Buscador de Castillos

lunes, 9 de enero de 2017

El Castillo Euríalo y Los inventos de Arquímedes

Leyendas de Castillos


El Castillo Euríalo y 

Los inventos de Arquímedes


El Castillo Euríalo





La fortaleza Euríalo esta situada en Siracusa, Sicilia, Italia, en la costa sudeste de la isla.
Ya era un importante centro cultural en la Antigua Grecia, que sufrió un largo asedio por los atenienses en el año 414 a. C. 
Cuando acabó, Dionisio I, tirano de Siracusa, decidió ampliar su flota, los arsenales y el puerto militar, acumulando gran cantidad de material bélico y reforzando lo que resultó ser la zona más vulnerable durante dicho asedio. 

Esta era la zona de las Epípolas, un antiguo barrio de Siracusa, al oeste de Acradina, donde la meseta se reducía formando un estrecho istmo, motivo seguramente por lo que se le dió el nombre de Euryalos que significa probablemente "Clavo Ancho", y donde Dionisio I, hizo construir el primer fuerte, que todavía hoy se conoce con el nombre de Castillo Euríalo.



Aunque hoy solo se conservan sus ruinas, la fortificación era formidable, la mas avanzada y compleja de su época en técnicas de asedio (poliorcética).

Su reestructuración fue atribuida a Hierón II quien puso en práctica las técnicas de Arquímedes.

El castillo estaba protegido por tres fosos sucesivos, seguidos de tres grandes pilones de sillares, cuya función era sostener un puente unido al bastión central por un corredor. 



El bastión central estaba construido, primero por una fachada triangular que después se sustituyó por un complejo de cinco torres, donde seguramente se encontraban las balistas. 

La puerta estaba protegida por tres antemuros. 
En un principio había una triple entrada, que después se redujo a dos.
Se construyeron dos muros oblicuos que hacían tortuoso y difícil el camino de acceso. 
La parte central estaba formada por una construcción de forma irregular, a la que seguía otro sector trapezoidal, seguramente destinado a cuarteles.
Al sur de la puerta había otro fuerte de planta trapezoidal, con una gigantesca torre, en la cual se ha comprobado que debía haber una gran catapulta que podía moverse mediante ruedas que corrían sobre rieles. 

Todo el complejo del Castillo Euríalo estaba dotado de un sistema de galerías y pasadizos que permitían a los defensores ir de un sitio a otro sin ser vistos desde el exterior.



En los siguientes años continuaron ampliando y reforzando los demás sectores, hasta alcanzar los 32 km de longitud, según Estrabón, la totalidad del perímetro de la muralla medía 180 estadios.

Siracusa se convirtió en la ciudad más importante de Sicilia.
Se fundó en el año 734 a. C. y la llamaron Sirako ("pantano"), aunque otra teoría afirma que el nombre no es de procedencia griega sino fenicia, cuya traducción sería "roca de las gaviotas".
La ciudad fue consagrada a Artemisa.

Fue la ciudad donde nació y murió Arquímedes, ingeniero y matemático, hijo del astrónomo siracusano Fidias.

Arquímedes de Siracusa


Nació en Siracusa (Sicilia), en el año 287 a. C. , sus estudios en física, ingeniería, astronomía y matemáticas, además de sus inventos, le llevaron a ser considerado uno de los científicos más importantes de la Antigua Grecia.

Entre sus avances en física destaron sus fundamentos en hidrostática, estática y la explicación del principio de la palanca, mientras que en matemáticas usó un método para calcular el área bajo el arco de una parábola, dio una aproximación extremadamente precisa del número pi, y definió la espiral que lleva su nombre.

Arquímedes murió en el año 212 a. C., cuando las fuerzas romanas al mando del general Marco Claudio Marcelo, capturaron la ciudad de Siracusa después de un asedio de dos años de duración. 

Durante el sitio de Siracusa, Arquímedes desarrolló armas para la defensa de la ciudad desarrollando piezas de artillería y otros artefactos capaces de mantener a raya al enemigo. 
Plutarco, en sus relatos, contaba como los romanos se ponían tan nerviosos ante los inventos de Arquímedes que solo bastaba con la aparición de una viga o polea en las murallas de la ciudad  para que se alejaran provocando el pánico entre sus filas.





Gran parte del trabajo de Arquímedes en el campo de la ingeniería surgió para satisfacer las necesidades de su ciudad natal, Siracusa. 

