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sábado, 23 de mayo de 2015

La leyenda del Castillo de Dunguaire. Brandán el Navegante.

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.
Leyendas de Irlanda.

La leyenda del Castillo de Dunguaire


Castillo de Dunguaire.
Fotografía-Pinterest.com

El castillo de Dunguaire está situado en la bahía de Galway , en Irlanda.
Su nombre viene de Dun , del Rey Guaire , el legendario rey de Connacht, de él se decía que era muy generoso y siguió siéndolo después de muerto.

Según cuentan hubo un pobre mendigo a quien el rey Guaire siempre le había ayudado en la vida.


Cuando murió el rey , el mendigo visitó la tumba del rey y le dijo:

"Rey Guaire, incluso usted no me puede ayudar ahora."

Entonces salió la mano del esqueleto de la tumba del rey y  dejó caer varias monedas de oro a los pies del mendigo.


Castillo Dunguaire
Foto-travelallwomenstalk.com

Según la leyenda, aún hoy en día, si una persona se encuentra en la puerta principal del castillo y hace una pregunta, tendrán la respuesta al final del día.



Cerca está la catedral de Clonfert , una iglesia construida sobre una mas antigua, fundada por San Brendan , que fundó el monasterio donde yace enterrado.


La primera parte de la iglesia se remonta alrededor de 1180.

Su portada es su mayor logro , pues tiene una increíble variedad de motivos , cabezas de animales, follaje , triángulos que alternan extrañas cabezas humanas.
El arco del presbiterio data del siglo XV, y está decorado con ángeles, una roseta y una sirena que lleva un espejo.

Ruinas de antigua abadía

Todos estos motivos están relacionados con San Brandán, que vivió en la Irlanda del siglo VI.

Sus aventuras se resumieron en "Navigatio Sancti Brandani" compuesta hacia el siglo X-XI y conocida por numerosos manuscritos.



Brandán el Navegante, en irlandés Breandán, o Brendan, y conocido también como Brandano, Barandán o Borondón, fue uno de los Grandes Monjes evangelizadores Irlandeses del siglo VI.

La leyenda de Brandán el Navegante


Su leyenda se extendió durante siglos por la Europa cristiana en manuscritos, y aunque se calificó de «apocripha deliramenta», fue muy popular.


Ahora existre un libro, “El Viaje de San Brandán”, que se incluye en los llamados “Libros de Maravillas”, y cuenta los extraños peregrinajes en los que descubrió tierras míticas y legendarias.

Era el Abad del monasterio de Clonfert en  el año 563.

Un día, su amigo Barinto, le pidió ayuda,  Mernoc había viajado a Islandia y no había regresado.

Empezaban los fríos del norte, las aguas se congelarían y no podría volver.

Brandán le dijo que iría a buscarlo.
Llamó a toda la congregación  y seleccionó a catorce monjes de su confianza,
aunque luego se sumarían otros tres voluntarios.

Entre todos prepararon el viaje y ahí, comenzó su gran aventura.

Una aventura que duraría siete años y de la que volvieron contando historias tan increíbles que nadie les creyó.

Comenzaron a navegar en dirección norte, pero se perdieron.
Después de los los muchas Semanas de navegación, al fin, uno de los Monjes vió tierra.

Era una isla sobre la que se veía un castillo en lo alto de acantilado.

Atracaron el barco y fueron a explorar el castillo.
Estaba abandonado.
Pero los fuegos de las chimeneas estaban encendidos y sobre las mesas siempre había comida preparada.

No consiguieron ver a nadie , solo a un diablillo que aparecía por la noche, así que decidieron seguir navegando.
Cuando ya se iban, uno de los monjes cayó desmallado, cuando le fueron ayudar se dieron cuenta que estaba muerto.

Al examinarlo vieron asombrados que guardaba un cáliz de oro, supusieron que aquel diablillo nocturno le había tentado y ese era su castigo, así que volvieron a zarpar y continuaron su Viaje.

Llegaron a una isla llena de corderos gigantes, que se cree que eran las  islas Feroe, al norte de Escocia, un pequeño archipiélago en el Atlántico Norte.



Luego vieron una isla sin vegetación ni arboles, aunque rara decidieron parar, pero cuando hicieron un fuego, la isla comenzó a moverse.

Salieron todos corriendo al barco y vieron como era un enorme pez, un monstruo marino, que después llamarían Jasconius y que se hundió delante de ellos desencadenando una violenta tempestad.

Durante muchos siglos, la isla fue conocida como "La isla de Brandan", que aparecía y desaparecía en las aguas del Oceano Atlántico.

Jasconius
Jasconius


La Isla de Brandán se creía tan cierta que hasta el siglo XVIII siguió representándose en los mapas, y curiosamente durante siglos la Isla fue vista por numerosos viajeros que la veían aparecer y desaparecer ante sus ojos.



Mas adelante encontraron la isla de los Pájaros,  y seguros que estaban en la isla del  Paraíso de los Pájaros, comenzaron a rezar, y los pájaros a cantar.

Brandan les explico que seguro que eran ángeles, castigados por quedarse neutrales en la batalla del Arcangel San Miguel contra el dragón de Lucifer.

Continuaron su viaje, y llegaron a la isla de los tres anacoretas, que querían estar solos, y a la isla de los monjes que llevaban muchos años en silencio.

La isla del infierno que escupía fuego, y hasta el Paraíso terrenal, con jardines llenos de flores, árboles frutales, montañas de oro y piedras preciosas.

Ruinas de antigua abadía

Al final consiguieron regresar a Irlanda, después de siete años de viaje.
Después de contar sus aventuras, Brandan murió.


San Brandán se consideró como el gran evangelizador de la Irlanda del siglo VI.

Realizó una importante labor misionera, fundó monasterios en distintos sitios, como Amaghdown, Ardfert y Shanakyle.

El más importante de todos, sin embargo, fue el monasterio de Clonfert, la actual Galway, que estableció hacia el año 560.
San Brandán el Navegante es el Santo Patrono de los marineros.

Aquí os dejo el enlace del libro por si queréis leerlo  Libro de las maravillas del mundo (Letras Universales)

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