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martes, 1 de diciembre de 2015

Castillo de Montalcino

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

Castillo de Montalcino


https://flic.kr/p/55PuaZ


Montalcino es un municipio italiano de la provincia de Siena. 
El nombre de la ciudad deriva de las palabras latinas mons (monte) e ilex (encina), esto es, «monte de las encinas».



La Fortaleza se construyó en el punto más alto de la ciudad en el año 1361, sobre un plan pentagonal , incorporando algunas de las murallas meridionales preexistentes y otras estructuras como la tenencia de Santo Martini, la torre de San Giovanni y una antigua basílica que actualmente sirve como capilla del castillo.

Encontrado en tuscanychic.com


La abadía de san Antimo, en el mismo Montalcino, es un complejo monástico fundado por Carlomagno alrededor del año 750.

https://flic.kr/p/557BvE


Existen dos santos a los que podría estar dedicada la abadía.
El primero es citado en las Acta Sancti Anthimi donde se narra la historia, casi legendaria, del sacerdote San Antimo encarcelado bajo los emperadores Diocleciano y Maximiano. 

Antimo curó y convirtió al cristianismo a Pinianus, marido de Licinia, sobrina del emperador Galieno. Pinianus, tras convertirse, se dedicó a intentar salvar a los cristianos de las persecuciones. 

Escondido en la villa de Pinianus que se encontraba en la Vía Salaria, Antimo convirtió también al sacerdote del dios Silvano y a toda su familia.

https://flic.kr/p/54pZfa


Encontrado culpable de haber roto un ídolo de aquella divinidad, San Antimo fue arrojado al río Tíber con una piedra amarrada al cuello pero salió del torrente sano y salvo. Entonces se le condenó a ser decapitado en el año 304 por el cónsul Prisco y fue sepultado en el oratorio donde solía rezar. 

Sus reliquias son veneradas desde 1658 en la iglesia de San Antimo cerca de Nápoles. Según una leyenda el Papa Adriano I, en el año 781, habría entregado parte de las reliquias de san Antimo y san Sebastián a Carlomagno, quien le donó la abadía en el acto de la fundación.

El otro san Antimo al que se atribuye el nombre de la abadía era un diácono aretino, martirizado junto a san Donato en el año 352.