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sábado, 30 de enero de 2016

El Castillo de Tarascón y La Leyenda de La Tarasca

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

Castillo de Tarascon




Tarascon es una ciudad de la Provenza situada a orillas del Ródano, entre Aviñón y Arles. 
El Castillo Real de la Provenza fue construido en Tarascon por los Príncipes de Anjou entre los años 1400 y 1435. 

Este edificio fue una fortaleza, una residencia real durante el siglo XV y una prisión primero real y después republicana. 

Esta fortaleza es una de las mejores conservadas de Francia. 
El arquitecto de este edificio fue Jean Robert y los escultores Simón de Beaujeu y Jacques Morel.


El castillo está construido sobre un islote rocoso en la rivera del Ródano, que lo rodea. Se compone de dos partes bien diferenciadas: el jardín norte y el reservado para los soldados rasos, al sur de la propia casa. 


Se entra al castillo por una puerta abierta entre la primera torre cuadrada llamada de la granja y a través de la torre circular, llamada el Reloj, se accede a un patio donde está el jardín de plantas aromáticas.

La zona llamada "el corral" tiene forma de polígono irregular completamente rodeada por un muro tan alto como el del castillo. 
Tres torres flanquean el rectángulo que mira hacia la ciudad mientras que una torre más pequeña se asoma sobre el río Ródano.




Al lado del castillo encontramos la escultura de la Tarasca , de la que tomó su nombre.


La leyenda de la Tarasca


Decían que la Tarasca era una criatura parecida a un dragón, con seis patas gordas y cortas con grandes garras parecidas a las de los osos, tenía la cabeza de león con orejas de caballo y un gran caparazón lleno de enormes puas. 
Tenía además una cola que terminaba en un enorme aguijón como la de los escorpiones.
 

La Tarasca arrasaba los campos y mataba a los que transitaban por los caminos entre Arles y Aviñón, atacando sobre todo a persona joven, mujeres y niños. 

El Rey de Tarascón decidió acabar con la temida criatura enviando a todas sus filas y su arsenal, pero nada consiguió.



Cuenta la leyenda que Marta de Judea, la hermana de María y de Lázaro, 
tras la crucifixión de Jesús de Nazaret, tuvieron que huir de Palestina, ocupada por los romanos que perseguían a los cristianos realizando grandes matanzas.

 Sufriendo toda clase de aventuras, llegaron en barco, junto con María Magdalena y María Salomé, a Marsella donde desembarcaron, y se dirigieron a la región de la Provenza, al sur de Francia, donde se separaron.
Marta se dirigió hacia el Ródano donde encontró a los habitantes aterrorizados por la temida bestia. 
Sin mas se dirigió a la cueva de la Tarasca donde la encontró dormida,
con sus plegarias encantó a la bestia, que despertó tranquila y muy mansa.


Marta le puso una cuerda al cuello y se dirigió hacia el pueblo, pero los habitantes aterrados al ver a la Tarasca, comenzaron a atacarla lanzando piedras y flechas hasta que  murió allí mismo sin ofrecer resistencia. 

Santa Marta se enfadó muchísimo y comenzó a predicar un sermón a la gente que arrepentidos se convirtieron muchos al cristianismo y cambiaron el nombre del pueblo por Tarascón en honor a la Tarasca.

Desde entonces Sainte-Marthe es la patrona de Tarascon.

Allí vivió hasta su muerte y en su honor se construyó la iglesia de Sainte-Marthe ubicada en el mismo lugar donde vivió. 


Allí se guardaron sus reliquias, convirtiéndose en un famoso lugar de peregrinación en la Provenza y entre las más antiguas porque el rey Clovis fue curado por la Santa en Tarascon en el año 500. 

La iglesia es una universidad real, que alberga pinturas de Mignard, ofrecido por Anne d Austria, madre de Luis XIV, que en sus oraciones por tener un niño, obtuvieron respuesta allí tras pasar por la Iglesia de Santa Marta.

Fuentes.- megaconstrucciones.net
wikipedia.org