a aquel odioso cristiano, a cuyo encuentro corría cada vez que tenía ocasión.  

Fue entonces cuando perdió la paciencia y en un arrebato de furia, sacó a su hija del castillo llevándola a las afueras del castillo.
Allí, utilizando toda su magia , la convirtió en una piedra.

Dice la leyenda, que la piedra aún sigue allí, en un cercano paraje conocido como "La Mora Encantada". 

De Don Alonso se cuenta que a partir de entonces, perdió todo interés por la vida y pronto fue muerto en batalla.

Su espíritu quedó anclado a aquellas tierras y al viejo castillo para siempre.

Mas información en : La Mora Encantada