En cierta ocasión , Hierón II le encargó el diseño de un enorme barco, el "Siracusia".
Arquímedes diseñó el barco de tal manera que podía ser usado para viajes de lujo, trasladar cargamentos con suministros o como barco de guerra. 

Al final se decidió enviarlo como regalo, junto a un cargamento de grano, al rey Ptolomeo III de Egipto, por lo que se le cambió el nombre por el de "Alejandría".

Según decían, el "Siracusia" fue el barco más grande de la antigüedad clásica, con capacidad para 600 pasajeros, y todo tipo de instalaciones, como jardines decorativos, gimnasio o un templo dedicado a la diosa Afrodita. 





Debido a las grandes dimensiones del barco, el agua pasaría en grandes cantidades a través de su casco, por lo que Arquímedes diseño una máquina para extraer el agua de la sentina. 

El inventó fue llamado el "Tornillo de Arquímedes", se trataba de un mecanismo con una hoja con forma de tornillo dentro de un cilindro.
Se hacía girar a mano, y se sacaba el agua.

También podía utilizarse para transferir agua desde masas de aguas bajas a canales de irrigación. 
Hoy en día se sigue usando el tornillo de Arquímedes para bombear líquidos y sólidos semifluidos, como carbón, hielo y cereales.

Durante el ataque romano a Siracusa, Arquímedes hizo todo un despliegue de ingeniosos inventos, tales como escorpiones, catapultas, o gruas que impidieron que la ciudad fuera tomada al asalto, como era el plan inicial de los romanos que tuvieron que cambiar de estrategia y pasar al asedio de larga duración, situación que duró ocho meses, hasta la caída definitiva de la ciudad. 

Entre los ingenios e inventos de los que se valió Arquímedes destacó la llamada "Manus Ferrea". 

Los romanos tenían por costumbre acercar todo lo posible los barcos a los muros o murallas para enganchar sus escaleras a las fortificaciones y poder acceder con sus tropas a las almenas. 
Para este fin inventó entonces una especie garra, que consistía en un brazo semejante a una grúa del cual pendía un enorme gancho de metal. 



Cuando se dejaba caer la garra sobre un barco enemigo , este se balanceaba de tal forma, que se hundía por un lado provocando el ingreso del agua, que además de causar una gran confusión, inutilizaba sus armas, aunque no era lo único que hacía, mediante un sistema de poleas y cadenas, se dejaba caer súbitamente sobre el barco provocando una escoración que podía llevarlo al vuelco o al hundimiento.

Según otros relatos, Arquímedes inventó un artefacto, que en ocasiones se denominó como el «Rayo de calor de Arquímedes», que servía para enfocar la luz solar en los barcos que se acercaban, haciendo que estos ardieran, mediante un sistema de espejos.



La credibilidad de esta historia ha sido objeto de debate desde el Renacimiento. René Descartes la rechazó como falsa, mientras que investigadores modernos han intentado recrear el efecto considerando las capacidades técnicas de las que disponía Arquímedes.

Se ha sugerido que una gran cantidad de escudos bien pulidos de bronce o cobre podrían haber sido utilizados como espejos, para así enfocar la luz solar hacia un solo barco. 
De este modo se habría podido utilizar el principio del reflector parabólico, en una manera similar a un horno solar.

Arquímedes fue asesinado al final del asedio por un soldado romano, contraviniendo las órdenes del general romano, Marcelo, de respetar la vida del gran matemático griego.

Existen diversas versiones de la muerte de Arquímedes, pero el relato más popular, es el de Plutarco, según el cual, Arquímedes estaba contemplando un diagrama matemático cuando la ciudad fue tomada. 
Un soldado romano le ordenó ir a encontrarse con el general, pero Arquímedes hizo caso omiso a esto, diciendo que tenía que resolver antes el problema. 
El soldado, enfurecido ante la respuesta, mató a Arquímedes con su espada.




Otra versión de la historia, cuenta que Arquímedes portaba instrumentos matemáticos, y un soldado pensando que eran objetos valiosos, le mató. 

En lo que todos los relatos coinciden es que el general Marcelo se puso furioso ante su muerte, ya que lo consideraba un valioso activo científico, y había ordenado previamente que no fuera herido.

Sobre su tumba se colocaron una esfera y un cilindro, según su voluntad.

Sus relatos fueron escritos por los historiadores de la antigua Roma mucho tiempo después de su muerte.