Buscador de Castillos

miércoles, 13 de enero de 2016

El Castillo de Almansa y el Castellar de Meca

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

Castillo de Almansa




El Castillo se encuentra en la ciudad de Almansa , en la provincia de Albacete, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha (España).
Bajo una fortificaciones almohades (musulmanas) anteriores, levantó don Juan Manuel su fortaleza en el siglo XIV.
Construido sobre una roca llamada "El Cerro del Águila", tiene un acceso difícil, que ayudaba en su defensa.



Se divide en varios recintos a distintas alturas o niveles, que van desde la barbacana defensiva que es el más bajo, hasta la Torre del Homenaje que es el más alto.
Su recinto amurallado está adaptado a los desniveles del terreno, con torreones cilíndricos en las esquinas y almenas en todo su perímetro.
El Cerro del Águila tiene forma amesetada alargada de norte a sur, el castillo se adapta de forma asombrosa al terreno sobre el que se asienta.


Mide 100 metros de largo por 30 metros de ancho.
La muralla, de mampostería , tiene  torres semicirculares en los ángulos y barbacana para defender la entrada.



La puerta del lado oeste, por la que se entraba a pie y a caballo a través de su imponente barbacana defensiva. Es la entrada actual.

La puerta del lado este, por la que se accedía con carros y carruajes al patio de armas del castillo. Hoy es inaccesible desde el exterior, ya que la ladera por la que se accedía ha sido "desmontada" durante siglos al ser utilizada como cantera de rocas.



Desde el interior, subiendo las escalinatas del recinto, se puede acceder a la puerta oeste, cruzando el matacán, a la barbacana defensiva del castillo construida a modo de curva, lo que permitía una mejor defensa del acceso al castillo, al tener que maniobrar las tropas atacantes para poder entrar al interior además de que los defensores se posicionarían por encima de estos.




El patio de armas, era una zona reservada para los artesanos y los almacenes, aunque hoy día se le ha dado una función como si de un patio de armas se tratara.

Desde este patio se accede a las distintas partes de la fortaleza, restos de la zona palaciega de la antigua fortaleza árabe, la puerta norte por donde subían los carros, las troneras para las armas de fuego y el acceso a las murallas que permitían la defensa. 



Por una empinada escalera, se accede al tercer recinto, donde se encuentra la torre del homenaje, un torreón de planta cuadrada de mampostería y sillería con cubierta interior de crucería gótica con nervios de piedra y elementos de ladrillo.



En sus orígenes, en el interior de la torre, existía una planta intermedia más, quedando dividida la torre en 4 plantas:
Un Sótano, al cual se accede por una trampilla en el suelo de la planta baja.
La Planta baja, donde están los accesos a la torre.
Planta intermedia ya desaparecida.

La Terraza en la parte superior de la torre a la que se accede por una escalera de caracol tallada en la roca, con elementos de cantería, desde la planta baja.
Dentro de la torre, además de su escalera de caracol, destacan sus bóvedas de crucería gótica.




La muralla se extiende a lo largo del cerro sobre el que se asienta adaptándose a la morfología del terreno sobre el que está construido.

Su monótona estructura se rompe con las torres semicirculares de sus esquinas. Como el resto de la construcción, toda la estructura está rematada con almenas piramidales.
Además de los elementos mencionados, existen restos de elementos interiores desparecidos tales como:
Dependencias o edificaciones interiores, situadas en el lado este del monumento, denominadas actualmente como "zona palaciega", a la que se accedía por el patio de armas, y del que se conservan algunos restos de sus muros, y una pequeña fracción de bóveda.



Torre de acceso a la torre del homenaje. No se conservan restos físicos de esta torre, pero sí gráficos, ya que en uno de los cuadros conmemorativos de la Batalla de Almansa, se aprecia esta torre situada en el actual patio de armas.
Se piensa que, de existir dicha torre, el acceso a la torre del homenaje y a la zona más elevada del castillo, no se realizaba por las escaleras existentes en la actualidad en el patio de armas, sino a través de un puente levadizo que uniría la supuesta torre, con la del homenaje, convirtiendo a esta última casi en inexpugnable.



Actualmente el Castillo de Almansa tiene un uso mayoritariamente dedicado al turismo.
El acto más importante de las fiestas mayores de la ciudad, es la embajada mora nocturna, que se realiza en el castillo y en sus alrededores.
Dentro del castillo también se realizan visitas guiadas y veladas nocturnas de terror.

Aquí tuvo lugar La batalla de Almansa.
Un gran enfrentamiento de nivel internacional durante la Guerra de Sucesión Española de 1707.
Se produjo en los límites entre Valencia, Alicante y Murcia.
Las tropas de Felipe V, derrotaron a las del archiduque Carlos de Austria.

La batalla no fue decisiva para el fin del conflicto internacional, pero sí abrió las puertas hacia el Reino de Valencia.
Como consecuencia de esta batalla, el Reino de Valencia fue ocupado por las tropas borbónicas.



Almansa es una ciudad y un municipio español situado al sureste de la península ibérica, en la provincia de Albacete, dentro de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Su nombre, Almansa deriva del término árabe, al-manṣaf, "la mitad del camino", posiblemente haciendo referencia al tramo de la Vía Augusta.

