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martes, 30 de junio de 2015

El Castillo de Rocamadour y La Espada de Roldán

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

El Castillo de Rocamadour 

y La Espada de Roldán


Rocamador o Rocamadour, es una localidad y comuna francesa situada en el departamento de Lot, en la región de Mediodía-Pirineos.

Encontrado en https://flic.kr/p/78QKwi

Encontrado en pinterest.com


Se encuentra al este de la ciudad de Burdeos y al norte de la ciudad de Montauban.

Forma parte de un valle abierto en la montaña del Causse por el río Alzou.

Su nombre viene de las reliquias de San Amador cuyo cuerpo, presuntamente incorrupto, fue encontrado por monjes Benedictinos en el interior del santuario mariano, en el año 1162.







Encontrado en https://flic.kr/p/e2htT3


Es muy famosa el santuario de La Virgen Negra, muy cerca del castillo y que durante siglos ha atraído peregrinos de todos los países, entre ellos reyes, obispos, y nobles.



Reyes como Luis IX de Francia, Enrique II de Inglaterra y Alfonso III de Portugal, o predicadores como Domingo de Guzmán o Antonio de Padua, marinos como Jacques Cartier, el compositor Francis Poulenc, desconocidos o famosos, muchos han subido la gran escalera.




Encontrado en francethisway.com

Ya en la Edad Media los peregrinos hacían el camino de Santa María de Rocamadour.

A lo largo de este nuevo sendero, se pueden encontrar bastantes tallas dedicadas a la Virgen Negra.


La localidad es miembro de la asociación «Réseau Grands Sites de France», aunque aun no ha merecido la distinción de Grand site de France.


La leyenda cuenta que San Amador era un ermitaño que vivió aquí.
Esta leyenda fue difundida por los benedictinos.


Otra leyenda más espectacular apareció a finales de la Edad Media, contaba que Zaqueo, un rico publicano de Jericó casado con La Verónica del Evangelio, llegó con su familia a estos parajes, después de la muerte de Cristo.

Allí tomó el nombre falso de Amator o Amadour.
Una vez instalado, fundó un pequeño oratorio en una roca que más tarde sería llamada Roche d’Amadour (Roca de Amador, Rocamador), con una mezcla de términos entre la Roca Mayor y la Roca de Amadour.
Rocamadour cuenta con una larga tradición de peregrinación a la Virgen María bajo forma de una virgen negra con un cuerpo recubierto de plata.

Santuario de Rocamador.


Encontrado en https://flic.kr/p/75Y2vJ

La prueba final de este peregrinaje consitía en subir de rodillas los 216 peldaños de la escalera que conduce al santuario, la ciudad religiosa, compuesta por 7 iglesias, y otras 12 que las restauraciones del siglo XIX no pudieron mantener.

 Finalmente, después de esta ascensión, los peregrinos entraban en los santuarios, y regalaban varios objetos en ofrecimiento.
Los objetos más conocidos son los hierros de varios condenados liberados de sus cadenas, los barcos de marineros salvados y agradecidos, o las placas de mármol grabadas y enganchadas al muro de la capilla en los Siglos XIX y XX .

En el año 1562 los mercenarios protestantes saquearon el pueblo.
La Revolución no cambió el estado de ruina.
En el siglo XIX el santuario fue restaurado completamente.

El lugar se hizo muy conocido por los milagros atribuidos a la Virgen Negra.
Su popularidad era conocida en España y en Portugal.
Cuentan que cuando un barco, en plena tormenta navegaba cerca del monasterio,
una milagrosa campana señalaba el lugar.
Así con su tintineo señalaba el lugar, facilitando a los marineros el camino de vuelta del mar.


La Espada de Roldán

Encontrado en wikipedia.com

En una de las paredes del castillo hay una espada clavada.
Según cuenta la leyenda, se trata de "La espada de Roldán", lanzada por el heroe
momentos antes de morir en "La Batalla de Roncesvalles".






