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lunes, 29 de diciembre de 2014

Leyendas del Castillo de Tingatel. La leyenda de Sir Gaway y el Caballero Verde

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas Medievales. ¿Que pasó aquí?

Leyendas del Castillo de Tintagel

Según antiguas leyendas, el Castillo de Tingatel era el legendario Castillo del Rey Arturo y de sus caballeros de La Tabla Redonda.

Hay quien asegura que allí se encontraba Camelot.


Castillo de Tingatel
Castillo de Tingatel



Está situado sobre un acantilado al norte de Cornualles, en el Reino Unido.

Castillo de Tingatel
Castillo de Tingatel

El historiador galés Godofredo de Monmouth lo menciona como el posible lugar donde se encontraba Camelot, el lejendario  Rey Arturo y sus caballeros de la Tabla Redonda.


Aunque del castillo solo quedan unas ruinas, sigue siendo una gran atracción turística en esta región.

Envuelto en un ambiente misterioso y enigmático, ha inspirado a muchos a escribir grandes leyendas. 

Aquí os dejo la primera..

La leyenda de Sir Gaway y el Caballero Verde

Era Navidad en Camelot.

El Rey Arturo y sus caballeros llevaban varios días de celebraciones navideñas.

Era el día de Año Nuevo y los festejos, banquetes, justas y torneos se sucedían.

Toda la corte estaba alegre. 


Allí reunidos se hallaba la flor y nata de la corte, Iwain, Eric, sir Doddinel le Savage, el duque de Clarence, Lanzarote,  Lionel, Lucán el Bueno y otros y muy destacados caballeros, junto a las damas mas bellas de la corte, entre risas, galanteos y juegos celebraban la Navidad.


Llegada la hora de la cena, fueron avisados para que pasasen a ocupar sus lugares en las mesas ya decoradas y repletas de los mejores manjares, vinos de la región.



De pronto, la gran puerta del salón se abrió de golpe, y el salón al completo quedó en silencio.


Un gigantesco Caballero Verde sobre un enorme caballo del mismo color, ocupaba todo el umbral de la puerta.
No llevaba armadura, pero iba muy bien vestido, sus ropas eran de las mas finas telas, aunque en diferentes tonos de verdes, adornadas con piedras preciosas y decoraciones de oro.

Pero lo que mas llamaba la atención era su aspecto, tremendo y descomunal.
Mas grande que cualquier caballero de la sala, y su mirada tan fiera que a todos los allí presentes dejó sentados; el color de su piel, su pelo y su espesa barba también eran sorprendentemente verdes.


Su montura también tenía las crines y el pelaje verde, iba muy bien enjaezada y era también mas grande que cualquier caballo que nadie de la sala hubiera visto jamas.


El corcel nervioso, levantó las patas delanteras y avanzó hasta el centro de la sala.

El caballero Verde llevaba los brazos lavantados, en una mano portaba una enorme hacha y en la otra una rama de acebo.

Avanzó hasta el centro del salón y con vozarrón descomunal, retó a los caballeros a lo que llamo su "Juego de Navidad".

Retaba a cualquiera de la sala que se atreviese a golpearle con su hacha, una sola vez.
Después, pasado un año y un día, él le devolvería el golpe.

Como premio le regalaría la enorme y lujosa hacha que llevaba en la mano.

El Rey Arturo, se levantó lentamente para aceptar el desafío, pero su sobrino,
Sir Gawain, el mas joven de sus caballeros, se levantó de un salto , y colocándose ante su rey, le pidió aceptar el reto del Caballero Verde.

El enorme caballero bajo de su montura y le tendió el hacha preguntándole su nombre.

Luego le recordó que pasado un año debería buscarlo para que pudiera devolverle el golpe.

Le tendió el hacha que Gawain agarró con ambas manos, y con todas las fuerzas que fue capaz , le asestó tal hachazo en el cuello que la cabeza quedó cortada de un solo tajo y cayó rodando por el salón.

Todos los presentes permanecían callados y miraban incrédulos como el gran Caballero Verde permanecía de pie en medio de la sala.

Sin tambalearse si quiera, se dirigió hacia su cabeza y la cogió por los pelos.
Luego se montó en su caballo y antes de abandonar la sala , giró con su mano su cabeza hacia Galwain.
La cabeza abriendo los ojos le dijo:

"Al cumplirse un año deberás buscarme en La Capilla Verde.
Muchos me conocen y no te será dificil encontrarme.
Si no lo haces, quedarás como un cobarde."

Y tras decir esto salió galopando del salón.


Todos quedaron maravillados por lo que allí había pasado.
No se habló de otra cosa en la cena ni en muchas cenas que siguieron después, aunque Gawain ya no estaba tan animado.

Le quitaba importancia bromeando sobre el Caballero Verde con todos , pero lo que aquella noche había pasado le quitaría el sueño durante muchas noches.

Las estaciones se fueron sucediendo rápidamente, hasta que llegado el momento Gawain se preparó para cumplir su promesa.

El Rey Arturo junto con toda la corte organizaron un gran día de Todos los Santos.
Al día siguiente Gawain partiría en busca del misterioso caballero.

Se ofrecieron misas y grandes banquetes en honor a Gawain.
Pero todos estaban tristes, la inminente partida del caballero mas joven de la corte, hacia un destino desconocido, no les gustaba y se temían lo peor, muchos pensaban que posiblemente no volvieran a verlo núnca mas.

