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lunes, 17 de octubre de 2016

El Castillo de Örebro. Hervor y la espada Tyrfing

Leyendas de Castillos. Leyendas Medievales.


El Castillo de Örebro






Örebro es la séptima ciudad más grande de Suecia.
Está situada muy cerca del lago de Hjälmaren , y a pocos kilómetros del río Svartån que desemboca en el mismo lago.



El castillo de Örebro , se construyó en un islote del rio Svartån, y a su alrededor fue creciendo la ciudad divida por el mismo, en una parte al norte y otra al sur.

Fue construido durante la administración de Birger Jarl durante el siglo 13 y luego modificada y ampliada durante el reinado del rey Gustav Vasa en la década de 1560.



Durante más de 700 años, el castillo de Örebro vigilaba quien entraba y salia de la ciudad  atravesando el puente sobre el río Svartån, ya que la zona se convirtió en un punto muy importante de comercio escandinavo mencionado en escritos y cartas del siglo XIII.



Su nombre, Örebro significa literalmente Puente Penny, recibiendo carta real y privilegios a la ciudad alrededor del año 1404.

La parte más antigua del castillo fue construido en la segunda mitad del siglo XIII.
Su torre defensiva se añadió en el siglo XIV, y al final del siglo XVI fue ampliado y reforzado como el impresionante castillo que hoy conocemos.



Aún se conservan antiguos edificios de los primeros tiempos de la ciudad, como los cimientos de la iglesia, aunque ha sufrido varias modificaciones.



En el centro de la ciudad está el castillo de Örebro.

Aquí, en 1810, Jean-Baptiste Bernadotte fue elegido príncipe de la corona de Suecia.

Finalmente fue reconstruido hacia 1900 y hoy se utilizan algunas salas como aulas para alumnos de Karolinska Skolan.



Durante más de doscientos años ha sido la residencia del gobernador del condado, teniendo lugar aquí muchos acontecimientos importantes de la historia de Suecia.


Hervor y la espada Tyrfing

Basada en las leyendas de La Saga de Hervor Rey Heidrek el Sabio





La hija de Bjarmar estaba encinta.
Llegado el momento, nació una preciosa niña a la que llamaron Hervor.
Puesto que la niña no tenía padre, y por el temor a que creciera con el parecido físico de su familia paterna, la opinión de la mayoría fue que deberían dejarla morir fuera de la casa, una práctica aceptada en los tiempos pre-cristianos, cuando una familia pobre se sentía incapaz de cuidar a un bebe.

Al final y tras muchas discusiones se decidió que se criara en el castillo, donde crecían doce pequeños príncipes de diferentes edades.

La niña se crió tan fuerte como los niños, aprendiendo mejor las artes del tiro, el escudo y la espada que la costura o el bordado.

Viendo que se estaba criando como un hombre, le prohibieron volver a coger una espada, entonces ella se escapó.

Corrió al bosque y se escondió, hasta que un día robó a unos hombres por dinero.

Cuando el rey escuchó la historia del misterioso bandolero, fue allí con sus tropas y atrapó Hervor encerrándola en las mazmorras.

Allí había algunos presos, y uno de ellos le dijo:

"Tu, Hervor, haces cosas malas, porque el mal está en tí. 
¡Era de esperar...!
 El rey ha prohibido que te hablen sobre tus padres, porque piensa que no es correcto que sepas que el peor de los esclavo se acostó con su hija y que eres su nieta."

Al oír esto, Hervor se enfureció tanto que se dirigió directamente ante de el rey y exclamó:

"No necesito jactarme de familiares noble, 
aunque me gustaba creer que procedía de un gran linaje, 
pero aquí me han dicho que soy fruto de un pastor de cerdos."

El rey declaró:

"Has escuchado una gran mentira, con poca sustancia; 
como noble entre los hombres era conocido tu padre;"

Hervor dijo:

"Ahora estoy ansiosa, padre adoptivo, por visitar al desaparecido pariente mío; 
me gustaría conseguir, velar por su riqueza y buen nombre, a menos que perezca.
Así que vamos a atar mi pelo con una tela de lino, antes de salir; 
depende mucho mi vestimenta, tanto en el corte de la capa como el de la 
camisa ".

Después Hervor fue a hablar con su madre y le dijo:

"Prepárame ahora con el cuidado adecuado, tu que eres verdaderamente sabia, 
como lo harías con un hijo, una cierta verdad me viene con este sueño, 
después de esto, no habrá mas alegrías aquí para mí."

A continuación, se preparó para emprender un viaje con equipo y armas de hombre, y se dirigió hacia donde estaban reunidos un grupo de vikingos, embarcándose con ellos, y cambiándose de nombre por el de Hervard.

Un poco más tarde, el capitán murió y 'Hervard' tomó el mando de la tripulación, y cuando llegaron a la oscura isla de Samsey, Hervard les dijo que allí se quedaba,
pero que si querían acompañarla a cima de la isla, habría buenas posibilidades de encontrar un tesoro en el montículo.

