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lunes, 18 de abril de 2016

El Castillo de Puebla de Sanabria

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

El Castillo de Puebla de Sanabria.






Este castillo ubicado en la Puebla de Sanabria, en Zamora, se remonta, al menos, a la época visigoda, en la que aparece mencionado con el nombre de Sanabria.

Tomó gran importancia en la Edad Media, cuando por su ubicación se convirtió en una fortaleza defensiva entre la frontera de León y Portugal.

Tras diversas polémicas y pleitos durante el siglo XV entre la familia Pimentel y la familia de los Losada por la posesión de la Puebla de Sanabria, el tercer Conde de Benavente, Alonso Pimentel Enríquez, comienza a edificar (entre 1455 y 1499), sobre las ruinas de una vieja fortaleza, el castillo de la Puebla.





Su construcción terminó a principios del siglo XVI.
Tras las luchas que tienen lugar en Sanabria durante el siglo XVII, en la Guerra de Separación de Portugal, el castillo acabó en ruinas.

Las sucesivas guerras con Portugal en el siglo XVIII y con Francia en el XIX dejan al castillo prácticamente destruido.





Se edificó sobre una gran roca a 960 metros de altura, para proteger la villa de Puebla de Sanabria. 

Es uno de los castillos mejor conservados de toda la provincia de Zamora.

De planta rectangular, formado por grades bloques de granito, tiene en el centro una gran torre del Homenaje, popularmente conocida como, El Macho.






De las paredes salen, cada ciertos metros, unos cubos cilíndricos de piedra. 
La parte frontal, que mira hacia el río Tera tiene multitud de ventanas y balcones, mientras que en la parte posterior se encuentra la Casa del Gobernador.





El casco urbano de Puebla de Sanabria se encuentra en un territorio al que naturaleza ha dotado de especiales características defensivas, modeladas a lo largo de los siglos por el arroyo Ferrera y los ríos Tera y Castro, que le han dado su especial fisonomía de espigón.





Su ubicación estratégica junto a la frontera con Portugal, hizo que esta plaza fuera una villa fortificada y amurallada, desde siempre , lo que le dio un notable protagonismo en la formación histórica del territorio que le rodea. 

Fue sede de poderes militares, eclesiásticos y políticos que a lo largo de los siglos generó un rico patrimonio arquitectónico y monumental.

En 1994  la villa fue declarada bien de interés cultural en la categoría de conjunto histórico.




En 1710, ya con el castillo y sus murallas notablemente deterioradas, la villa es tomada por los portugueses, que la conservan hasta 1716, año en que es recuperada por los ejércitos españoles. 

Una vez acabada la guerra con Portugal, el estado de las defensas de esta villa es bastante precario, haciendo de todo aquello buena exposición Tomas López a finales de aquel siglo: 

"Al medio día ... tiene unas puertas llamadas las de Galicia (del Arrabal), al norte otra con el nombre de Sanabria (principal) e inmediato a estas un puente levadizo y por el oriente las puertas que dicen de San Francisco.

"Junto a las puertas que llaman de Galicia, muy inmediato ai un baluarte que aquí llaman el fuerte (San Carlos), con foso y contrafoso, buenas murallas con disposición para cánones, buenas puertas y de como 150 varas de quadro y en el medio una casa mui bien pertrechada".



La parte frontal, orientada hacia el barrio de San Francisco y el río Tera, tiene multitud de ventanas y balcones, mientras que en la parte posterior se encuentra la Casa del Gobernador.

En la actualidad se utiliza como centro de visitantes, biblioteca municipal, salón de actos y conferencias, museo, salas de exposiciones, etc.


Sanabria es una comarca montañosa del Noroeste de la provincia de Zamora, allí donde el paisaje y el habla, se mezclan gallega y castellana. 



Su imponente lago, es el más grande de los de origen glaciar en Europa, se encuentra al pie del monasterio cisterciense de San Martín de Castañeda. 

En torno al Lago se tejió su leyenda, según la cual la noche de San Juan tañen bajo el agua las campanas del imaginario pueblo anegado de Villaverde de Lucerna, relato elevado a categoría literaria en San Manuel Bueno, mártir (1930), la novela que Unamuno escribió inspirándose en él. 





El catedrático de Salamanca convirtió el nombre del ya de por sí legendario pueblo en Valverde de Lucerna. 

Esta historia no era nueva, sino anclada en los orígenes de la misma cultura occidental, pues ya Ovidio en sus Metamorfosis recogía un episodio similar, así como la francesa Chanson de Anseïs de Cartago, en que la aldea se llama Luiserne.





En la Península hay más objetos sumergidos que reaparecen en fechas propicias, que suele ser la víspera de la festividad de San Juan, heredera de los paganos rituales asociados al solsticio. 




En el lago de Sanabria, se repite la leyenda de la espada que aparece empuñada por una mano misteriosa en medio del lago, durante las noches cercanas a la noche de San Juan; sumergiéndose después, lentamente en espera de que alguien le restaure su poder perdido.


http://www.puebladesanabria.com.es/castillo
http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/noviembre_07/14112007_02.asp