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jueves, 18 de febrero de 2016

Ucles y el Pozo Sagrado

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

El Castillo-Monasterio de Ucles


Entre Cuenca y Madrid, sobre la ladera de una empinada colina, se alza lo que queda del castillo de Uclés,  de origen celta y romano.
Estaba rodeado de una muralla y varias torres de vigilancia.




Debido a su estratégica posición, perteneció alternativamente a cristianos y árabes durante la época de la Reconquista.

El monasterio forma parte de un conjunto de fortificaciones que tuvo sus orígenes en la dominación musulmana de la Península Ibérica.
Tras su reconquista por los cristianos fue donado por el Rey de Castilla Alfonso VIII a la Orden de Santiago. Era el el 9 de enero del año 1174



La Orden convirtió el castillo de Uclés en su casa madre (Caput Ordinis, Cabeza de la Orden), conformando un formidable complejo de edificaciones, parte de las cuales aún se conservan en la actualidad, destacando, de norte a sur, las torres del Pontido y el Palomar, aún de la fortaleza árabe, y unida a ellas por un imponente lienzo de muralla, la más moderna torre Albarrana (ss. XIII-XIV) en el extremo meridional.
 


Con el fin de la reconquista en el siglo XV el maestrazgo de la Orden pasa a la Corona de Castilla y la Orden de Santiago pierde en gran medida su función militar.

Por este motivo  bajo el reinado de Carlos I, se inicia una reforma radical que convertirá la fortaleza medieval en el actual edificio.
 


Esta reforma duró más de dos siglos, y dió lugar a una acertada combinación de estilos arquitectónicos.

El interior del monasterio se articula en torno a un claustro del siglo XVII cerrado por treinta y seis arcos, con el bello brocal barroco del aljibe en el centro.




Alrededor de este claustro las dependencias más notables son el refectorio (s. XVI), con un majestuoso artesonado renacentista, la sacristía plateresca atribuida a Andrés de Vandelvira, (actualmente utilizada como capilla), y la escalera regia, de estilo barroco.



Además, por supuesto, de la soberbia iglesia herreriana, obra de Francisco de Mora, terminada en 1598, cuyo chapitel se destaca en lontananza, coronado por la característica figura de su veleta: un gallo de más dos metros que aún hoy sigue girando al compás de los vientos.



El exterior del edificio  destaca  la variedad de sus fachadas: la fachada este, de estilo plateresco, las fachadas herrerianas del norte y oeste, correspondientes a la iglesia mayor, y la fachada principal, finalizada en 1735 por Pedro de Ribera en estilo churrigueresco, reinando ya Felipe V.






Apenas un siglo pudieron habitar los caballeros santiaguistas su monasterio después de terminado. Y no pacíficamente, pues sufrió en 1808 la invasión de las tropas napoleónicas durante la Guerra de Independencia.

En 1836, con la desamortización de Mendizábal, la Orden de Santiago abandona forzosamente el edificio.


Ucles y el Pozo Sagrado


 El pozo sagrado de la Fuente Redonda

 y el santuario del deus Aironis.


En las proximidades de la localidad conquense de Uclés fue
hallada a inicios del siglo XIX un ara de piedra calcárea dedicada
al dios celta Airon

El ara fue encontrada en el lugar en que nace el caudal de aguas que surte al pueblo, que no es otro, que el manantial conocido como Fuente Redonda, llamado así por estar rodeado de una construcción de cantería de forma circular.

Finalmente se trasladó al Museo Monográfico de Segobriga.

Airón era un dios indígena, arraigado en Hispania, mucho antes de la llegada de los romanos.
Los romanos respetaron su culto.
Era un dios del inframundo, que ofrecía un doble aspecto, uno positivo y otro negativo.

Por un lado era el dios de la vida, ya que el inframundo emergía del agua (fuente de vida) y la vegetación.

Por otro lado era el dios de la muerte, pues el inframundo era el lugar a donde se consideraba que iban a parar las almas de los muertos, tanto los que habían llevado una vida ejemplar como los que habían cometido los más graves delitos aunque, una vez allí, cada cual recibía un trato diferente según hubieran sido sus obras en esta vida.

Replica del ara del Dios Airon
 El pozo sagrado de la Fuente Redonda era considerado como una laguna insondable de agua inagotable , un canal de comunicación con el inframundo o mundo de los muertos de donde nadie podía salir.
El cielo en cambio era la morada de los dioses.

Los topónimos conocidos como “Pozo Airón”,  se refieren a pozos, lagunas, simas, cascadas, ríos, fuentes o parajes, tienen una relación directa con este dios cuya antigüedad probablemente se remonte al neolítico (entre 6.000 y 3.000 años a. C.).

Las noticias más antiguas se remontan al siglo XVI, estando recogida
su descripción en las Relaciones topográficas de Felipe II
donde se confirmaba que, al menos en esa época, estaba rodeada
de una cerca, actualmente desaparecida:

"Es muy abundante en agua, a causa que en él hay una
fuente, que dicen Fuente Redonda, que está un cuarto pequeño
de legua de la villa, de donde sale el arroyo arriba dicho,
que jamás crece ni mengua. Es un edificio redondo en
compás que tiene una cerca de calicanto hasta los pechos en
derredor, y por dentro un andén para andar por ella. Tiene en
hondo tres estados y más; y baxan al suelo por unas escaleras
que están hechas de piedra, y tiene en ancho setenta
pies, y suele mondarse con unas sangrías que tiene por baxo.
Es de muy linda agua. Hay en ella peces pequeños, que
ninguno llega a tres onzas. Solían beber de esta fuente los
vecinos, y porque tenía muchas ovas y peces el señor
Gobernador que ahora al presente es ha traído de más arriba
de esta Fuente Redonda una fuente a la villa de Uclés …"

Aquí también tuvo lugar la famosa batalla de Ucles el 29 de mayo de 1108, entre las tropas cristianas de Alfonso VI de León y las almorávides de Alí ibn Yusuf, y que terminó con la derrota del ejercito cristiano, pero de esto, hablaremos otro día.
Fuentes.- http://www.monasterioucles.com/
http://rua.ua.es