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jueves, 7 de enero de 2016

Leyendas de Peñafiel

Leyendas de Castillos Españoles. Leyendas Medievales. ¿Que pasó aquí?

Leyendas de Peñafiel


Encontrado en hotelconventolasclaras.com


Situado en la localidad de Peñafiel, en Valladoliz (España), se alza sobre una loma estrecha y larga a la que se adapta , dándole forma de una nave, le llamaban el Buque de Castilla.

Fue declarado Monumento Nacional el 1 de junio de 1917.
Es propiedad del Ayuntamiento de Peñafiel.
El origen de la fortaleza se remonta al siglo X, cuando gobernaba el rey León Ramiro II.



En 983 se apoderó de ella Almanzor, hasta 1013, que fue reconquistada por el conde castellano Sancho García, le cambió entonces el primitivo nombre de Peña Falcón por el de Peñafiel (en latín Penna Fidele); cuando le dijo a los árabes la célebre frase:
"Desde hoy en adelante esta será la peña más fiel de Castilla".

Alfonso I el Batallador, estuvo aquí sitiado por las tropas de su esposa, Dña. Urraca de Castilla en 1112 y, en otra ocasión, por las de su suegro Alfonso VI.

Por entonces había sido alcaide de la fortaleza el burgalés Álvar Fáñez, primo hermano de Rodrigo Díaz de Vivar.

Fernando III el Santo instituyó el señorío de Peñafiel para su hijo Alfonso X el Sabio, el cual lo transfirió a su sobrino, y nieto del rey santo, el infante don Juan Manuel.
Desde aquí se organizó una revuelta contra Juan II de Castilla, quien lo tomó en 1451 y ordenó su demolición.
Al final , se cedió a la Orden de Calatrava, los derechos sobre el castillo, incluido el de su reedificación.

Encontrado en viajar.elperiodico.com


Su trazado en planta posee forma muy estrecha y alargada (unos 35 m de anchura frente a 210 m de longitud).

El conjunto está defendido por una primera muralla exterior de lienzos lisos que puede datar del siglo XI y ser, por tanto, la parte más antigua de la construcción.

En su lado oriental se abre una única puerta de acceso flanqueada por sendos torreones circulares y coronada por un matacán del que sólo quedan los modillones.



Una segunda formación de murallas delimita el recinto interior.
Está constituida por 28 cubos almenados que se intercalan equidistantemente en el prolongado cerramiento definiendo una sucesión de cortinas también almenadas y transitables en su cumbre a través de un adarve.

En el centro aproximado de este espacio se levanta la torre del homenaje, prisma rectangular de unos 34 m de altura que alberga tres plantas abovedadas.

El resto queda dividido por ella en dos zonas cuyos primitivos forjados han desaparecido; servirían de alojamiento para la tropa y acogerían los almacenes y áreas de servicio. Sus terrazas harían función de patios elevados. En una de esas alas, la sur, se encuentra ahora el Museo Provincial del Vino.





De este castillo se cuentan muchas leyendas, una de las cuales cuenta que fue construido por los árabes en una sola noche...

En el siglo XIII Fernando III el Santo, rey de Castilla y de León, creó el señorío de Peñafiel para su hijo Alfonso X el Sabio.
Más tarde, en el siglo XIV, el señorío de Peñafiel recibió el infante don Juan Manuel, influente político y famoso escritor de su época.

Don Juan Manuel no sólo reedificó esta fortaleza que fue una de sus residencias favoritas, sino dejó una leyenda más relacionada con este lugar.

De acuerdo con esta leyenda, se cree que Don Juan Manuel, receloso de la fidelidad de los copistas, entregó un manuscrito con el conjunto de sus obras al primer poeta lírico castellano Juan Ruiz, conocido como el Arcipreste de Hita, y no lo confió a los domínicos de Peñafiel, como la historia oficial afirmaba.

Y este manuscrito enigmático se perdió en el tiempo, dando crédito a su destrucción por el propio Arcipreste,...o se quedó escondido en uno de los rincones del Castillo de Peñafiel...



Desde 1325-27 hasta 1340 en el Castillo de Peñafiel vivía Inés de Castro. Pues quedando huérfana de madre siendo muy niña, ella fue enviada a esta fortaleza, a la corte de don Juan Manuel, donde creció en compañía de su hija Constanza Manuel, destinada a ser su dama de compañía.

Y luego los destinos de Costanza Manuel e Ines de Castro se entrecruzaron con la vida del infante Pedro de Portugal y quedaron grabados en la famosa leyenda sobre "La reina después de muerta"...



En 1421 en el Castillo de Peñafiel nació Carlos, príncipe de Viana quien protagonizó no sólo una revuelta contra Juan II de Castilla, quien lo tomó en 1451 y ordenó su demolición, sino muchas leyendas sobre su vida y las circunstancias misteriosas de su muerte.

