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jueves, 19 de mayo de 2016

Tintagel y El rey Arturo

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.


Tintagel y El Rey Arturo






La aldea de Tintagel  y su Castillo, situada al norte de la costa atlántica de Cornualles en el Reino Unido, siempre han estado asociados con las leyendas del Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda.
Originalmente se le conocía con el nombre de Trevena.






El primero que lo mencionó fue Godofredo de Monmouth, en su libro Historia Regum Britanniæ en el siglo XII, como uno de los posibles lugares de origen del rey Arturo.

El poeta Lord Alfred Tennyson también relacionó al rey con Tintagel, en su obra Idilios del Rey.
Este es el castillo donde vivía el tío de Sir Tristan de Leonis, el rey Marco de Cornualles en el libro medieval de Tristán e Isolda.





El castillo se alzaba sobre una isla que se comunicaba por un puente con el otro lado del continente, en la Edad Media, cuando la brecha con la isla era lo suficientemente estrecha como para abarcar un puente levadizo.





En la isla estaba la parte principal del castillo, con un gran patio interior, un gran salón y una capilla.
Constaba de dos partes.

La parte exterior que se encuentra en el continente y que estaba rodeado por un foso, cuya entrada está situada al lado del promontorio rocoso sobre la iglesia de San Materiana , a la que se accede a través de una torre con una puerta de entrada y un largo pasillo amurallado que bordea el promontorio rocoso y conecta con otra torre protegiendo así la entrada a la muralla exterior.

Un grueso muro rodeaba la parte superior de la formación rocosa y se unía a la torre antes de pasar todo el resto del perímetro de la muralla exterior, donde estaba la entrada del canal, donde se alza una pequeña torre de vigilancia.
Las ruinas que vemos hoy en día fueron construidos en el siglo XIII por Ricardo, conde de Cornualles.





Se han encontrado monedas y fragmentos de cerámica por las que se cree que el sitio podría haber sido originalmente un asentamiento romano y más tarde celta.

Aquí nació la leyenda del rey Arturo, el mas alto y famoso rey de los británicos que unió el reino y luchó contra las tribus invasoras.

El Rey Arturo


Los primeros cuentos medievales sobre el rey Arturo eran muy diferentes de las leyendas modernas que han llegado hasta nuestros días.

Nadie sabe si el rey Arturo fue una persona real, pero los primeros registros escritos indican que fue el quinto o sexto rey que tuvo  Bretaña desde la invasión de las tribus de sajones, ángulos y pictos.

Gran Bretaña en aquellos tiempos, estaba muy lejos de ser el país seguro y estable que es hoy.




El Imperio Romano había desembarcado en la mitad sur de la isla en el año 43 d.C.
Sin embargo, en el siglo V, el Imperio se retiró.
Las últimas milicias que quedaron fueron barridas, atacadas por todos lados por los habitantes de Gran Bretaña, que barrieron su civilización y su forma de vida desmoronándose rápidamente.

Una de las leyendas más antiguas del rey Arturo dicen que él no era un rey, sino un comandante militar romano que, por un tiempo, ayudó a organizar a los británicos, ganando varias batallas contra las tribus sajonas, que ahora se abalanzaban sobre ellos desde todas las direcciones.





Con la mayoría de la población analfabeta, los cuentos de Arturo y sus caballeros se extendieron de boca a boca durante siglos.

Su leyenda creció, se adoptó rápidamente a otros folclores, y las personas comenzaron a asociarlo con antiguas tradiciones y creencia celtas.

La cultura medieval no apreciaba tanto la exactitud histórica que tenemos hoy en día, y como autores volvieron a contar la historia en su propio tiempo, Arturo gradualmente fue convertido en un rey, y sus hombres en caballeros de la nobleza.

La popularidad de Arturo explotó en la década de 1100, cuando Geoffrey de Monmouth publicó su Historia sobre los reyes de Bretaña, alegando que era una historia verdadera, cuando en realidad se trataba de una colección del folclore adaptada a su tiempo y hecho por el propio Geoffrey.

El libro de Arturo y sus aventuras se colocó en el punto de mira de toda la sociedad medieval.

Con el rey Arturo , al frente de un poderoso imperio, surgió el amor cortés.
Su leyenda se asoció al romance cortesano, en oposición a las guerras tribales.

Era una recopilación de antiguas leyendas , que se mantuvieron vivas por el boca a boca entre las gentes.




Fue un resurgimiento del folclore pagano y de las supersticiones, además nació el amor cortés, y todo combinado hicieron que estas leyendas asumieran una calidad única, combinando el romance trágico con el folclore mítico.

Si el verdadero rey Arturo pudiera ver la leyenda que conocemos hoy, sin duda se sorprendería de lo diferente que fue de su historia.

Sin embargo, la leyenda sigue permaneciendo en los corazones y las mentes de las gentes, como lo ha hecho durante más de mil años.


La leyenda del rey Arturo





Era el hijo del rey Uther Pendragon e Ygraine, la duquesa de Cornualles.

Uther gobernaba su reino con paz y tranquilidad, sus tierras eran prosperas y sus ciudadanos vivían felices y protegidos.

