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jueves, 17 de diciembre de 2015

La fortaleza de Alcaraz

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

La fortaleza de Alcaraz


Alcaraz es un municipio de  la provincia de Albacete, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.
Está situada al pie de la serranía del mismo nombre, en la falda del cerro de San Cristóbal.



Esta zona a estado habitada desde siempre.
Existen unas cuevas o salientes al sudeste de la ciudad, en la confluencia de los ríos de La Mesta y Escorial, con restos de pinturas neolíticas que evidencian la temprana ocupación humana.



Muy cerca de este lugar, en lo alto de un cerro, hay unas evidentes ruinas de lo que pudo ser un gran núcleo de población, actualmente no excavado ni estudiado, pero hay estudiosos que sitúan aquí la ciudad de Urcesa, una población celtíbera y romana de la antigua Hispania.

De la época romana queda el Puente del Canto así como la vía que sobre él transitaba y que viene desde la antigua Mentesa Oretana (hoy Villanueva de la Fuente) en dirección al Alcaraz Viejo (hoy Los Batanes).



Alcaraz viejo se encontraba en el centro geográfico de la provincia de Orospeda,  una de las provincias visigodas que se encontraba en el sudeste de España.

Debía su nombre a que dentro de su territorio se encontraba el monte de Orospeda, que en griego significaba “el que pone fin a los llanos” (Oros y Paidós).. Posiblemente se le conocía con el nombre de Castaom ó Castam.

De este Alcaraz Viejo hay referencias en numerosos documentos medievales, y podría haber sido un reducto mozárabe bastante tardío.


Se conservan en la Iglesia Arciprestal de la Santísima Trinidad y Santa María, unas estelas funerarias visigodas en piedra magníficamente conservadas.

En el siglo XII ya aparece citada Alcaraz con su ubicación actual, existiendo indicios de que se empezó a construir en época califal por los siglos X y XI.

Parece ser que recibió el nombre por encontrarse en la sierra así llamada "Sierra de Alcaraz"  o Sierra de los cerezos.

El tesoro de Canaleja, hallado en esta pedanía, es de época califal y está compuesto por numerosas monedas de plata.


En 1212 tuvo lugar la batalla de las Navas de Tolosa, y tras esta victoria cristiana, el rey castellano Alfonso VIII se dirigió para tomar la fortaleza de Alcaraz, que tras un duro asedio, consiguió conquista la plaza.

La población estaba gobernada por Aben Hamet, que tras su rendición y los acuerdos de la misma, fue escoltado por las tropas castellanas hasta Jaén.

Desde la fortaleza de Alcaraz, los caballeros cristianos comenzaron a hostigar a los musulmanes haciendoles retroceder hacia Jaén.

Los territorios comenzaron a repoblarse.
Las tropas de la Orden de Santiago, controlaban toda la zona de la Sierra de Segura. Era el siglo XIII.

Una vez conquistada la fortaleza de Chinchilla en 1242 le siguió un fuerte avance por las estribaciones segureñas.



En el Tratado de Alcaraz (1243) entre el emir de Murcia, Ibn Hud al-Dawla, y el rey Fernando III El Santo de Castilla, se determinaron la entrada de tropas castellanas en los principales castillos murcianos.

Alfonso X concede en 1256 a Alcaraz un nuevo fuero, donde le daba al concejo el control de su territorio.
Con este fuero refuerza la autoridad real interponiéndose ante los grandes señores feudales.

En julio de 1379 la villa envía procuradores a las Cortes de Burgos a instancia de nuevo rey de Castilla Juan I, recién fallecido Enrique II de Trastámara, su padre.

El mismo monarca, organizando la defensa del reino frente a las pretensiones del Duque de Lancaster, convoca las Cortes de Segovia de 1386, donde vuelven a hacer acto de presencia, junto al resto de representantes de las ciudades castellanas, los procuradores del territorio de Alcaraz.