No obstante el Castillo de Peñafiel no fue destruido, sino en 1456 concedido a don Pedro Téllez Girón, Maestre de la Orden de Calatrava, quien lo reconstruyó al estilo de la época.



Y precisamente esta fortaleza reformada en el siglo XV perduró hasta nuestros días, aunque conservando algunos vestigios de las edificaciones anteriores del siglo XI y del siglo XIV. Después de la rehabilitación del Castillo de Peñafiel allí se ubica el Museo del Vino de la provincia de Valladolid.

Una leyenda narra como vivía allí un gigante que ponía un pie en el Castillo de Peñafiel y otro en el vecino Castillo de Curiel y bebía agua del Duero, apareciendo por las noches cuando tenía mucha sed y pasando por encima de estas dos fortalezas...

Encontrado en fotocommunity.es



Cuando en el año 1.320 nace en la comarca gallega de A Limia una niña a la que le ponen de nombre Inés de Castro nadie podía imaginar que entraría en la historia, años más tarde, como la mujer que reinó después de muerta, ni que sería la protagonista de una de la más bella historia de amor que se pueda conocer.

   Hija natural de Pedro Fernández de Castro y Aldonza Soares de Valladares, emparentada con la familia real castellana queda huérfana de madre siendo muy niña por lo que es llevada a Valladolid, en concreto al castillo de Peñafiel, donde creció en compañía de Constanza Manuel, la que más tarde sería su rival.


La vida, pero sobre todo la leyenda, de Inés de Castro ha sido motivo de inspiración de numerosos escritores a lo largo del tiempo. 
La llamada «garza de Portugal» fue reina consorte a título póstumo, lo que acrecienta el interés por su apasionante vida y posteriormente por su asesinato y proclamación como reina después de muerta.

Inés de Castro (1320-1355), nacida en la comarca de Limia, en la actual provincia de Ourense, y asesinada en Coimbra, era hija natural de Pedro Fernández de Castro y de Aldonza Soares. 

Huérfana muy pronto de madre fue trasladada al castillo de Peñafiel en Valladolid como dama de compañía de Constanza Manuel, hija del infante don Juan Manuel, el célebre autor de «El conde Lucanor», y prometida del príncipe heredero portugués don Pedro, hijo del rey Alfonso IV de Portugal. 

Casados don Pedro y Constanza por poderes, la nueva princesa se trasladó posteriormente a Lisboa junto a sus damas de compañía, entre las que se encontraba Inés, al parecer de una belleza extraordinaria: cabellos dorados, cuerpo esbelto, ojos claros y cuello de cisne, o como expresan los portugueses «colho da garza».



El príncipe don Pedro e Inés se enamoraron perdidamente y el rey Alfonso IV decidió desterrar a Inés, confiando en alejarla de su hijo, al castillo de Alburquerque, localidad extremeña a la vista de la frontera portuguesa.

En 1345 falleció la princesa Constanza al alumbrar al que posteriormente sería rey de Portugal, Fernando. El príncipe don Pedro, ya viudo, se trasladó con Inés y los hijos de ambos al norte de Portugal.

Cuenta la leyenda que don Pedro e Inés se casaron secretamente para legitimar a los hijos de ambos de cara a posibles sucesiones al trono portugués o al castellano con los que contaban con antiguas relaciones dinásticas. Según algunas crónicas el rey Alfonso IV decide en consejo eliminar físicamente a Inés para preservar el trono y designa a tres cortesanos para ejecutar la sentencia: Alonso Gonçálvez, Pedro Coelho y Diego López Pacheco.

Los tres ejecutores llegaron al convento de Santa Clara, en Coimbra, donde se encontraba Inés, y la apuñalaron en presencia de sus hijos. El mito había nacido.

Don Pedro culpa a su padre, el rey, de su asesinato y encabeza una revuelta junto a los Castro que duraría algunos años. Acordada la paz y fallecido su padre, don Pedro asume el trono portugués como Pedro I en 1357.

Encontrado en provinciadevalladolid.com


En 1360 el nuevo rey declaró ante la corte que un año antes del asesinato de Inés habían contraído matrimonio secreto. 
Ordenó construir un bello sepulcro tallado en el monasterio de Alcobaça y, una vez finalizado, ordenó el traslado de los restos de Inés desde Coimbra a su nueva ubicación. 

Una vez allí ordeno sacar el cadáver, engalanarlo con vestimentas reales y sentarla en el trono como reina de Portugal. Los nobles, prelados y cortesanos fueron obligados a besar su mano como signo de vasallaje y fidelidad.

Pedro I dispuso, asimismo, construir otro sarcófago para él enfrente del de su infortunada esposa con la disposición de enfrentamiento de sus pies para que en el día del juicio final la primera imagen que viesen los amantes fuese la imagen del otro.
Pedro I falleció en 1367 manteniendo su promesa de amor a Inés.

Fuente .- es.wikipedia.org