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lunes, 10 de octubre de 2016

Castillos de Rio-Antirio y Andrea Doria

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.


 Castillos de Rio-Antirio







El castillo de Rio está situado en la punta norte de la península de Río en Acaya, Grecia, en la entrada del golfo de Corinto, al lado del Puente de Río-Antirio.

El castillo fue construido por el sultán otomano Bayaceto II en 1499 sobre las ruinas de un antiguo templo de Poseidón.
Su construcción se realizó en tan solo tres meses, ya que era una obra importante para el control de la entrada y salida del golfo de Corinto.  




Este castillo y su gemelo, el Castillo de Antirio, estaban destinados a proteger la entrada del golfo de Corinto, y fueron apodados los "pequeños" Dardanelos.

El castillo de Antirio fue construido en el extremo sur de la prefectura de Etolia-Acarnania, enfrente del Peloponeso. 

Su situación estratégica les convertía en punto de conflicto entre otomanos, venecianos, genoveses y también los Caballeros de Malta.

Su fama de inexpugnables les hizo que de ellos se dijera que “ni un pájaro podía pasar entre los castillos”.



Su arquitectura es básicamente veneciana.
Tiene una forma prácticamente hexagonal, con baluartes poligonales en sus esquinas y rodeado por mar por tres de sus lados.
La parte norte estaba protegida por un foso de agua que lo aislaba de la tierra.

Aun se conservan las murallas, construida con mampostería, un adarve, merlones y troneras frente al mar.

Cuenta con un cordón semicircular en la base del parapeto que recorre el exterior del castillo.



La puerta central del castillo está en su lado norte y conduce al interior a través de un pasillo arqueado.

Los principales testimonios del castillo provienen de fuentes del siglo XVII que dicen que dentro del recinto del castillo, había más de 89 casas, un templo islámico del sultán Beyazid II, un templo pequeño del sultán Suleiman y un baño turco.

Hoy dentro del castillo hay talleres de conservación de Antigüedades Bizantinas,  Postbizantinas y aulas para exposiciones de artes plásticas.



Pasó por un largo período de deterioro y de reparaciones. En 1532 fue asediado por el almirante genovés Andrea Doria, que actuaba en nombre del monarca Carlos V.

En 1543 el almirante otomano Jeireddín Barbarroja armó el castillo con armas de artillería de Lepanto.




En 1603 la fortaleza fue destruida por los Caballeros de Malta y vuelta a construir por los otomanos, quienes , antes de abandonarla , la hicieron explotar en 1687.

El castillo fue edificado de nuevo con planos de ingenieros venecianos, permaneciendo en poder veneciano hasta 1699, cuando mediante el tratado de Karlowitz fue concedido a los otomanos.

En 1829 fue entregado a los griegos.

Visitar Grecia.



Andrea Doria



Andrea Doria  (Oneglia, Italia, 1466-Génova, 1560) fue un almirante y hombre de estado genovés.



A los 17 años Andrea Doria quedó huérfano, y se trasladó a Roma donde su tío Nicola Doria, capitán de la guardia del papa Inocencio VIII, le ingresó como hombre de armas en la guardia pontificia.

Mas tarde ingresó en la Orden de San Juan de Jerusalén viajando a Tierra Santa en peregrinación.

Cuando regresó a Italia, solicitó entrar al servicio de Juan de la Rovere, que inmediatamente le envió a defender las plazas napolitanas conquistadas por los franceses.




Rocaguillermina estaba siendo atacada por el Gran Capitán, cuando la flota de Doria apareció por el horizonte para defender. 
Defendió la plaza con tanta destreza, que le costó al Gran Capitán combatir con todas sus fuerzas hasta conseguir que la plaza cayera.

Esto no pasó desapercibido ante Gonzalo Fernández de Córdoba , que vió en él a un formidable enemigo , por lo que desde ese momento trató de atraer a Doria al servicio de España.

Doria continuó apoyando a los franceses luchando contra César Borgia, que intentaba recuperar las plazas francesas de Italia.

Uno años mas tarde en 1512, con 46 años, fue nombrado almirante de la flota genovesa, enfrentándose a los franceses, que trataban de tomar el fuerte de Breda.
En 1513 se enfrentó a una flota turca, apresando dos galeazas y cuatro bergantines.




El 26 de mayo de 1521, Carlos I de España tomaba la plaza de Génova.
Doria intentó entrar en el puerto pero obtuvo un rechazo tajante por parte de la flota española.

Se retiró entonces con sus doce galeras tomando rumbo a Marsella, sitiada por los españoles , levantando el bloqueo y apoderándose de Veraggio.