Todos los miembros de la tripulación se negaron al unísono, hablaban asustados de terribles demonios que habitaban allí de día y de noche.
Al final, se comprometieron a echar el ancla, y esperar a buena distancia de la isla, mientras Hervor, subiendo en una barca, remaba a tierra firme y desembarcaba en Munway justo cuando el sol comenzaba a ponerse.

Allí había un pastor vigilando su rebaño que le dijo:

"¿Quién de los hombres del puerto ha venido? 
Vaya a su casa con rapidez, apresúrese a buscar su alojamiento."

Ella dijo:

"No me voy a marchar a mi alojamiento, porque no conozco ninguno en esta isla, así que dame un informe rápido antes de irte y dime donde está el cementerio".

Él pastor le contestó:

"No me preguntes, no pareces demasiado inteligente, amiga de vikingos, 
estás lejos de casa, ahora nos vamos a ir tan rápido como los pies nos permitan,
es demasiado peligroso quedarse aquí. Comienzan los fuegos."

Ella dijo:

"Oh, no voy a temer tales efervescencia ni chisporroteos, a pesar de que se ven por todos lados; no voy a dejar que estos antiguos muertos me asusten 
tan rápidamente, vine a hablar con ellos.

(De acuerdo con las creencias populares, los fuegos fatuos, y los pequeños fuegos que aparecían sobre los túmulos, eran señales inequívocas de tesoros escondidos).

Él dijo:

"Es de tontos permanecer aquí a pasar la noche, los fuegos ya están ardiendo,
las tumbas se abren, y el campo se quema, vámonos rápido."

Entonces el pastor tomando unos troncos de madera huyó rápidamente alejándose de aquella doncella salvaje.
Pero el corazón de Hervor, difícil de domar , se hinchó audazmente en su pecho pensando en estos asuntos, mientras comenzaba el ascenso a la cima.

En ese momento, de repente ante sus ojos, se abrió una tumba ardiendo en la cima de la isla. 
Dirigiéndose hacia allí sin miedo, los montículos se iban iluminando con pequeños fuegos a derecha e izquierda a medida que avanzaba.
Abriéndose paso entre las llamas, como a través de la niebla, llegó ante la tumba de su difunto padre.

Luego exclamó:

"Despierta, Angantyr, Hervor te despierta,
tu única hija , tuya y de Svafa;
de tu cripta dame la más afilada espada jamas conocida,
que los enanos forjaron para el rey Sigrlami.

Hervard, Hjorvard, Hrani, Angantyr, bajo las raíces del bosque con el escudo, cota de malla, yelmo brillante y arnés, una buena espada afilada,
y una lanza de oro y enrojecida.

Hervard, Hjorvard, Hrani, Angantyr, todos ustedes han sido amontonados en las profundidades de un hormiguero, donde la espada no se ajusta, ni los muertos la sostienen. Entregame la espada Tyrfing. 
Un buen arma para vengar tu muerte y mi nacimiento".


Entonces contestó Angantyr:

"Hervor, hija mía, ¿que te impulsa a llamarme así?, ¿el dolor?
¿Has perdido el juicio?, ¿estas loca al despertar a los muertos?.
Nadie cavó mi tumba, nadie me enterró, ningún pariente. 
Tenía a Tyrfing. Eso bastaba.
Ante tí se abren las puertas del infierno, todo es fuego en la isla, mira a tu alrededor, vuelve a tu barco."

Ella respondió:

"Oh, no me asustan estas llamas que no queman, ni las hogueras en la noche,
la mente de tu hija no tiembla, ni ante los muertos que hay aquí.

Entonces dijo Angantyr:

Esta espada Tyrfing será para tí , destruirá a tus enemigos.
Mas tarde, tu hijo será su propietario, un muchacho que confiará en su propia fuerza. Le llamarás Heidrek, y crecerá como el más grande bajo los cielos ".


Entonces dijo Hervor:

"Yo pensaba que era mortal, entre los vivos. 
Hasta que llegué aquí abajo, a la sala de los muertos.
Pero ahora voy a cuidar y tomar de tus manos, la afilada hoja que arde con fuego que no quema, no le tengo miedo.
Ahora estoy contenta, ¿que me importan mis primos nobles, si mas adelante se vengaran mis hijos y tendré a toda Noruega bajo mi dominio?."

Angantyr dijo:

Ahora no hay necesidad de júbilo ni de alegres palabras,
esta hoja de Tyrfing , destruirá a todos. 
No toques los bordes, hay veneno en ellos.

Vaya bien, hija mía, venga mi muerte, 
gustosamente te habría prestado un ejercito de hombres, que te acompañaran, pero a todos los perdí en la muerte.

Ella dijo:

"Ahora me toca a mí el resto, tengo ganas de irme , pues me veo 
andando entre dos mundos , mientras todo arde a mi alrededor".

Luego Hervor tomando la espada Tyrfing de las manos de su padre, tomó el camino de regreso hacia los barcos.