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lunes, 29 de agosto de 2016

La Batalla de Olmedo

Leyendas de Castillos.


La Batalla de Olmedo


Olmedo está situado al sur  de la provincia de Valladolid, Castilla y León, España. En la comarca tradicional de Tierra de Pinares.

Su nombre se debe a la abundancia de olmos que abundaban en aquella zona.


Algunos historiadores apuntan su fundación a un asentamiento de los vacceos. Entre los manuscritos conservados, se lee que los vacceos llegaron a este lugar con ocasión de sus cacerías y, fatigados por el calor, se acogieron a la sombra de un olmo y ...


"deseosos de gozar situación tan agradable como útil, procuraron que los pueblos más vecinos hiciesen allí su asiento",


a esta nueva población dieron el nombre de Olmedo.

Fue una de las poblaciones conquistadas por Alfonso VI antes de 1085 y repoblada a raíz de la conquista de Toledo, a la vez que villas como Íscar, Coca o Cuéllar.

Es conocido también como la “Villa de los siete sietes”, nombre que se le empezó a dar en épocas pasadas debido a que en ella había siete puertas de entrada, siete plazas, siete iglesias, siete casas nobles, siete conventos y siete fuentes, poseyendo además la localidad siete pedanías.



Olmedo dispone de un gran patrimonio histórico, por los muchos acontecimientos de los cuales fue testigo.

Un ejemplo es la gran riqueza en su arquitectura religiosa, como el Monasterio de Sancti Spiritus, un complejo monacal fundado en la primera mitad del siglo XII por la hermana del rey Alfonso VII de Aragón, doña Sancha Raimúndez, y donde durante un tiempo residió Santa Teresa de Jesús.

Aparte tiene otros tres monasterios, como el Monasterio de la Concepción, el Monasterio Madre de Dios y el Monasterio Nuestra Señora de la Merced Calzada.

Encontraremos asimismo interesantes iglesias, como la que se encuentra consagrada a San Andrés, un hermoso edificio de estilo románico, construido en el siglo XIII.

Del mismo siglo data su Iglesia de San Miguel, ésta con una mezcla de estilos gótico y mudéjar.



Hay otra iglesia dedicada a San Juan, y la Iglesia de Santa María del Castillo, construida en el siglo XII, con elementos románicos, góticos y mudéjares.

También cuenta con el Parque Temático Mudéjar, inaugurado en el año 1999, que cuenta con 21 maquetas, de algunos de los más destacados monumentos mudéjares de la comunidad de Castilla y León.

Las Batallas de Olmedo


Fueron dos las batallas que presenció Olmedo

La primera, estalló en el año 1445 , cuando la villa apoyaba a Juan II de Navarra, como rey de Castilla. Los Infantes de Aragón, también le apoyaban y trataban de hacerse con el control de la zona.

El miércoles 19 de mayo de 1445, el príncipe Enrique, futuro Enrique IV de Castilla se acercó a caballo a las murallas de la villa, retando a sus defensores que sin dudarlo, salieron en su persecución, cayendo en una emboscada de las tropas castellanas que les esperaban, el combate estalló.




Aunque los Infantes de Aragón contaba con el apoyo de las familias nobles castellanas, acabaron perdiendo la batalla y con ella, el control de Castilla.

Don Enrique de Aragón el tercer "infante sin reino", fue gravemente herido, falleciendo unos días después, en Calatayud.

En cambio, D. el príncipe Enrique de Castilla y su favorito Juan Pacheco salieron triunfantes de la batalla.

Pacheco recibió el Marquesado de Villena y su hermano, Pedro Girón, el cargo de maestre de la Orden de Calatrava.
Íñigo López de Mendoza recibiría el título de Marqués de Santillana.

En 1467 estalló otra batalla. Esta vez por la sucesión entre Enrique IV de Castilla y su medio hermano Alfonso.

Las tropas de Alfonso avanzaban por el valle del Duero, mientras las realistas avanzaban desde Cuéllar hacia Medina del Campo.
Ambos ejércitos se encontraron cerca de Olmedo. El resultado de la batalla es incierto, puesto que ambos bandos celebraron su victoria, aunque se piensa que las tropas de Enrique IV prevalecieron debido a su superioridad.



El ejercito de Enrique IV, acompañado por Pedro de Velasco, sus hermanos Luis y Sancho y su primo Juan, el marqués de Santillana con sus hermanos Juan Hurtado y Pedro (obispo de Calahorra), con los guardias del rey al mando de Juan Fernández Galindo y cerrando el ejército Beltrán de la Cueva y sus hombres.

Una ausencia notable fue la de Juan Pacheco, ocupado con la obtención del cargo de maestre de la Orden de Santiago.
Tras la batalla, el bando de Enrique perdió además el apoyo del conde de Alba -que recibió favores del marqués de Villena y del Arzobispo de Toledo- y el de Pedro Arias de Ávila.

En el bando del príncipe Alfonso iban tropas del arzobispo de Toledo y el arzobispo de Sevilla, de los condes de Luna, Plasencia y Ribadeo, así como tropas de la Orden de Calatrava.; pero no llegó a entrar en la ciudad, la cual, al año siguiente, pasó a poder de la princesa que sería la futura Isabel la Católica.



Su esposo Fernándo, despachó aquí su convocatoria de las Cortes de Aragón que en 1515 se reunirían en Calatayud.

En aquella época se consideraba Olmedo una plaza muy importante, de ahí su refrán:

"Quién señor de Castilla quiera ser a Olmedo de su parte ha de tener".

En recuerdo del combate se levantó una ermita, con el nombre de Sancti Spiritus de Batalla.