Gawain les animaba diciéndoles que iba a cumplir su destino y que nada malo le pasaría pues su vida estaba en manos de Dios.
Así se vistió la armadura, preparó sus armas y despidiéndose de todos montó en su caballo , y partió en busca del Caballero Verde.

Muchas aventuras tuvo que superar el noble caballero hasta encontrar la Capilla Verde y al Caballero.
Cascada del Castillo de Tingatel


Luchó contra manadas de lobos, peleó contra osos, atravesó grutas infernales y altos y nevados picos montañosos.


Dormía con la armadura siempre puesta y en guardia con su espada en la mano.



Cuando llegó el día de Navidad, amaneció una fría mañana cubierta de niebla, apenas se veía nada, pero Gawain pudo divisar la silueta de un lejano castillo.



Dirigió allí su caballo y cuando llegó hasta él, avisó al centinela diciendo que era el caballero Gawain de la corte del rey Arturo.

Inmediatamente las puertas del castillo se abrieron de par en par y el mismo Señor del Castillo salió a recibirle.

Para todos era un gran honor recibir a un caballero tan importante como invitado. Le ofrecieron todo tipo de comodidades, elegantes ropas, las mejores comidas y una enorme y lujosa habitación con una gran chimenea para que pudiera descansar y reponerse de tan peligroso viaje.

Luego celebraron una gran cena en su honor y Gawain pudo contar las aventuras de su viaje al señor del Castillo y a su jovencísima y bella esposa que le miraba embobada.

Al día siguiente, mientras Gawain dormía plácidamente en la gran cama con dosel de su magnífica habitación, el Señor del Castillo se preparaba para salir de caza con todos sus caballeros.

Cuando el castillo quedó en silencio, la puerta de la habitación de Gawain se abrió despacio y entró la joven esposa del Señor del Castillo sin hacer ruido y cerrando con llave detrás de ella, se acercó a la cama donde dormía Gawain.


Esté quedó asombrado al despertar y verla allí, sentada en su cama mirándolo.


Gawain no podía creer como se comportaba aquella dama, pero para no ofenderla, actuó como si fuera muy normal verla allí y se puso a hablar con ella con total normalidad.

Después de hablar largo rato, la dama del castillo le confesó que sentía una gran atracción por tan noble caballero y que podía disponer de ella como él quisiera.

Gawain, incómodo, le dijo que no deseaba nada, su misión era tan importante que no le permitía ningún tipo de distracción pero que se sentía muy alagado y que se lo agradecía , pues núnca había conocido una dama tan bella.

La señora del castillo, le pidió entonces un beso de despedida, a lo que Gawain le dió un beso y ella se fue.

Lo mismo se repitió durante los dos días mas.
Por la mañana, cuando el señor del castillo salía de caza, la dama se deslizaba en la habitación de Gawain cada vez mas insinuante.

Tres besos le dió Gawain, durante tres días , hasta que la dama se despidió de él definitivamente a condición de que aceptara su lujoso cinturón verde de regalo, para que núnca la olvidara.

Cuando volvió el señor del castillo de caza, le preguntó a Gawain que trofeos había conseguido, pues él volvía con muchos ciervos y jabalies.
Entonces Gawain le dió tres besos.

El señor asombrado le preguntó quien le había dado semejantes trofeos, a lo que Gawain le dijo que eso no se lo podía decir.

A la mañana siguiente, un criado le indicó la ruta hacia la Capilla Verde advirtiéndole del peligro que eso suponía, pues allí habitaba el Caballero mas despiadado de todos y nadie volvía de tan espantoso lugar.

Le agradeció Gawain sus advertencias y siguió su camino.

Atravesó una tenebrosa gruta y apareció en el mas alto de los acantilados.
Gritó llamando al caballero Verde, y al poco apareció el gigantesco Caballero con un hacha descomunal en la mano.

¡Aah!, el caballero Gawain, viene a cumplir tu promesa.- le dijo
y levantando el hacha se dispuso a cortar la cabeza del joven, pero en vez de cortarla solo le hizo un pequeño arañazo.

Gawain no entendía nada y miraba asombrado al enorme caballero, ahora sonriente y amistoso, que le confesó que él era el mismo Señor del Castillo.

Todo había sido un encantamiento preparado por la bruja Morgana, hermana del Rey Arturo, que le había hechizado convirtiéndolo en el terrible Caballero Verde.


Él había mandado a su joven esposa que provocara a Gawain y así probar si los caballeros del rey Arturo eran tan nobles y dignos como todos decían.


El arañazo recibido había sido por no confesar que había aceptado el cinturón verde, por lo que tendría que llevarlo siempre como prueba de su falta.


Gawain volvió a la corte del Rey Arturo avergonzado.
Llevaba puesto el obligado cinturón verde, que ya no le gustaba nada.

Le contó a Arturo y a toda la corte su aventura con el Caballero verde sin omitir ningún detalle y les enseñó el cinturón.

El Rey Arturo comenzó a reír fuertemente y le quitó importancia, dijo que era un precioso cinturón y que debía incluirse como parte del uniforme de todos los Caballeros de la Corte.

Desde entonces todos los Caballeros de la Tabla Redonda llevaron un cinturón verde como parte de su atuendo. 

Aquí os dejo el enlace al relato completo: Sir Gaway y El Caballero Verde