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lunes, 3 de octubre de 2016

El Castillo de Dunvegan y la Bandera de las Hadas

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.


El Castillo de Dunvegan




Está situado en el condado de Dunvegan en la isla de Skye, en la costa oeste de Escocia.

El castillo pertenece a la familia MacLeod desde el siglo XIII, que lo habitó desde entonces, y convirtiéndolo en el bastión del clan desde hace mas de 700 años.
Se le considera el castillo escocés mejor conservado.



En 1933 abrió sus puertas a los visitantes por primera vez, convirtiéndose en uno de los lugares más visitados de Escocia ya que incluso se puede alojar en él.

En este castillo se guardan importantes reliquias del clan MacLeod, como la Bandera de las hadas de Dunvegan, y el Cuerno de Sir Rory Mor's.

La Bandera de las Hadas

Según cuentan, el primer MacLeod cuando llegó a estas tierras, comenzó la construcción del castillo.
Mientras el castillo se iba terminando, MacLeod tenía que suministrar materiales y víveres a sus trabajadores, por lo que varias veces en semana tenía que atravesar un espeso bosque, donde en cierta ocasión se encontró con la hija del rey de la hadas. Tan hermosa era, que MacLeod quedó totalmente embobado mirándola.
A ella debió pasarle algo parecido, porque a partir de ese primer encuentro, siempre se encontraban por el bosque cada vez que él lo atravesaba.





Acabaron tan enamorados, que decidieron casarse, así que la princesa le suplicó a su padre que le diera permiso para casarse con un mortal.

El padre al ver la ilusión de su hija accedió, pero le previno que tendría que cumplir una condición, o moriría causando un gran mal en el reino de las hadas y los gnomos. Solo podría estar al lado del humano un año y un día. Transcurrido ese tiempo debería volver a su lado.
A pesar de todo la joven hada aceptó.

Durante ese año, el hada y el noble MacLeod fueron inmensamente felices y tuvieron un hijo.
Pero el tiempo pasó muy rápido y llegó el temido día de la separación.



Antes de irse, le quiso regalar a su esposo algo muy especial para que núnca la olvidara.
Así que le regaló una hermosísima bandera hecha con las sedas más puras y hermosa del mundo y tejida por las hadas del bosque.
Aquella bandera debería estar siempre en posesión de los MacLeod, o se estropearía y acabaría desvaneciéndose.
El clan MacLeod podría pedir ayuda a la bandera en tres ocasiones, si se encontraban en momentos duros o ante ataques enemigos.
Entonces un ejército de hadas y duendes invisibles, ayudaría al clan en sus horas bajas.

Desde entonces la bandera  se exhibe en el castillo de Dunvegan, siendo una de las principales atracciones para todos los que lo visita.
Según dicen la bandera ya ha salvado a los MacLeod en mas de una ocasión de un final seguro.



Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos aviadores escoceses se pintaron en sus aviones el símbolo de esta bandera, como símbolo de buena suerte, y para volver sanos y salvos a casa después de la guerra.

Muchos de estos aviadores se llamaban MacLeod.

La Bandera de las Hadas sigue siendo un motivo de orgullo para el clan MacLeod, que a pesar de estar bastante deteriorada y andrajosa, no son pocos los curiosos que, conociendo o no la historia de su origen, se quedan sorprendidos al verla.

Otra reliquia que guarda el castillo de Dunvegan es el cuerno de sir Rory Mor.

El Cuerno de Sir Rory Mor

Se trata de un cuerno para beber, hecho con el hasta de un toro, con la punta de plata, los bordes bastantes gruesos y adornado con siete medallones grabados.
Se trata de un trabajo nórdico seguramente del siglo X.

Su medida aproximada es de dos pintas imperiales, como 1,1  litro, y el reto consistía en que los jefes del clan MacLeod, cuando llegaba a cierta edad, tenían que beber la medida de un solo trago.

El escudo de los MacLeod también es la cabeza de toro con el lema "Retener".
Pues bien, según el manuscrito de Bannatyne, el origen de estos símbolos se basan en antiguas leyendas.

Malcolm MacLeod (1296-1370), 3ª jefe del clan MacLeod, se veía a escondidas con la esposa del jefe Fraser, del clan Campbell, propietarios de las tierras vecinas de Glenelg.

Sus encuentros eran secretos, pues estando ella casada con el jefe de uno de los clanes mas importantes de Escocia, sus cabezas corrían un grave peligro.

En uno de los encuentros de la pareja, en lo mas profundo del bosque Glenelg se toparon de frente con uno de los toros mas grandes que jamas habían visto y bravo, ya que tenía aterrorizados a todos los habitantes de la zona, pues envestía y corneaba a los que tenían la mala suerte de encontrarse con él.



Malcolm, armado con una sola daga, salto sobre su lomo, y tras una dura lucha , acabó con él.
Desde detras de un grueso arbol , la esposa de Fraser, miraba aterrada la escena. Cuando él se volvio hacia ella, llevaba en la mano el enorme cuerno del toro, que mas tarde convertiría en cuerno para beber.

Sin mediar ni media palabra, la esposa de Fraser, se fue al castillo Dunvegan con Malcolm, abandonando a su marido y al clan Campbel.



Todo esto se consideró una gran afrenta por el clan Campbel, que declararon una larguísima guerra a los MacLeod.

Desde entonces el cuerno se ha mantenido en Dunvegan convertido en un cuerno para beber.

Según el manuscrito de Bannatyne desde entonces el escudo heráldico del clan fue una cabeza de toro, con el lema "Retener".