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martes, 2 de febrero de 2016

Newstead Abbey y Lord Byron

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

Newstead Abbey y Lord Byron





La antigua abadía de Newstead , situada en Nottinghamshire, Inglaterra, era un priorato agustino, que con la disolución de los monasterios , en 1539, pasó a ser el hogar ancestral de Lord Byron.
El priorato de Santa María de Newstead, fue fundada por el rey Enrique II de Inglaterra alrededor del año 1170, como una de muchas penitencias que pagó tras el asesinato de Thomas Becket.
A finales del siglo XIII, el convento fue reconstruido y se amplió.
Nuevas reformas se realizaron en el siglo XV hasta que en el año 1539 el monasterio se disolvió.



Enrique VIII le cedió la propiedad a Sir John Byron de Colwick , el 26 de mayo 1540 que comenzó su conversión en una gran casa de campo.
La propiedad fue pasando por diferentes manos dentro de la familia Byron hasta llegar al quinto barón Byron, conocido como "el Wicked Señor", excéntrico y violento que arruinó la finca, aunque no sin antes convertirla en una de las casas mas importantes y señoriales de Nottinghamshire.



En una discusión con su hijo, juró y se comprometió a arruinar su herencia para que, en caso de su muerte, su hijo recibiría nada más que deudas.
Arrasó la Abadía de Newstead, permitiendo que la casa cayera en mal estado, talando arboles que la rodeaban por los jardines, y matando a más de 2.000 ciervos en la finca.



Su plan, sin embargo, fue frustrado cuando su hijo murió en 1776.
Su nieto, con veintidós años, también murió luchando en una batalla en Córcega. El 21 de mayo de 1798, murió a la edad de setenta y nueve años , sin descendencia directa.
Fue entonces cuando heredó la finca su sobrino nieto, George Gordon, el famoso poeta, que se convirtió en el sexto barón Byron.
El joven Lord Byron cuando llegó a Newstead , quedó muy impresionado por la propiedad y sobre todo por la magnitud de los problemas que Newstead traía consigo.





Aunque intentó mantenerla y restaurarla, en 1818 Lord Byron tuvo que venderla, aunque en ella quedaron objetos y muebles , cartas escritas por Byron
manuscritos y retratos de familiares y amigos, así como habitaciones donde escribió gran parte de su poesía, que le llevaron a ser considerado uno de los poetas románticos mas grandes de su época.



Sobre Lord Byron


Vivió en la abadía de Newstead en varias ocasiones desde el otoño de 1808 hasta el otoño de 1814.

En 1809, al ser declarado mayor de edad, Lord Byron emprendió una serie de viajes en los que recorrió España, Portugal, Grecia y Turquía. 
A su regreso publicó, como memoria poética de su viaje, los dos primeros cánticos de La peregrinación de Childe Harold, que le valieron rápidamente la fama. 



El héroe del poema, Childe Harold, parece basado en elementos autobiográficos, aunque  recreados y aumentados en lo que sería el típico héroe byroniano , al que él mismo trató de emular en su vida, caracterizado por la rebeldía frente a la moral y las convenciones establecidas y marcado por una vaga nostalgia y exaltación de sentimientos.

En 1815 se casó con Anna Isabella Mibanke, con quien tuvo una hija, Augusta Dada, aunque se separaron al cabo de un año. 
El personaje libertino y amoral que Lord Byron encarnaba frente a la sociedad terminó por volverse contra él, sobre todo a partir de los rumores sobre sus relaciones incestuosas con su hermanastra Augusta, por lo que terminó por abandonar el Reino Unido en 1816, para no regresar jamás.
Se convirtió entonces en poeta errante por Europa.



En Suiza, de donde había llegado procedente de Bélgica, Lord Byron convivió con el poeta Shelley y sostuvo relaciones amorosas con Claire Clairmont. 
Tras una estancia en Génova, se trasladó a Venecia, donde inició, en 1819, una nueva y turbulenta relación amorosa con la condesa Guiccioli y llevó una vida fastuosa y salpicada de escándalos.



Poema: Texto completo de Lord Byron

La destrucción de Senaquerib



Bajaron los asirios como al redil el lobo:
brillaban sus cohortes con el oro y la púrpura;
sus lanzas fulguraban como en el mar luceros,
como en tu onda azul, Galilea escondida.

Tal las ramas del bosque en el estío verde,
la hueste y sus banderas traspasó en el ocaso:
tal las ramas del bosque cuando sopla el otoño,
yacía marchitada la hueste, al otro día.

Pues voló entre las ráfagas el Ángel de la Muerte
y tocó con su aliento, pasando, al enemigo:
los ojos del durmiente fríos, yertos, quedaron,
palpitó el corazón, quedó inmóvil ya siempre.

Y allí estaba el corcel, la nariz muy abierta,
mas ya no respiraba con su aliento de orgullo:
al jadear, su espuma quedó en el césped, blanca,
fría como las gotas de las olas bravías.

Y allí estaba el jinete, contorsionado y pálido,
con rocío en la frente y herrumbre en la armadura,
y las tiendas calladas y solas las banderas,
levantadas las lanzas y el clarín silencioso.

Y las viudas de Asur con gran voz se lamentan
y el templo de Baal ve quebrarse sus ídolos,
y el poder del Gentil, que no abatió la espada,
al mirarle el Señor se fundió como nieve.
Lord Byron.