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viernes, 4 de marzo de 2016

Leyendas del Castillo de Arcos de la frontera

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

Leyendas del Castillo de Arcos de la frontera.





Arcos de la Frontera


Se encuentra en la zona más alta de la localidad del mismo nombre, en la provincia de Cádiz.

Por su enclave estratégico y privilegiado ha constituido desde siempre un lugar escogido por diferentes culturas para establecer aquí sus asentamientos.





Los romanos lo llamaron Arx-Arcis , "Fortaleza en altura", cuando se estableció 
allí la colonia romana conocida como "coloniae Arcensium".
Otro asentamiento romano cercano fue Santiscal.

Pero su máximo esplendor lo alcanzó durante la decadencia del Califato de Córdoba, (entre 1009 y 1069), en el cual Arcos se convirtió en uno de los primeros reinos taifas, (1012).

Durante esta época era conocido como Arkos, una ciudad próspera y floreciente, un pequeño reino de Taifa bajo el dominio de Ben Jazrum, un rey de origen beréber.

En este período el recinto de la villa se amuralló y aun hoy se ha mantenido la compleja trama de manzanas y calles que se levantaron en esta época.






El primitivo alcázar fue construido por los musulmanes en el siglo XI y modificado durante su posterior ocupación cristiana (siglos XIV y XV); la torre del Secreto, el adarve de levante, las torres de flanqueo del sur, el gran aljibe del patio de armas y los merlones con remate piramidal datan de esta época.



Todavía se conserva el gran arco de herradura de la que fuera su entrada de poniente y un lienzo de muralla en el lado suroeste.

Las murallas de Arcos fueron claves en la defensa de la ciudad al Oriente.
La forman cuatro torres, un cubo central y el flanqueo de un par de torreones del que solo subsiste el de la izquierda, llamado la Torre de la Traición.




Fue reconstruida en el S. XVII y XVIII, desde ella aun se pueden apreciar restos de muralla encajonados entre las casas.

Ya en el siglo XIII, el rey Alfonso X tomó la ciudad para Castilla.




En el siglo XV , la ciudad pasó a manos de los Ponce de León, Duques de Arcos, hasta bien entrado el siglo XVIII, alcanzando su cenit entre los siglo XV y XVII.

A partir del siglo XVI se inicia la construcción del Convento de San Francisco, el de San Juan de Letrán , el Hospital de San Roque y el de San Pedro.
Durante el siglo XVIII se produce una expansión urbana fuera de sus murallas árabes.



El terremoto de Lisboa de 1755, cambió su fisonomía, afectando a las Iglesias de Santa María, San Pedro y San Agustín, hundiéndose el muro norte del Castillo, que al caer al foso y enterrarlo, dio origen a la calle Nueva.

Durante el siglo XVIII, la ciudad se desarrolló definitivamente fuera del recinto amurallado.




En el siglo XIX, además de sufrir una terrible epidemia de fiebre amarilla y el paso de los franceses, que causaron daños en el Castillo y la Plaza, el hecho más importante para el patrimonio de Arcos fue la desamortización de Mendizábal.

Se produjeron transformaciones de edificios religiosos y se pusieron a la venta posesiones eclesiásticas rurales.

En la Guerra de la Independencia (1810-1812) fue utilizado como cuartel por las tropas napoleónicas.

Actualmente sus propietarios son de origen inglés.



El castillo de Arcos de la Frontera




Sobresale en altura sobre las casas del centro urbano que lo rodean.
Es de planta irregular alargada y cuadrangular, cuenta con tres torres mayores, almenadas, y su interior se distribuye alrededor de un gran patio y de un segundo patio de menores dimensiones.

Su acceso actual se realiza desde la Plaza del Cabildo atravesando por debajo del arco donde estuviera el oratorio del Ayuntamiento.
Sobre su sencilla entrada puede verse el escudo de los Duques de Arcos.



Se encuentra, en general, en buen estado de conservación ya que ha sido restaurado varias veces.

Ya durante el siglo XVIII , tras el terremoto de Lisboa de 1755, tuvo que ser restaurado , y actualmente también ha sufrido una restauración por el mal estado en que se encontraba.

En su interior hay un Jardín con unas figuras de tortugas gigantes y rodeada por vegetación.

Existen muchas leyendas sobre el castillo de Arcos de la Frontera.


La leyenda del pájaro de Arcos



Cuentan que hubo un rey musulmán, que tenía una favorita en su harén a la que quería mas que a las demás y de la que estaba perdidamente enamorado.

Un día tuvo que partir a luchar en una batalla, y temiendo que pudiera pasar algo, la encerró en su alcoba con suficientes provisiones para que aguardara su regreso.

Pero el rey nunca volvió y la princesa quedó encerrada para siempre en la que hoy se conoce como "La alcoba del amor".

Cuentan que desde entonces su espíritu se convierte en un enorme pájaro en las noches de luna llena, que vuela entre las almenas y los acantilados lanzando agudos gritos llamando a su rey.

La leyenda de las Torres de las Palomas





Otra leyenda habla de un duque que vivió en el castillo y dominaba todas aquellas tierras.
Tenía una preciosa hija para la que tenía grandes planes matrimoniales muy beneficiosos para ampliar sus tierras y conseguir fuertes alianzas.

Pero la joven ya se había enamorado perdidamente de un apuesto caballero de la zona, que aunque de buena familia era de clase muy inferior a la suya.

Cuando informaron al duque de su relación, este montó en cólera y fuera de sí, encerró a su hija en una de las torres del castillo mientras mandaba asesinar al joven en la otra torre evitando así el posible casamiento.

Dicen que, ese día, cuando los guardias llegaron a liberar a la hija del duque, ésta ya no estaba allí, ni tampoco el cuerpo del joven en la otra torre.

Sus cuerpos habían desaparecido, quedando en su lugar, una paloma blanca en cada torre, que al entrar los guardias salieron volando por la ventana para unirse en el cielo libres.

Cuentan que ambos jóvenes eran aquellas palomas que desde entonces aún pueden verse revolotear alegremente por las almenas del castillo.



Leyendas de los pasadizos del Castillo



Existen muchas historias sobre los muros y pasadizos de la fortaleza,
bajo cuyas rocas , muchos aseguran que se esconden entradas secretas y conductos ocultos que conectan el castillo con el río Guadalete.

Según las crónicas de Alfonso X , la fortaleza pudo ser tomada gracias a uno de estos conductos.

Narra cómo los cristianos se sirvieron de un pasadizo secreto para entrar en la fortaleza.

De como una noche, descubrieron por casualidad a una bella musulmana , bañándose en una laguna cercana al río, y después desaparecer ante sus ojos.
Tras varias noches de intenso espionaje, descubrieron un conducto oculto en la roca por el que entraba y salía la joven musulmana, que no era otra que la señora de la villa.

Tras el descubrimiento del pasadizo , consiguieron tomar la fortaleza.
Desde entonces, a este lugar se le conoció como  "El baño de la reina" .

Son leyendas que circulan desde hace mucho tiempo, pues nunca se han podido demostrar tales afirmaciones.

El Baño de la Reina



Fuentes:
http://historiarcos.blogspot.com.es
http://www.castillosnet.org
https://es.wikipedia.org