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lunes, 1 de agosto de 2016

La Fortaleza de Dumbarton y El Puente de los perros suicidas

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.

El Castillo de Dumbarton





Dumbarton es una localidad de Escocia, situada en la orilla norte del río Clyde, en la desembocadura de su afluente el río Leven en el estuario o fiordo de Clyde.

Dumbarton fue la capital del antiguo Reino de Strathclyde, y más tarde la capital del condado de Dumbartonshire.

El nombre proviene del gaélico escocés Dùn Breatainn que significa "La fortaleza de los británicos".





El castillo de Dumbarton está asentado en la parte superior de la Dumbarton Rock, que domina la zona.

La ciudad fue burgo real entre 1222 y 1975.
La economía de Dumbarton emergió en el siglo XIX al convertirse en centro de producción naval, de vidrio y de whisky.



La historia de Dumbarton se remonta al menos, a la Edad de Hierro, ya que era una zona muy bien situada estratégicamente y se sabe que sus habitantes ya comerciaban con el Imperio romano.

En el año 1350, Dumbarton fue duramente golpeada por una epidemia de la peste negra y en 1424  gran parte de la ciudad fue incendiada.

Sin embargo se recuperó y en el siglo XVII se convirtió en un importante puerto comercial en las rutas de comercio con las Indias Occidentales.





"Dun Breatann" o "La fortaleza de los británicos", tiene una larga historia.
La primera referencia es de St Patrick en el año 450, un escrito dirigido al rey de Strathclyde sobre una incursión de sus seguidores, algunos ya convertidos por el santo irlandés.

En el año 756 una fuerza combinada de pictos y Northumbrianos sitió y tomó La fortaleza Dun Breatann, también llamada Alcluith.
Unos años mas tarde, ya en el 780 se quemó.

En 1018 Malcolm II puso a su nieto Duncan (el predecesor de Macbeth) en el trono de Strathclyde.

Cuando Eduardo I marchó contra Escocia, en 1296, capturó el castillo de Dumbarton e instaló allí a sus propios gobernadores, uno de ellos, Sir John Stewart de Mentieth, jugó un papel importante en la captura de William Wallace el 5 de agosto, 1305, y allí permaneció encarcelado durante un corto espacio de tiempo.




En el siglo XVI, reina María de Escocia se alojó en el castillo de Dumbarton durante cinco meses, antes de partir a Francia para casarse con el Dauphin.
Tras su derrota, en la batalla de Langside el 13 de mayo, 1568, huyó hacia Inglaterra embarcandose desde Dumbarton, cuyo gobernador en aquel momento era el Señor Fleming, quien se mantuvo leal a ella, defendiendo el Castillo de Dumbarton en su nombre hasta 1571, en el que fue finalmente capturado por el capitán Thomas Crawford que dirigió 100 hombres hasta las rocas y muros en el lado norte, que todo el mundo pensaba que eran inexpugnables.






Por este castillo han pasado muchos personajes famosos de la historia escocesa y británica , ya que su propiedad ha pasado varias veces de Escocia a Inglaterra y viceversa a lo largo del tiempo.

Desde el castillo se domina una amplia vista del río Clyde, y del Levengrove Park.


El Puente de los perros suicidas






Cerca del castillo, en un pequeño pueblo llamado Milton, situado al oeste, existe un puente rodeado por una gran vegetación que guarda un extraño misterioso.
Es conocido con el nombre de 'Overtoun Bridge' o 'El puente de los perros suicidas'.
Y es que , en este puente , una numerosa cantidad de perros han sido seducidos por una inexplicable voluntad hacia el suicidio, lo que les llevó a ir a lo más alto del puente y lanzarse al vacío. 

A día de hoy, todo el mundo que pasea por el puente con su perro, lo lleva atado conocedores de la misteriosa actitud que toman los perros sobre el puente.

Luego de muchos años de vivir con la incógnita y resumir en teorías absurdas e ignorantes, un buen grupo de científicos dió con la causa de los misteriosos suicidios caninos. 

En 1859, James White (burgués terrateniente), adquirió terrenos en las afueras del pueblo para construir una pequeña mansión de retiro espiritual. 





LLeno de riquezas e influencias contrató a los mejores arquitectos de la época para crear el diseño de lo que sería la mejor villa de la comarca, sin embargo para poder acceder a la villa se tenía que cruzar un río (el cauce de Clyde), entonces tenían que crear un puente que tuviera un estilo similar al de la mansión y que anticipara la elegancia victoriana de la misma, es así como nació el 'Overtoun Bridge'.

El inicio de los primeros actos suicidas de los perros se registró a inicios de los años 60, pues existían diversos testimonios que informaban sobre los repentinos y misteriosos saltos de los perros quienes ni bien llegaban al centro del puente, sin vacilar tomaban velocidad y se lanzaban al vacío por encima de las barandillas del puente sin siquiera detenerse a mirar que es lo que había del otro lado, acabando lastimosamente estampados en alguna roca.

Lo más raro, es que los perros que sobrevivían tras amortiguar su caída con el agua, subían malheridos nuevamente hacía el centro del puente para increíblemente volver a saltar. 

Esto se repitió numerosas veces y fue entonces cuando encargaron las primeras investigaciones.

El número de actos suicidas oscila entre 80 y 100 caninos en los útimos 50 años,con más de 5 perros por trimestre y cientos de saltos con 'final feliz', alguntos perros trepaban hasta lo alto de los petos del puente, embriagados de misterio, ante el asombro de sus dueños, pero seguía el enigma: ¿Por qué saltaban?





Muchas teorías amantes al morbo alimentaron la leyenda del suicidio alegando que fuerzas sobrenaturales, magnetismos y hasta campos de energía que emanaban desde las piedras del puente que confundían el hipersensible mecanismo orientativo de los perros, obligándolos a saltar. 

Hasta la mitología Celta estuvo envuelta en el misterio, acudiendo a la etimología del topónimo. 
La comarca 'Overtoun' significa 'Espacio fino' (en gales), un lugar donde el cielo y la tierra están cerca. 
Supuestamente esto inquietaba más a los caninos que a los erguidos lugareños.

Y asi se creyó hasta que los científicos se apropiaron del lugar para resolver el misterio y poder al fin construir una teoría razonable para poner fin a todos los mitos que se decían más para difundir el turismo del encantamiento. 

Los escoceses para prevenir la violencia animal enviaron a varios veterinarios y científicos a investigar el asunto. 
Llegaron a la conclusión que el aislamiento visual que producía los altos muros pétreos del puente podrían fomentar y poner en alerta los sentidos mejor desarrollados de los canes: olfato y oído. 




Luego de estudiar y descartar el origen de sonidos de alta frecuencia en la zona, centraron sus estudios en algún olor que podía emanar en el lugar, tras descartar el oído solo podía ser una cosa: su olfato.

El Dr. Sands, encargado de la investigación, descubrió que no todas las razas caninas eran llamadas a realizar tan estúpido heróico salto. 
Eran los perros cazadores: Labradores, Collies y Golden Retriever los que saltaban. Había entonces que encontrar un olor desconcertante de alguna planta, agua putrefacta o algún animal.

Uniendo teorías y respaldado por los hechos, se notó que los supuestos suicidios comenzaron durante los mismos años en los que se produjo la invasión del visones americanos en la zona, así que pensaron que era este el motivo, aunque sigue siendo todo un misterio.