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domingo, 13 de diciembre de 2015

La leyenda del Dragón de Liubliana

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

Sobre la ciudad de Liubliana



Es la capital y mayor ciudad de Eslovenia.

A finales del siglo I a. C., los romanos construyeron en el lugar donde se asienta la moderna Liubliana un campamento militar, que más tarde se convertiría en el asentamiento permanente de Emona (Colonia Iulia Aemona).

Rodeado de murallas, llegó a tener una población de 5.000 o 6.000 personas, muchos de ellos comerciantes, artesanos y veteranos de guerra.


Sus casas eran de ladrillo, y tenían un sistema de calefacción y conexión con el alcantarillado público.

Las paredes y suelos de las mismas estaban decoradas con pintura y mosaicos.
Al igual que sucedió en el resto del Imperio, Emona fue decayendo progresivamente, y así la ciudad fue destruida en 452 por los hunos, bajo las órdenes de Atila, después por los ostrogodos y los lombardos.

A día de hoy, de la antigua ciudad romana todavía son visibles algunos de sus restos como elementos del foro, la puerta norte de la ciudad, una necrópolis, varias viviendas, parte de la muralla, y un primitivo templo cristiano de los siglos IV y V.


Tras sucesivas destrucciones, en el siglo VI se instalaron los antepasados de los eslovenos, y en el siglo XI cayeron bajo el dominio de los francos.
Desde 1278, tras su conquista por parte de Rodolfo I de Habsburgo, la ciudad pasó a manos de los Habsburgo, situación que perduró hasta 1797.



Durante el período napoleónico, Liubliana fue capital de las Provincias Ilirias y entre 1816 y 1849 lo fue del Reino de Iliria.

En 1918, tras la Primera Guerra Mundial, se incorpora al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, y tras la Segunda Guerra Mundial se convirtió en la capital de la República Socialista de Eslovenia, formando parte de Yugoslavia.



En 1991, y tras un conflicto bélico, Eslovenia se independizó de Yugoslavia, siendo desde entonces Liubliana la capital del país.

El Castillo de Liubliana


Castillo de Liubliana

El castillo de Liubliana es el rasgo distintivo de la ciudad.

Hay evidencias de que la colina en la cual se levanta el castillo ya se encontraba habitada en el siglo XII A.C.

La primer gran fortificación es de la época de los ilirios y los celtas y probablemente los romanos tuvieran su puesto en el mismo lugar.
El castillo medieval fue constituido en el siglo IX y mencionado por pimera vez en un documento escrito entre los años 1112 y 1125.



En aquel entonces era la sede de los soberanos provinciales: la familia Spannheim, quienes incluso acuñaban sus monedas en Liubliana.

En el año 1335 el castillo pasó a ser propiedad heredada por los Habsburgo, así como el centro de la Provincia de Carniola.

El nuevo castillo circular, más grande que los anteriores, fue construido bajo las órdenes del duque Federico III de Habsburgo, más tarde coronado como Emperador del Sacro Imperio Romano.



Excepto el exterior de la capilla gótica de San Jorge, consagrada en 1489, el resto de las edificaciones principales del castillo actual fueron construidas o reconstruidas en los siglos XVI y XVII.

Hasta el año 1814 en el castillo funcionaba el fuerte de armas y más tarde la prision provincial.

En 1848 se construyó la Torre del mirador en la cual residía un vigilante que, con cañonazos, advertía de los incendios y anunciaba las visitas y los eventos más importantes de la ciudad.


En el año 1905 el municipio compró el castillo para ser utilizado con fines culturales, sin embargo hasta el año 1964 funcionó como residencia.

Luego comenzó la recontrucción de los edificios del castillo que continua hoy en día.
Desde el año 2000 la dirección de Festival Ljubljana se ocupa de la administración del castillo.

El castillo es un atractivo punto turístico y escenario de un gran número de eventos culturales, conciertos, funciones de teatro, exposiciones, congresos y recepciones protocolares que, dentro de un pintoresco entorno, le dan un sello especial al ambiente de la ciudad.


El dragón es el símbolo de Ljubljana. 

Esta imagen se dice que está unida a la leyenda griega de Jasón y los Argonautas a los que se les adjudica la fundación de la ciudad.

La leyenda del Dragón de Ljubljana.


Existe una leyenda que relaciona al héroe mitológico Jasón y los Argonautas con el origen de la ciudad. 




Atamante, rey de la ciudad de Orcómeno en Beocia , al sudeste de Grecia, se casó con la diosa nube Néfele, con quien tuvo dos hijos, Hele y Frixo. 
Más tarde se enamoró y se casó con Ino, la hija de Cadmo. 
Ino tenía celos de sus hijastros y planeó matarlos .
Néfele o su espíritu se apareció ante los niños con un carnero alado cuya lana era de oro. 
Los niños huyeron montando el carnero sobre el mar, pero Hele cayó y se ahogó en el estrecho del Helesponto, llamado así en su honor. 
El carnero llevó a Frixo hasta la Cólquide, a la lejana (oriental) playa del mar Euxino. 
Frixo sacrificó entonces al carnero y colgó su piel de un árbol (en varias versiones un roble) consagrado a Ares, donde fue guardada por un dragón. 
Allí permaneció hasta que Jasón se hizo con ella. 
El carnero se convirtió en la constelación Aries.

Cuentan que después de que Jasón capturo el vellocino de oro, para desorientar al rey Eetes, tomo un rumbo equivocado dirigiéndose hacia al norte, hacia el mar negro, el rio Danubio, el rio Sava y el rio Ljubljanica, para finalmente llevar a cuestas su embarcación desensamblada hasta el mar Adriático, al llegar a su orilla la volvieron a ensamblar para poder emprender su viaje de regreso a Grecia.

Durante su recorrido, en medio de Vrhnika y Ljubljana, los argonautas encontraron un lago rodeado de pantanos.


Según la leyenda Jasón y los argonautas, se enfrentaron con un feroz dragón, que habitaba allí junto a una joven virgen a la que tenía secuestrada.

Tras una dura lucha consiguieron matar al dragón y liberar a la joven.


Incluso dicen que cuando una virgen cruza el puente, los dragones mueven la cola.

En esloveno al dragón se le llama zmaj. 

Aunque en la mitología los dragones han sido vistos como elementos malignos, en Ljubljana, en cambio siempre se vió como benevolente y protector.
El dragón es hoy el símbolo de Ljubljana y está representado en escudo de armas de la ciudad.

Cuatro dragones cuidan del puente conocido como Puente de los Dragones (Zmajski Most).

Hoy en día se le considera uno de los mejores ejemplos de arquitectura Art Nouveau entre los puentes del mundo y está protegido como monumento técnico. 
Se le considera también uno de los iconos turísticos de Liubliana más reconocidos.

Fuentes.- slovenia.info