Pero el rey estaba preocupado,  no tenía ningún hijo para heredar el trono después de su muerte, ni una hija para alegrar su corazón.
Además estaba locamente enamorado de Ygraine , la esposa del Duque de Tintagel, pero no podía hacer nada para conseguir el amor de la duquesa casada con el duque Gorlois.

Fue entonces cuando se le ocurrió a Uther recurrir al mago Merlín, que apiadándose del pobre rey, accedió a ayudarlo, con una sola condición, si nacía un niño de esa unión, él se lo llevaría , criándolo y educándolo a su manera, se lo tendrían que entregar nada mas nacer.

Uther accedió y Merlín utilizó su magia , lo convirtió en el doble de Gorlois.
Así entró en la cámara de la duquesa y haciéndose pasar por el duque, pasó la noche con ella. Así fue como fue concebido el pequeño Arturo.
Luego, en una batalla, el rey se enfrentó contra el duque que cayó luchando y murió.
Uther aprovechó tal circunstancia para tomar a Ygraine como su esposa.

Nueve meses después, la Reina daba a luz a un bebé, al que bautizaron con el nombre de Arthur.

Pero el Rey se había comprometido a entregar el niño a Merlín, así que de mala gana, Uther cumplió su promesa, y entregó a su único hijo a Merlín,  Ygraine tuvo que despedirse de su hijo para siempre.




Aunque Merlín les aseguró que era por el bien del niño, ellos nunca se lo perdonaron y después el pequeño Arturo fuera entregado, el rey Uther se puso muy enfermó y murió al poco tiempo, mientras que Arturo era entregado en secreto a Sir Ector, un fiel aliado del rey.

Inglaterra , sin rey , calló en la desesperación. Todos los nobles y grandes señores comenzaron a luchar por el poder.

Mientras, el joven príncipe se criaba como el hijo bastardo de Sir Ector,  nadie conocía su verdadera identidad, ni su origen de un linaje real, así que se pensó que era el hijo bastardo de sir Ector, creciendo en un ambiente de vergüenza y burlas desde su nacimiento.

Cuando el pequeño Arthur creció, Merlín comenzó a frecuentar la compañía del chico, reuniéndose con él cuando terminaba sus tareas enseñándole sobre muchos temas, anteponiendo siempre el conocimiento a la fuerza bruta.





Porque, aunque Arthur era un muchacho pequeño y flacucho, apenas capaz de levantar una espada de su vaina, su sed de conocimiento era insaciable y Merlín veía la grandeza y potencial que tenía para convertirse en un gobernante sabio y justo, capaz de unir a Gran Bretaña, rescatándola del caos donde había caído y convirtiéndola en lo que sería el mayor reino jamás conocido.

En esos años sin ley ni orden, Bretaña vivía en una continua batalla.
Los nobles luchaban entre ellos por hacerse con el poder.
Sumidos en la desesperación , se le pidió ayuda a Merlín, que eligiéndo una gran piedra, clavó una espada en cuya hoja aparecía escrita la siguiente inscripción:

"El que tomara la espada de esta piedra, será el rey sabio nacido con derecho propio de toda Inglaterra."





Merlín les explicó que se trataba de una espada mágica, y sólo el que tuviera condiciones para gobernar Inglaterra podría sacarla de la piedra.

Nobles de todas partes vinieron para tratar de sacar la espada de la piedra, pero ni el más fuerte de los hombres pudo ni siquiera moverla.

Con el tiempo, la espada fue perdiéndose en el olvido, e Inglaterra hundiéndose en las ruinas.

Un día, cuando Arturo tenía quince años, Merlín lo llevó delante de la espada en la piedra y ante una asombrada multitud que les había seguido la espada se desprendió y Arturo fue coronado rey de Inglaterra.

Como rey, unió todas las tierras de Gran Bretaña , echando a los invasores y haciéndose un gran reino al que llamó Camelot.
Su escudo de armas era un dragón rojo.
Su gran consejero era Merlin.
Su reina, Ginebra, una de las mujeres más bellas del reino.
La mismísima Dama del Lago, le entregó su espada, Excalibur.





Bajo su gobierno, Arturo reunió a los mejores caballeros formando la mesa redonda,  donde todos se sentaban como iguales, para discutir la mejor manera de proteger el reino, Camelot y sus damas.

Entre estos caballeros Arturo encontró a su mejor amigo, Sir Lancelot, cuyo hijo, Galahad, encontró el Santo Grial.

Sir Lancelot núnca encontró el Grial, porque estaba secretamente enamorado de la reina de Arturo, Ginebra.

Cuando su historia de amor salió a la luz, una amarga guerra estalló entre los dos amigos, que traspasaría las fronteras hasta Francia.





Mientras Arturo estuvo ausente, su reino fue tomado por Mordred, su sobrino-hijo, producto del incesto y el engaño de sus medio hermanas Morcadés y Morgan le Fay.

Cuando Arturo volvió tuvo que luchar contra Mordred , que preparado le asestó el golpe mortal que acabó con él.
Moribundo Arturo fue trasladado a la mágica isla de Avalon , donde algunos dicen que todavía permanece.