ROMANCE DE DURANDARTE

Por pago de sus dolores 
al último fin llegado,
de la ventura oluidado
como el que en armas y amores
fue solo el más desdichado;

Vengado de muy mal arte
en él por maner estrafla
fortuna y amor su saña,
sin deelatarse en qué parte,
muerto yace Durandarte
al pie de una alta montaña.

Las armas rrotas, falsadas,
estaua el firme amador
tal que verle era dolor;
las carnes despedazadas
y el alma muerta de amor.

Murió tan como valiente.
pues muerto viue su fama
y asi. la tierra por cama,
estaua el cuerpo presente
tendido cabe una fuente
al pie de una verde aya.
y Al rrededor de la qual
diuersas aves aujia
haciendo mucha armonía,
como en prodigio y señal
del triste fin que sabía.

Contando sus hechos dignos
habiendo arroyos su cara.
con mill suspiros continos 
lloráuale Montesinos
que a sU muerte se allara.
Era tan estrafio el duelo
y su dolor lan cruel
que fuera rremedio dé!
y verdadero consuelo
poder acauar con él.
EI corazón le atraujiesa
y así se lastima y llaga.
que con no saber qué haga 
aunque de llorar no cesa
haciéndole está la fuesa
con una pequeña daga.
Tal era su llanto cierto
que quien de verlo escribiera 
determinar no supiera.
viendo al vivo y viendo al muerto,
de quién más lástima ubiera.

Estaua entre si pensando
en su muerte azelerada 
y con el alma angustiada.
tristemente lamentando,
el yelmo le está quitando,
despiñéndole la espada.

 Mil veyes desfaIIecia 
de sus fuerzas naturales
viéndole las armas tales
que con ellas paregia
ser las eridas mortales.

Aquel que en gíandes sos trechos 
a los muertos animaba.
entonces se desmayaba
y, buelto a contar sus heghos,
desarmábale los pechos
y el corazón le sacaba.

Lo qual haciendo cada
amortecido sobre él
que. como tocaba en él
lo que en su carne rrumpía,
lloraba en eí alma dé!, 

Mas la flaca mano enferma
que en ver el corazón para.
se parte donde ebitara
del hado dél cierto yerma
para llevarlo a Velerma
como él se lo rrogaba.

Aunque para lo hazer,
según su mucha piedad.
ubiera dificultad
si no le diera poder 
la fuerza de la amistad;
Pues cíe tal fuerza forzado.
hecha experiencia tan braua,
como el corazón miraba,
del suyo y fuerzas priuado,
aujiéndoselo sacado
su rrostro al suyo juntaba:

Tales estremos habiendo
que doblauan sus tristegas
contando sus gentilezas. 
loando y encareciendo
sus hazañas y proezas.

Su lee y constancia ensalzando,
mártir de amor ie llamaba.
lo qual con él rrazonaba 
callando de quándo en quándo,
tan grauemente llorando
quen lágrimas se bañaba.

Con el graue sentimiento
de ver su fin desastrado, 
teniendo el cuerpo abrazado.
besaba el rrostro sangriento
cíe las heridas hinchado; 

Y como eí mortal color
el rrostro desfiguraba, 
tinto el suelo alrrededor.
dando gritos de dolor
mili veces se traspasaba.

Obraua el dolor esquibo
en él con tanta violenqia líO
que si era de gran prudencia
quien entre eí muerto y el biuo
no juzgara diferencia.

Que como se arnortegía
eso que en tornar tardaba, 
tanto como él muerto Cstaua;
y luego quen sí bolula
tales palabras hablaua:

«iPomo, por felÑe sueñe
temía en esta partida, 
vista tu fin dolorida,
poder si quite en la muerte
como lo hice en la vida;
Y pues la tuya fue parte
de acá merecer la palma,
para que allá triumphe en calma
ya que la muerte no es parte.
Durandarte. Durandarte,
Dios perdone la tu alma.
El tenga della memoria
y la halle justa y buena.
porq/ue/ de virtudes llena
merezia rreynar en gloria
como acá a rreynado en pena.
Tu cuerno, de sangre inmundo, 
a quien muerte tiene arraya,
su debido lugar aya
por veneficio segundo,
y a mí saque deste mundo