El rey Francisco I había caido prisionero tras la derrota de Pavía, así que planeó su rescate, pero el rey, lo rechazó , alegando que había dado palabra de no tratar de escapar.

Cuando por fin el rey de Francia fue liberado, nombró a Doria capitán general de la flota francesa del Mediterráneo.



Pero a partir de 1528 sus relaciones con Francia comenzaron a deteriorarse.
Las envidias de la corte, intrigas políticas en su contra, la exigencia del rey para que le entregase a los prisioneros españoles, el marques de Vastos y Ascanio de Colonna y el rumor de que el rey de Francia pretendía nombrar otro almirante en su lugar, le hizo tomar la decisión de entrar al servicio de Carlos I de España.

Enseguida le enviaron a defender Nápoles y Genova, sitiadas y ocupadas por los franceses.

Carlos I le nombró entonces almirante mayor y gran canciller del Reino, príncipe de Melfi y marqués de Tursi. Y en 1530 le concedió el collar del Toisón de Oro.



En 1532 atacó la costa turca, apoderándose de Corón.
Fue en este mismo año cuando tuvo sitiado el castillo de Antirio, defendido por los otomanos que resistieron lo que pudieron, pero al verlo perdido, lo explotaron, dejándolo abandonado casi un año, para luego volverlo a fortificar, armándolo con armas de fuego traídas de Lepanto.

Comenzó entonces, en 1535, la Jornada de Túnez y su lucha contra Barbarroja.
En cierta ocasión, mientras navegaba cerca de la isla de Nakos, se topó con doce galeras turcas, y aprovechando el factor sorpresa las capturó a todas.



Barbarroja se enfureció tanto ante esto que mandó tras él cien naves, pero Doria ya había desaparecido.

Empredió entonces el ataque a Corfú, donde Doria lo estaba esperando preparado, y salió a su encuentro con 80 galeras venecianas, 36 pontificias, 30 españolas y 50 naos.
Intentó hacerse con Préveza, ocupada por los hombres de Barbarroja, pero fue derrotado.
En venganza conquistó Castelnuovo, en el golfo de Cattano.

En el año 1541, intentó disuadir a Carlos I para que desistiera de atacar Argel, pero no consiguió nada y aunque batallaron con increíble destreza, sufrieron una derrota aplastante que dejó muy mermadas las fuerzas imperiales.



Dos años mas tarde Barbarroja, con 110 galeras, volvió a atacar Reggio haciendo prisionera a la hija del gobernador.
Conquistaron y saquearon Niza, salvo el castillo. 
Doria acudió desde España, desembarcó en Villefranche a las tropas de infantería españolas que recuperaron Niza e hicieron huir a la flota franco-turca hacia Antibes.

En 1547 los Fieschi, una familia noble enemiga de los Doria, le prepararon una mortal emboscada. 
Su sobrino Giannetino fue cosido a estocadas y a él casi le matan, por suerte ambos se salvaron pero Pedro Luis Farnesio (abuelo de Alejandro Farnesio) que había participado en la intriga, fue asesinado por Andrea Doria.
Ante tales amenazas políticas, aceptó en Génova una fortaleza protegida por los españoles. 

En 1548, cuando Doria tenía ya 80 años, pasó con sus naves a la bahía de Rosas, donde embarcó el príncipe don Felipe, escoltándolo hasta Italia y alojándose en su fortaleza de Génova.

Con 84 años seguía emprendiendo acciones contra los piratas berberiscos, concretamente contra Dragut, al que había liberado en 1554 a cambio de 3000 ducados.



En 1552 llevó de España a Italia a 6000 hombres y 1 millón de ducados, necesarios para la guerra en Italia. Después, acudió a socorrer a Nápoles y Sicilia, atacados por los turcos.

Con 40 galeras se enfrentó a 120 galeras otomanas, pero tuvo que ordenar la retirada después de perder siete barcos, pero consiguió desembarcar tropas de refuerzo para Nápoles y Orbitello.

Participó en la guerra de Córcega, liberándola de los franceses. 

En 1555, Andrea Doria, con 89 años de edad, se retiró a Génova y dejó a su sobrino nieto, el joven Giovanni Andrea Doria como su sucesor al frente de la familia y de las galeras que les pertenecían. 

Doria gozó de la confianza de Carlos V hasta su muerte en 1558. 
Pasó después al servicio de Felipe II, quien por la Paz de Cateau-Cambrésis en 1559 le permitió recuperar el dominio de Córcega.

Andrea Doria, fue considerado el marino mas grande de su época, falleció en Génova en 1560.