Alcaraz recibe el título de ciudad en el año 1429 por concesión de Juan II de Castilla. Su situación geográfica es estratégica y justifica los intentos de los nobles de apoderarse de la ciudad en los S.XIV y XV.

Aunque la ciudad luchó siempre por ser independiente no pudo oponerse contra a los caballeros de la Orden de Santiago.
El príncipe don Enrique , al final entregó la fortaleza al Marqués de Villena, en 1470.

Cinco años después, en marzo de 1475, los habitantes de Alcaraz se levantan en armas contra el marqués, siendo la primera ciudad de Castilla en posicionarse en favor de los Reyes Católicos en su lucha por el trono contra Juana la Beltraneja apoyada por Villena.

"En el mes de marzo de 1475 los vecinos de Alcaraz tomaron las armas y cercaron la fortaleza, dominada por los hombres del marqués ... El rey envía un ejército de 500 caballeros y 300 peones al mando del maestre de Santiago, así como 500 lanzas. Por su parte el marqués reunió un ejército de 2000 lanzas y 4000 peones. Las tropas reales sitian el castillo, pero son sitiadas a su vez por las del marqués. . . llegan refuerzos reales y la fortaleza es tomada para la corona de los Reyes Católicos."

Años después los Reyes Católicos, autorizaban al derribo de las murallas y de la fortaleza para que no fuese jamás cedida a noble alguno.

Por toda la península ibérica y aún mas en esta zona, la tradición oral habla de tesoros ocultos, tanto de origen visigodo como árabe.

La riqueza del tesoro visigodo era por todos conocido.
Fue el primer pueblo que saqueó Roma, ademas de incorporar el tesoro de los suevos.
La riqueza de este tesoro era inmensa, con grandes cantidades de oro plata y piedras preciosas, además de objetos de culto de gran valor

La posesión del tesoro otorgó a los godos un gran prestigio, ya que contaban con grandes cantidades de oro y plata con que pagar servicios, afrontar necesidades perentorias o entregar ofrendas votivas, como las coronas de Guarrazar.

En el siglo VII, una sola joya del tesoro –una gran bandeja de oro puro- fue el precio pedido por el rey franco Dagoberto al rebelde Sisenando para enviar a España un ejército en su apoyo.

A la caída del reino visigodo, los historiadores árabes se hacen lenguas del tesoro encontrado en el palacio real de Toledo y mencionan la mesa del Templo de Salomón, una pieza de extraordinaria riqueza que los visigodos habrían tomado en el saqueo de Roma.


Menorah-Relieve del Arco de Tito en Roma en el que se muestran los tesoros extraidos por los romanos del Templo de Salomón

"Ocurrió en Jerusalén en el año 70 DC durante el saqueo por Tito Flavio Vespasiano del Templo de la mítica ciudad.
Los objetos de culto más preciosos que se puedan imaginar fueron expoliados, entre ellos, las trompetas de plata con las que los hijos de Aarón habían convocado a los huéspedes de Israel, la mesa de oro de los panes ázimos (conocida también como mesa del rey Salomón o Missorium) y el gran candelabro de siete brazos o menorah."


Un relieve del arco de Tito, en Roma, muestra claramente cómo el candelabro de los siete brazos fue sacado del templo; por su tamaño se cree que su peso rondaría los cincuenta kilos de oro puro, posteriormente fue depositado en el templo de la Paz, en el foro de Vespasiano.


Después todo son historias que se contradicen entre sí. La primera dice que cuando Magencio huía de Constantino en el año 312, el tesoro cayó al Tíber y se perdió.

A partir de aquí, leyenda y realidad se entremezclan.
Hay quien dice que pasó al norte de África y desde allí a Constantinopla, donde fue devuelto por el emperador Justiniano a Jerusalén y vuelto a saquear por los persas en el año 615, pero en realidad, a partir de aquí la pista se pierde.