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lunes, 23 de febrero de 2015

La leyenda dell tesoro escondido del Castillo de Pop. El Caballo Verde

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas Medievales. ¿Que pasó aquí?

La leyenda del tesoro escondido del Castillo de Pop. 

El Caballo Verde

Siglo X, macizo del Cavall Verd, uno de los puntos mas altos de la zona de la Marina Alta, al norte de Alicante, en la Comunidad Valenciana.

Aquel grupo de moros miraban fascinados las magníficas vistas desde lo alto de aquel macizo.

Era un enclave perfecto, estaba muy protegido naturalmente por las montañas y desde aquel punto era fácil comunicarse mediante señales con otros puntos mas interiores, allí construirían un castillo.

Además el puerto de Denia estaba muy cerca.

No había un lugar mejor.

Y así lo hicieron.


Fue el inicio de la gran invasión.

Entre aquellas escondidas montañas comenzó a nacer el reino árabe valenciano.

El primer castillo de Pop se construyó en lo mas alto de una loma llamada Cavall Vert.

Tres siglos mas tarde, el caudillo Al-Azraq dominaba toda la zona.

Habían construido un total de 18 castillos, haciendo una fuerte frontera y alzando sus armas contra Jaime I de Aragón, causándole muchos contratiempos, batallas y descalabros.

Mas tarde fue el escenario de la expulsión morisca de 1.609
 decretada por el rey Felipe III. 

 Nada queda de aquel mítico castillo, ya que tras la toma de la población por los cristianos, fue destruido.

Luego lo reconstruyeron por completo, en la vieja alquería de Murla, y fue conocido desde entonces con el mismo nombre de Castillo de Pop.


Castillo de Pop
Castillo de Pop

La leyenda del tesoro escondido del Castillo de Pop


Norte de Alicante, Comunidad Valenciana.
Año 1609, el edicto acababa de hacerse público.

La noticia se extendía de boca en boca por toda la península.

Era un decreto irrevocable, escrito por el mismísimo rey Felipe III.

Todos los moriscos debían abandonar las tierras españolas y volver a África.
Solo disponían de tres días para llegar a Denia y embarcar, pasado ese tiempo, ya no se garantizaba su seguridad.


Podrían llevarse el equipaje que pudieran cargar encima, el resto tendrían que dejarlo.

No podrían esconder ni enterrar sus pertenencias , pues esto estaría severamente castigado incluso bajo pena de muerte.

Llevaban mucho tiempo en estas tierras y algunos habían acumulado muchas riquezas y grandes tesoros que no estaban dispuestos a dejar.

Eran muy ricos y poderosos, y no iban a abandonarlo todo por las buenas.

Otros en cambio, recibieron la noticia con alivio, querían marcharse.
La Inquisición les presionaba cada vez mas y era peligroso.

Cada vez eran mas frecuentes las revueltas, los asaltos y los robos.
El odio y el rencor entre las dos culturas era muy fuerte.
La convivencia se había hecho imposible ya que
las venganzas y rencores eran constantes.

Según cuentan, en el Castillo de Guadalest vivía una mujer mora y curandera , que se había hecho muy conocida por su gran destreza en el uso de las hierbas, preparando ungüentos y medicinas.

Su nombre era Ezme, y estaba casada con el molinero del poblado, conocido por Mellini.

Ezme, tenía muy mala reputación al ser morisca y curandera , por lo que la Inquisición la molestaba y vigilaba con demasiada frecuencia.

Mellini sentía un odio profundo e inmenso hacia todo lo relacionado con los cristianos, y cuando recibieron el edicto y tuvieron que abandonar el Castillo de Guadalest , planeó un gran levantamiento y una nueva revolución.

Mientras iba pasando por diferentes pueblos, como Finestrat, Relleu, Valle de Seta o Planes, Mellini iba reclutando hombres y formando un ejército alimentado por el germen del odio y la guerra.

Castillo de San José de Guadalest
Castillo de San José de Guadalest
Una enorme caravana, de mas de treinta mil moros se iban reuniendo. Capitaneados por Mellini, se hacían cada vez mas y mas fuertes,  a medida que se iban acercando al Valle de Laguar.

Cuando llegaron se instalaron. 
Montaron sus tiendas y se dispusieron a retomar nuevamente las tierras.
Nadie les movería de aquel lugar.

Según antiguos escritos del historiador y eclesiástico Escolano,
aquellos moriscos que se refugiaron en el Valle de Laguar, habían sido engañados por dos Alfaquíes, muy admirados y reverenciados por ellos, que se llamaban Pollopi y Borom.

Estos les habían contado la siguiente leyenda.

La leyenda del Caballo Verde

Con absoluta certeza, les aseguraron que se hallaban en un valle mágico, donde nadie podría verlos porque el lugar les protegería y les hacia invisibles.

 Ningún soldado del rey podría ni tan siquiera herirles con sus arcabuces, pues ni bala, ni pólvora les rozaría, protegidos como estaban por la mágia del lugar.

Sobre la sierra del Pop, se haya la cima del caballo verde, por tener forma de silla de montar y ser verde por ser monte.


Contaban que allí se hallaba enterrado un antiguo gigante, un poderoso guerrero llamado Alfatami, que muchos siglos atrás , luchando contra el ejército del rey Don Jaime de Aragón, había caído en aquel lugar, quedando sepultado y enterrado, aunque vivo y dormido.

El gran guerrero legendario, solo esperaba el momento adecuado para despertar y salir a ayudar a los suyos, en caso de que algún cristiano volviera a atreverse a invadir aquel mágico valle.

Con tal historia, quedaron allí mas tranquilos los moriscos, sintiéndose muy seguros e invisibles.

Mientras tanto, los generales cristianos del rey Felipe III, perdían la paciencia.

Los moriscos mas pacíficos pedían mas tiempo, mas negociaciones, mas dinero por vender sus posesiones antes de embarcar, lo que estaba muy lejos de sus intenciones, pero ganaban tiempo.


Al final, un general llamado Mejía, preparó un gran ataque para acabar con aquel grupo de rebeldes, que iba creciendo de día en día y se hacía cada vez mas fuerte y peligroso.

Pasaría a la historia como

La batalla de Petracos


La batalla se libró en las montañas.

Los moriscos estaban bien parapetados tras las peñas, pero aún no se habían hecho con las armas de los Tercios de Nápoles y Sicilia.

 Solo tenían arcos y hondas con las que  arrojaban piedras y flechas desde lo alto de un estrecho desfiladero.

Mellini , en cuanto vió cómo los soldados se acercaban, ordenó a todos que se retiraran y se refugiaran en el Castillo de Pop.

Allí aguantaron, esperando que se cumplieran
la profecía del "Caballo Verde".

Esperaban ver aparecer por los aires al gran guerrero que les salvaría y destrozaría el ejército que les atacaba.

Pero la profecía no se cumplió.

Agrupados en el castillo de Pop, se enfrentaron a las tropas cristianas de Sancho de Luna, hasta que el castillo fue tomado el 23 de Noviembre de ese año.

Antes de rendirse, todos sus tesoros y riquezas fueron enterrados en un lugar secreto del viejo Castillo de Pop, y allí debe seguir, porque aunque el castillo fue destruido y desmantelado piedra a piedra, el tesoro de los últimos moros valencianos, nunca se encontró.

Lo único que se sabe es que se escondió en un lugar donde apunta el primer rayo de sol del amanecer del 23 de noviembre.