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viernes, 24 de junio de 2016

El Real Alcázar de Sevilla

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

El Real Alcázar de Sevilla




El Real Alcázar de Sevilla es un conjunto de palacios amurallados, situados en la ciudad de Sevilla, Andalucía, España.

Su construcción se inició en la Alta Edad Media.

A lo largo de su historia se ha ido adoptando a diferentes estilos, desde el islámico de sus primeros moradores, al mudéjar y gótico del periodo posterior a la reconquista.
En sucesivas reformas se han añadido elementos renacentistas y barrocos.


La fortificación original se construyó sobre un antiguo asentamiento romano y más tarde visigodo.

Empezó a tomar su aspecto de fortificación palaciega, tras la conquista de Sevilla en 712 por los árabes.
En el año 884 la fortaleza contribuyó a evitar una invasión vikinga de la ciudad.

Desde su construcción inicial árabe, el conjunto incluía varios recintos, como la Casa de los Príncipes o las viviendas que en el siglo IX iban desde la Plaza del Triunfo hasta el Barrio de Santa Cruz.



El primitivo palacio islámico es de la misma época que la Alhambra de Granada, que se amplió con la vivienda de los emires en el siglo XI.
Durante el siglo XII se siguió fortificando y añadiéndo estancias como el Alcázar o Palacio de las Bendiciones.



Un siglo después los almohades sumaron más patios y palacios.
Actualmente solo se conservan del Palacio Islámico el Patio del Yeso, la Sala de la Justicia, el Patio del Crucero (convertido poco después en los Baños de doña María de Padilla), el Patio de la Casa de Contratación y las murallas que rodean al conjunto monumental.


Tras la toma de la ciudad por el rey Fernando III en 1248, se convirtió en alojamiento real.
Su hijo Alfonso X el Sabio llevó a cabo las primeras reformas tras la conquista, ordenando en 1254 construir tres grandes salones en estilo gótico.
En 1364, Pedro I de Castilla decidió erigir el denominado Palacio Mudéjar, que fue el primer palacio de un rey castellano que no estaba protegido tras los muros y defensas de un castillo, y alcanzó el aspecto mudéjar que hoy conserva y asombra por su riqueza y ornamentación.



En 1366, cuando estuvo terminado el nuevo palacio, estalló una guerra civil que enfrentó a Pedro I con su hermanastro Enrique II , y que terminaría con la muerte de Don Pedro en 1369, por lo que no parece que el rey Pedro pudiera disfrutar de su nuevo palacio.
El Palacio de Pedro I es considerado el más completo ejemplo de la arquitectura mudéjar en España.



Posteriormente se levantaron la Capilla Gótica, el apeadero, el Patio de la Montería y los Grutescos de los jardines.

La entrada actual al Alcázar se realiza a través de la denominada puerta del León, llamada antiguamente puerta de la montería, realizada en estilo almohade, cubierta por un panel de azulejos realizado en cerámica.
Cruzando la muralla árabe del siglo XII, se accede al patio del León.



A la izquierda de este patio se encuentra la Sala de la Justicia o sala de los Consejos, que formaba parte del primitivo palacio musulmán.
En este palacio, también llamado mexuar, era donde se reunía el consejo de visires, labor que continuó tras la reconquista cristiana.



Es una estancia de planta cuadrada cubierta por una armadura de madera mudéjar, que fue construida en el siglo XIV durante el reinado de Alfonso XI.
Junto a ella se encuentra el Patio del Yeso, de la época almohade. De planta casi cuadrada, con una alberca en el centro y arcos porticados en uno de sus lados.



El Patio de la Montería, debe su nombre a los monteros que acompañaban al rey en sus partidas de caza.
Tiene forma trapezoidal y está presidido  por la fachada del palacio mudéjar del rey Pedro I.
El cuarto del Almirante se encuentra en la planta baja, a la derecha del Patio de la Montería.


Tras el descubrimiento de América, la reina Isabel la Católica decidió en 1503 la creación de la Casa de Contratación de Indias, un organismo encargado de regular las relaciones con el continente americano, recepción de mercancías y actividades judiciales, incluidos los pleitos surgidos entre comerciantes.



La denominada Sala de Audiencias reconvertida posteriormente en Capilla, está cubierta con  techos de tracería del siglo XVI con adornos geométricos; posee una grada de piedra adosada al muro que recorre el perímetro de la sala, y presidiendo la estancia se encuentra un valioso retablo de la Virgen de los Navegantes.

El Palacio de Pedro I, en el Patio de la Montería, fue construido por iniciativa del rey Pedro I, entre 1356 y 1366, y en su construcción colaboraron artesanos de Toledo, Granada y de la propia Sevilla.




Este palacio nació para servir como edificio privado del rey Pedro I.
Su interior se estructura en torno a dos núcleos, uno dedicado a la vida oficial que se sitúa alrededor del Patio de las Doncellas y otro a la privada en torno al Patio de las Muñecas y al Patio de las Doncellas, patio principal, una obra maestra del arte mudéjar andaluz.



A su derecha está la Alcoba Real, enfrente el Salón de los Embajadores y a la izquierda el Salón del Techo de Carlos V.
En la planta superior del palacio están los apartamentos reales, redecorados en el siglo XVIII.



Los Jardines de los Reales Alcázares de Sevilla se realizaron en la época renacentista, están decorados con fuentes sin ninguna vinculación entre ellos, lo que los enlaza con la herencia musulmana, al igual que la proliferación de fuentes bajas forradas de azulejos y la práctica de cubrir los muros con naranjos en espaldera.





Destaca el Estanque de Mercurio, la alberca y la galería del Grutesco.
Formado por un gran estanque, situado a la altura del palacio y más alto por tanto que el resto de los jardines, está presidida la alberca por la figura del dios Mercurio.





Todas estas piezas fueron doradas en su origen, quedando algún resto del recubrimiento. 
De fondo se encuentra la Galería del Grutesco para cuya construcción se aprovechó un antiguo lienzo de muralla almohade. 
Está realizada por labores rústicas en piedras de distinto tipo que simulan rocas marinas.



El Jardín de las Damas es un espacio de carácter rectangular dividido en tres tramos, desde el que se accede al llamado "Baño de Doña María de Padilla", que constituye el jardín subterráneo del jardín del crucero. Es un gran estanque con arcos de nervadura en su parte superior





También destaca el Jardín de Troya adosado a la zona palaciega de origen musulmán también llamado del Laberinto y el Jardín de los Poetas al fondo del Jardín de Troya. 



El Pabellón de Carlos V o Cenador de la Alcoba, situado en el Jardín de la Cruz, es el último de los jardines de este primer tramo y los más antiguos. Su nombre procede del nacimiento, en un cuarto próximo, del príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos.