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martes, 19 de enero de 2016

El Castillo de Cardiff y Taliesin y el caldero de la iluminación

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

El Castillo de Cardiff 

Cardiff es la capital de Gales (Reino Unido), a orillas del canal de Bristol y cerca de la frontera inglesa, la ciudad se expandió enormemente durante el siglo XIX debido a la industria minera y al tráfico de sus puertos.

El castillo fue fundado por los normandos en 1091 sobre el asentamiento de un antiguo fortín romano.



Se cree que se construyó sobre al menos dos fuertes romanos situados en este mismo lugar.



El primero fue probablemente construido alrededor del año 55 d. C. durante la conquista de la tribu de los Siluros.


Desde finales del siglo II hasta mediados del siglo III, este lugar fue ocupado por edificios civiles dedicados al trabajo del metal.



Roberto, Duque de Normandía estuvo prisionero en él por orden de su hermano el rey Enrique I de Inglaterra, desde 1106 hasta 1134.
Ha sido testigo de grandes batallas a lo largo de los siglos.



Los galeses, bajo el mandato de Owain Glyndwr, lo reconquistaron en 1404.
En 1488 pasó a manos de Jasper Tudor, primer duque de Bedford.



En el siglo XIX se construyó un nuevo castillo diseñado por William Burges, arquitecto del conde de Bute, con el aspecto de una mansión de estilo victoriano.
Años después, los Bute donaron el castillo a la ciudad.



La Torre del Homenaje Normanda fue construida en una colina donde estaba el Castrum romano, que fue descubierto por el tercer Marqués de Bute durante su campaña.



La Torre Normanda, de la que se conserva el depósito, fue construida alrededor de 1091 por Robert Ftizhamon, lord de Gloucester y conquistador de Glamorgan.



Tras el intento fallido de Robert Curthose, duque de Normandía, el hijo mayor de Guillermo el Conquistador, de arrebatar Inglaterra a Enrique I, Robert de Normandía fue hecho prisionero aquí hasta su muerte en 1134.



En el siglo XVIII el castillo pasó a ser propiedad de John Stuart, tercer Conde de Bute, quien se convirtió gracias a su mujer, perteneciente a la familia Herbert, en un gran latifundista, y cuyos herederos desarrollaron los muelles que transformaron Cardiff, que pasó de ser un pueblo pesquero a un gran puerto durante el siglo XIX.

Existe una leyenda galesa conocida como... 

Taliesin y el Caldero de la Iluminación 


Ceridwen, una antigua diosa galesa,  y su marido tuvieron tres hijos:
Morfran,  Creirwy, la más bella doncella del mundo; y Afagddu (‘total oscuridad'), el menos favorecido de los hombres.




Para compensar la tremenda fealdad de su hijo, Ceridwen decidió hacerle sabio preparándole un brebaje mágico en su caldero de Inspiración, la Awen.

El brebaje se preparó a lo largo de todo un año y un día, y Ceridwen puso a dos personas a cuidarlo mientras ella salía a recoger hierbas: un ciego llamado Morda (“buen mar” o “gran bien”), y un niño llamado Gwion Bach (“pequeño inocente”).

El última día de preparación, tres gotas del líquido del caldero salpicaron a Gwion, quemándole el dedo. Lo metió en la boca y al instante ganó los tres dones de la Awen: la inspiración poética, la profecía, y el poder de cambiar de forma a voluntad.

El resto del brebaje se vuelve mortalmente venenoso, y el caldero explota, rompiéndose en dos mitades.

Con su don de la profecía, Gwion ve como Ceridwen intentará matarle por haber probado lo que estaba destinado a su hijo, así que usa su don de cambiar de forma para huir en forma de liebre.
Ceridwen le persigue en forma de galga, así que él se convierte en pez. Ella se convierte, a su vez, en nutria. 
El se hace pájaro, ella, halcón. 
El se convierte en un grano más de trigo entre los del suelo del molino, y ella entonces se convierte en gallina negra, y se lo come.

“Una gallina me recibió,

Con robustas garras, (y) la cresta partida.

Descansé nueve noches

En su vientre un niño,

He sido madurado,

He sido una ofrenda ante el protector,

He estado muerto, he estado vivo...

De nuevo me aconsejó la protectora,

Con robustas garras; de lo que me dió

Apenas puede volver a contarse;

Mucho será alabado.”

Después de nueve meses, Gwion vuelve a nacer del vientre de Ceridwen, quien no puede contemplar su asesinato “debido a su gran belleza”, así que le ata dentro de una bolsa de cuero y le lanza al mar en la víspera de Mayo. 
El primer día de Mayo por la mañana, un pescador encuentra la bolsa y la abre.

La primera persona en contemplar al hermoso bebé dentro de la bolsa dice “Mirad, una frente radiante!”.


Y es así que el niño recibe el nombre de Taliesín, que en galés significa “frente radiante".