Rodeada de una extensa sierra, se une , por un lado a la sierra valenciana del Caroig (o sierra de Enguera) y por otro, al sur, con la sierra de Oliva (o Santa Bárbara).

El Mugrón , conocido como "Corredor de Almansa", es una comarca histórica del sureste de la provincia de Albacete.
Sirve de tránsito entre la meseta castellana y Valencia.
El puerto de Almansa es uno de los 17 pasos naturales de la península ibérica, y en lo mas alto se encuentran los restos de la ciudad íbera Castellar de Meca (en la parte valenciana, en Ayora).

La ciudad íbera de Castellar de Meca

El poblado ibérico Castellar de Meca,  se localiza en el término municipal de Ayora, de Valencia, España.




Situado sobre un largo cerro denominado Mugrón de Meca en la Sierra del Mugrón, fue declarado Bien de Interés Cultural el 3 de junio de 1931.

Este yacimiento estuvo ocupado desde la edad de Bronce, en el siglo VI a.C., luego lo ocuparon los Íberos entre los siglos IV- III a.C. , los romanos en los siglos II- I a.C.  y continuó hasta la edad Media en el siglo XII.

Los antiguos íberos trazaron un camino, conocido como el Camino Hondo, que unía la ciudad-fortaleza con el llano.
En este camino quedaron marcadas las huellas dejadas por las ruedas de los carros iberos que llegaban a la ciudad y pequeñas cavidades, de pisadas de las bestias que transportaban sus cargas, consecuencia del paso durante 1500 años.

También quedaron restos de casas excavadas en la roca y aljibes de varios tamaños, algunos de los cuales se piensa que fueron utilizados como silos.

La ciudad ibérica desapareció con la conquista romana. 
En la zona occidental quedan los restos de una torre romana.



La población fue creciendo y extendiéndose por las laderas.

El camino íbero quedó inutilizado y sustituido por pequeñas construcciones de habitaciones medievales rectangulares. 

En el siglo XIV hubo una tremenda epidemia de peste negra en toda la zona, motivo por el cual se cree que en siglo XV la ciudad quedara desierta.

Las ruinas del poblado Ibérico ocupan aproximadamente 15 hectáreas.

A simple vista se pueden ver sus antiguas murallas que servían de defensa de la población, pero además por las características del terreno, la zona en sí era una fortaleza natural.

Situada a unos 1218 metros de altura sobre el nivel del mar en su punto más elevado, hacía fácil su defensa y la vigilancia de su entrada.




Aún quedan restos de sus murallas ciclópeas, numerosas cisternas, casas talladas en la roca, cerámicas ibéricas, romanas, e islámicas. 

El denominado Camino Hondo, con una pendiente del 30 % constituye una asombrosa obra de ingeniería prerromana. 
En el último tramo, la roca está excavada 4,30 m. con una anchura de 1,93-2,15 m. 

Para superar la pendiente se alargó el recorrido y obligó a realizar una cerrada curva para cambiar el sentido del camino hacia el centro de la ciudad. El suelo, sobre roca viva, presenta profundas rodaderas. 

En los laterales se aprecian unas hendiduras en la piedra que presumiblemente servirían para introducir trancas de madera y sujetar así las ruedas evitando el deslizamiento por la pendiente. 



En la meseta se pueden observar habitaciones excavadas en la roca, escaleras, y mas de 100 depósitos, el mayor llamado "El Trinquete" de 29 x 5 m, con una profundidad estimada de 14 m (más de 2000 m3). 

No todos los depósitos serían aljibes, ya que algunos pudieron ser utilizados como graneros o almacenes.




Existen restos de muros de difícil datación, ya que el poblado estuvo habitado hasta época medieval (posiblemente hasta los siglos XIII-XIV). Al oeste de la denominada "Cueva del Rey Moro" se encuentra la fuente, con su caño original que ha sufrido una modificación, y en la que se aprecian unas escaleras excavadas de época ibérica, y algo más abajo el aljibe.



Las características del poblado sugieren que éste sería un gran centro de almacenaje de productos agropecuarios que explicaría el camino de acceso para facilitar su transporte desde el llano. 


Por esto se dedujo que existía una clase dirigente con capacidad de organizar recursos y gestionarlos de forma eficaz. 

En épocas de depresión por malas cosechas o crisis, la defensa del lugar y sus recursos almacenados serían fundamentales.



Estas clases ibéricas dirigentes y un sistema económico bien organizado serían la base del desarrollo de la cultura ibérica desde el siglo V al III a. C., con su capacidad de crear monumentos funerarios, ricas necrópolis, santuarios y escultura, característicos de la zona. 

Se cree que el Castellar de Meca fue un importante centro económico del que únicamente queda su esqueleto impreso en piedra. 
La excavación científica de la ciudad pondría de manifiesto, era una de las principales ciudades ibéricas.

Su nombre de Ciudad Meca es posible que surgiera a partir del abandono, ya que significa "ciudad deshabitada".

Fuente.-es.wikipedia.org
http://www.almansa.es/